Etiqueta: onu

  • Timerman: «Queremos transformar en ley la aprobación de la ONU sobre la reestructuración de deudas sobernas»

    El ministro de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman, dijo que la «idea» del Gobierno Nacional es que los principios aprobados esta semana en la Asamblea General de la ONU para la reestructuración de deudas soberanas «sean convertidos en ley en la Argentina».

    «Nuestra idea es que estos principios se conviertan en ley argentina. Los nueve principios contra el accionar de los buitres los vamos a aprobar en el Congreso», manifestó Timerman en declaraciones a Radio del Plata, tras explicar que «es necesario que los países tengan un resguardo de este mundo financiero sobre el que no tienen ningún tipo de protección».

    El canciller ejemplificó con que «los derechos que tiene un ciudadano común para resguardar su patrimonio, como por ejemplo la ley de quiebras, con los países no sucede, y nos parece que es tiempo de recuperar ese terreno fértil que le dejábamos a los inescrupulosos».

    «Sobre todo para los países chicos que además no tenían una estructura como la nuestra y estaban siendo extorsionados por estos acreedores», remarcó el canciller ayer en diálogo desde Nueva York.

    En este sentido apuntó que se trata de «nueve principios básicos con los que es muy difícil no estar de acuerdo, sería como no estar de acuerdo con los diez mandamientos»; porque «de alguna manera establecen límites al agujero negro que había hace más de 30 años y que siempre fueron utilizados por los buitres para actuar a sus anchas».

    También buscan «evitar que existan jueces como (el neoyorkino Thomas) Griesa y por otra parte, no sólo no afectan a nadie sino que buscan que se respete la soberanía de los países y establecen, por ejemplo, que los países tienen derecho al desarrollo, o a reestructurar su deuda».

    «No son principios tan difíciles de aceptar. También está el de la legitimidad o el que establece que en la reestructuración se debe respetar la voluntad de la mayoría, es decir, que una minoría no puede impedir que se llegue a un acuerdo; o el que indica que no se puede reestructurar invitando a los países a no cumplir con la deuda social que tienen con su población».

    «Lamentablemente, en el derecho internacional, esto no está regulado, ahora la medida nuestra es que vaya al Parlamento y se convierta en ley en la Argentina», finalizó Timerman.

  • Aníbal Fernández calificó de «altísimamente positivo» el aval de la ONU contra los fondos buitres

    El jefe de Gabinete y candidato a gobernador bonaerense por el FPV, Aníbal Fernández, consideró hoy como «altísimamente positivo» el aval de la asamblea general de la ONU a la propuesta de argentina para limitar el accionar de los denominados fondos buitre en los procesos de reestructuración de deudas soberanas y aclaró que la medida internacional «tendrá efectos retroactivos».

    «Esto es algo altísimamente positivo lo conseguido ayer por la Argentina en las Naciones Unidas (ONU)», ponderó el funcionario nacional. «De esta forma se pone en primer plano la necesidad de que sea respetada la voluntad de los países y que no sean sorprendidos en su buena fe», apuntó el funcionario nacional en declaraciones formuladas esta mañana a la prensa al ingresar a Casa de Gobierno.

    Fernández valoró que gracias al paso dado ayer en el organismo internacional, «el año que viene ya se tratará en la ONU no sólo el tema de la deuda de los países -algo que no se había logrado en años-, sino que además ese tratamiento contendrá un presupuesto propio».

    «Pero, además -añadió-, «esta mañana estuve viendo alguno de los análisis de los analistas que son realmente pésimos porque a veces se espera que opinen los gurúes de la city y no que hablen los especialistas en derecho internacional».

    Para el ministro coordinador, «se dicen cosas (como) que esta resolución de la ONU no es retroactiva y la verdad es que hablamos de principios generales del derecho (que) se consideran preexistentes en estos casos».

    «Esto forma parte de algo que se llama derecho consuetudinario -explicó Fernández-, con lo cual todas las acciones que se están llevando a la práctica tienen que ver, no sólo la importancia política para la Argentina, que es la que llama la atención al mundo de una situación pésima que pone a los países que tienen necesidad por su propia deuda, sino que lo que hace ya es generar efectos constantes, criteriosos y muy responsables».

    «Se dice, además, que una de las posibilidades es que cuando se tome nueva deuda por situaciones de estas características signifiquen (una) mayor tasa de interés…Todas las críticas son tendientes a desalentar este importante logro, fuerte logro, alcanzado por la Argentina», señaló al hablar de los comentarios de los analistas financieros.

    El jefe de ministros dijo que «por este solo hecho, de haber llegado hasta ésta instancia, ya significa que el año que viene se tratará en Naciones Unidas el tema de la deuda -que no se había logrado en años-, sino que además tiene presupuesto propio. Conseguir presupuesto para las decisiones que se tomaron ayer fue algo muy difícil en la ONU y sin embargo se logró».

    «Es importante -sostuvo Fernández- aclarar que a partir de esta resolución se busca respetar la voluntad de los países que entran en negociación por el canje de sus deudas o de reestructuración de su propia deuda y que no sean sorprendidos en su buena fe con situaciones como las no deseadas por la Argentina en el caso del juez (Thomas) Griesa o cosas por el estilo».

  • CFK sobre la aprobación de la ONU «es obra de todos los argentinos»

    La presidenta Cristina Fernández de Kirchner celebró hoy la aprobación en la ONU de los 9 principios para reestructurar deudas soberanas, que la Asamblea del organismo aprobó esta tarde con 136 votos positivos por iniciativa argentina, y subrayó que el resultado es «es obra de todos los argentinos».
    Al hablar en cadena nacional desde Casa de Gobierno, la mandataria resaltó que «estos principios básicos van a regir la reestructuración de las deudas de los pueblos».
    «Muchas veces los gobiernos tienen como obligación principal responder a las necesidades de su pueblo, pero en esta oportunidad Argentina no solamente ha ejercido su responsabilidad con los compatriotas sino que ha ejercido su responsabilidad solidaria con el resto de los pueblos», afirmó.
    La mandataria destacó además que «no puede haber acreedores que cobren dos pesos y otros millones solamente porque especularon».
    «La mayoría absoluta, 136 países, apoyaron estos 9 principios básicos» sostuvo la jefa de Estado y resaltó el «reconocimiento de la soberanía de los Estados a formular sus políticas macroeconómicas y poder reestructurar sus deudas».
    «Estamos muy emocionados, muy felices», expresó el ministro de Economía Axel Kicillof desde Nueva York durante un contacto mantenido con la presidenta, previo a su discurso.
    Kicillof destacó además que el proyecto fue votado «por una mayoría abrumadora», y remarcó que el número de países que votaron en contra se redujo de a 11 a 6, en referencia a la votación del 9 de septiembre del año pasado cuando se creó la comisión especial que analizó el proyecto aprobado hoy.
    En tanto, el ministro de Economía destacó hoy como “un principio central” y una “verdadera victoria” para la Argentina, el concepto de “reestructuración por mayoría” que se incorporó al conjunto de nueve principios aprobados hoy por las Naciones Unidas para los procesos de reestructuración de deudas soberanas.
    “Si una mayoría resuelve algo, no puede ninguna minoría obstaculizar, boicotear o sabotear una resolución”, explicó Kicillof, lo que entendió “favorece indudablemente a la Argentina, sino a todos los países, también los desarrollados que están atravesando el proceso de crisis actual”.

  • La ONU aprobó 9 principios para reestructurar la deuda de los países

    La Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó hoy los nueve principios impulsados por Argentina, y consensuados por el Grupo de los 77 + China, para la reestructuración de la deuda de los países, entre los que se destaca que si una renegociación de deuda es aprobada por “una mayoría cualificada” , esta debe ser acatada por el resto de los tenedores de títulos.
    Además, los Estados deberán hacer una reestructuración “como último recurso”, tendrán “la obligación de abstenerse de discriminar arbitrariamente a los acreedores”, y deberán incluir “cláusulas de acción colectiva” que destaquen la preeminencia de las mayorías “en sus emisiones de deuda”.
    Los nueve principios son los siguientes:

    1. Un Estado soberano tiene derecho, en el ejercicio de su facultad discrecional, a elaborar sus políticas macroeconómicas, incluida la reestructuración de su deuda soberana, derecho que no debe verse frustrado ni obstaculizado por medidas abusivas. La reestructuración debe hacerse como último recurso, preservando desde el inicio los derechos de los acreedores.

    2. El principio de que el deudor soberano y todos sus acreedores deben actuar de buena fe implica su participación en negociaciones constructivas de reestructuración de la deuda soberana y en otras etapas del proceso con el propósito de restablecer la sostenibilidad de la deuda y el servicio de la deuda de manera rápida y duradera y de obtener el apoyo de una masa crítica de acreedores mediante un diálogo constructivo acerca de las condiciones de la reestructuración.

    3. El principio de la transparencia debe promoverse para aumentar la rendición de cuentas de los interesados, lo que puede lograrse compartiendo oportunamente tanto datos como procesos relacionados con la renegociación de la deuda soberana.

    4. El principio de la imparcialidad exige que todas las instituciones y agentes involucrados en las reestructuraciones de la deuda soberana, incluso a nivel regional, de conformidad con sus mandatos respectivos, sean independientes y se abstengan de ejercer toda influencia indebida en el proceso y en otros interesados o de realizar actos que generen conflictos de interés o corrupción o ambos.

    5. El principio del trato equitativo impone a los Estados la obligación de abstenerse de discriminar arbitrariamente a los acreedores, a menos que la diferencia de trato esté justificada conforme a derecho, sea razonable y se corresponda con las características del crédito, garantice la igualdad entre los acreedores y sea examinada por todos los acreedores. Los acreedores tienen derecho a recibir el mismo trato en proporción con su crédito y con las características de este. Ningún acreedor o grupo de acreedores debe ser excluido a priori del proceso de reestructuración de la deuda soberana.

    6. El principio de la inmunidad soberana de jurisdicción y ejecución en materia de reestructuración de la deuda soberana es un derecho de los Estados ante los tribunales internos extranjeros, y las excepciones deberán interpretarse de manera restrictiva.

    7. El principio de la legitimidad implica que al establecer instituciones y realizar operaciones relacionadas con la reestructuración de la deuda soberana se deben respetar, en todos los niveles, los requisitos de inclusión y el estado de derecho. Los términos y condiciones de los contratos originales seguirán siendo válidos hasta que sean modificados mediante un acuerdo de reestructuración.

    8. El principio de la sostenibilidad significa que las reestructuraciones de la deuda soberana deben realizarse de manera oportuna y eficiente y crear una situación de endeudamiento estable en el Estado deudor, preservando desde el inicio los derechos de los acreedores y a la vez promoviendo el crecimiento económico sostenido e inclusivo y el desarrollo sostenible, minimizando los costos económicos y sociales, garantizando la estabilidad del sistema financiero internacional y respetando los derechos humanos.

    9. La reestructuración por mayoría implica que los acuerdos de reestructuración de la deuda soberana que sean aprobados por una mayoría cualificada de los acreedores de un Estado no se verán afectados, perjudicados u obstaculizados de otro modo por otros Estados o por una minoría no representativa de acreedores, que deben respetar las decisiones adoptadas por la mayoría de los acreedores. Debe alentarse a los Estados a que incluyan cláusulas de acción colectiva en sus emisiones de deuda soberana.

  • El Papa pidió diálogo entre la Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas

    El papa Francisco se sumó al pedido de diálogo entre la Argentina y el Reino Unido por la «Cuestión Malvinas», al cumplirse el 50 aniversario de la resolución 2.065 de las Naciones Unidas, que insta a los gobiernos de ambos países a dialogar sobre la soberanía de las islas, algo a lo que el gobierno británico se niega sistemáticamente.

    En tanto, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner publicó la foto en sus cuentas de Twitter y Facebook con el hashtag #MalvinasArgentinas, destacando el gesto del sumo pontífice en relación al reclamo que desde hace 12 años el Estado nacional denuncia en los foros internacionales la negativa del Reino Unido de reanudar el diálogo.

    Francisco posó con un cartel de la campaña que pide: «Es tiempo de diálogo entre Argentina y Reino Unido por Malvinas”, tras saludar al coordinador de esa campaña, Gustavo Hoyo, una vez finalizada la audiencia general de este miércoles.

    Se trata de una campaña basada en la resolución 2.065 de las Naciones Unidas aprobada en la Asamblea General que instaba a los gobiernos de Argentina y Reino Unido a dialogar sobre Malvinas, incluyendo el tema soberanía.

    La campaña ya fue apoyada por diversas personalidades del ámbito académico, deportivo, cultural y político como el presidente de Bolivia Evo Morales y el músico cubano Silvio Rodríguez.

    Además, siete Premios Nobel leyeron en junio pasado una carta al secretario general de las Naciones Unidas Ban Ki Moon durante la última reunión del comité de descolonización que se hizo en la ONU, en la que se hizo un acto sobre el tema.

    Adolfo Pérez Esquivel de Argentina; Mairead Corrigan Maguire de Irlanda del Norte; Rigoberta Menchú Tum de Guatemala; Desmond Tutu de Sudáfrica; Jody Williams de Estados Unidos; Shirin Ebadi de Irán y Leymah Gbowee de Liberia apoyaron al pedido argentino.

    También mostraron su apoyo a la campaña la Presidenta; la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto; las Madres de Plaza de Mayo Hebe de Bonafini y Taty Almeida; y el músico León Gieco.

    La resolución 2.065 de la Asamblea General de la ONU, aprobada el 16 de diciembre de 1965, reconoció la existencia de una disputa de soberanía entre el Reino Unido y la Argentina en torno a las Islas Malvinas y reconoció que el caso se encuadra en una situación colonial.

    Por su parte, el secretario de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas, Daniel Filmus, destacó el gesto del Papa y aseguró que “es una emoción enorme que el Papa se haya sumado a la campaña por el diálogo que están llevando adelante distintas asociaciones y personalidades de la cultura y el mundo académico”.

    A su vez, el funcionario nacional indicó que “el Papa es esencialmente un hombre de diálogo, que ha promovido el diálogo interreligioso e intercultural, que ha tenido un papel enorme en la recomposición del diálogo entre Cuba y Estados Unidos, que ha trabajado por el diálogo entre Norte y Sur, por el diálogo entre los sectores más desposeídos y los países desarrollados”.

    “Este aporte del Papa al diálogo tiene un contenido especial porque se produce cuando se cumplen 50 años desde que la ONU planteó en la Asamblea General que el diálogo es la única manera de resolver el tema”, agregó.

    Para Filmus, «el liderazgo que tiene Francisco y que lo ha hecho candidato al premio Nobel de la Paz le da la autoridad necesaria para que este pedido del diálogo sea escuchado por todos los pueblos del mundo y que en particular sea escuchado por el Reino Unido”.

  • La ONU avanzó en una resolución para frenar el accionar de los fondos buire

    El Comité Ad Hoc sobre Procesos de Reestructuración de Deuda Soberana de la Organización de Naciones Unidas (ONU), aprobó hoy una «nueve principios» con los que buscan limitar el accionar de los fondos buitre en los procesos de canje de deuda, de manera de permitir el crecimiento y el desarrollo inclusivo de los países.

    El documento -que surgió del trabajo realizado en los últimos cinco meses por la mayoría de los países miembro de ONU y que será abordado por la Asamblea General a comienzos del mes de septiembre-, plantea como primer principio, que los estados soberanos tienen “el derecho de diseñar sus políticas macroeconómicas, incluyendo la reestructuración de su deuda soberana, la cual no debe ser frustrada o impedida por ninguna medida abusiva”. “La reestructuración debería realizarse como último recurso y preservando los derechos de los acreedores”, detalla este principio.

    Asimismo, el principio de “imparcialidad” requiere “que todas las instituciones y actores involucrados en la reestructuración de deuda soberana, incluso a nivel regional, de conformidad con sus respectivos mandatos, disfruten de independencia y se abstengan de ejercitar cualquier influencia indebida en los procesos y otras partes interesadas o de participar en acciones que podrían dar lugar a conflictos de interés o a corrupción o ambos”.

    Otro de los puntos, de “legitimidad”, implica que el “establecimiento de las instituciones y las operaciones relacionadas a las reestructuraciones de deuda soberana respetan los requisitos de inclusión y el estado de derecho, en todos los niveles”.

    El octavo principio, menciona que la “sustentabilidad implica que las reestructuraciones de deuda soberana se realicen de forma oportuna y eficiente y lleven a una situación de deuda estable en el Estado deudor, preservando los derechos de los acreedores mientras promueve un crecimiento económico sostenido e inclusivo y un desarrollo sustentable, minimizando los costos económicos y sociales, garantizando la estabilidad del sistema financiero internacional y respetando los derechos humanos”.

    Por último, el principio de “reestructuración de mayorías”, implica que “los acuerdos de reestructuración de deuda soberana que son aprobados por una mayoría calificada de los acreedores de un Estado, no se verán afectados, en peligro o impedidos por otros Estados o una minoría no representativa de acreedores, que deben respetar las decisiones adoptadas por la mayoría de los acreedores”. Así, “los Estados deberían ser alentados a incluir cláusulas de acciones colectivas en sus emisiones de deuda soberana”, concluye el documento que será tratado en septiembre próximo en la Asamblea General de la ONU.

    Éste último punto es uno de los más importantes y relevantes, sobre todo para el caso argentino, ya que la reestructuración de la deuda argentina alcanzó un acuerdo de más del 80% de los acreedores, y el conflicto principal se tiene con una minoría de acreedores.