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  • Farré pidió prisión domiciliaria y tobillera electrónica

    La defensa del viudo Fernando Farré, detenido por el femicidio de su esposa, Claudia Schaefer, en el country Martindale de Pilar, solicitó hoy para el acusado una prisión domiciliaria con tobillera electrónica, mientras que la fiscal y la querella pidieron que se le dicte la prisión preventiva y permanezca detenido.
    Fuentes judiciales informaron a Télam que ésos fueron los planteos de las partes en la audiencia oral que se realizó este mediodía ante el juez de Garantías 6 de Pilar, Nicolás Ceballos, quien ahora deberá definir la situación procesal del imputado.
    El propio Farré estuvo presente en la audiencia ya que fue trasladado desde la alcaidía de Melchor Romero donde está detenido desde hace 20 días, hasta el juzgado ubicado a la altura del kilómetro 52 del Ramal Pilar de la autopista Panamericana, pero sólo habló ante el juez para dar sus datos personales.
    La primera en exponer fue la fiscal de la causa, Carolina Carballido, quien sostuvo los fundamentos del pedido de prisión preventiva que presentó el lunes pasado por escrito.
    Para la fiscal, «hay riesgo de fuga» por la pena en expectativa -prisión perpetua- y por la situación económica del acusado, que hace unos meses cobró una indemnización laboral cercana a los 600.000 pesos.
    Además, para la titular de la Unidad Funcional Instrucción Especializada en Violencia de Género de Pilar, también existe «peligro de entorpecimiento de la investigación».
    La postura de la fiscal fue apoyada por el abogado Jorge Sandro, quien sostuvo que el viudo debe continuar detenido por lo que le pidió al juez Ceballos que dicte la prisión preventiva por la calificación que impuso la fiscal, que es «homicidio doblemente agravado» por el vínculo y por femicidio.
    A su turno, el abogado defensor Adrián Tenca solicitó para Farré una medida «morigeradora» y pidió que pueda abandonar la cárcel y cumplir una prisión domiciliaria con tobillera electrónica, como la que en febrero le dieron, tras cumplir 70 años, al viudo Carlos Carrascosa, el condenado a perpetua por el crimen de su esposa María Marta García Belsunce.
    «Lo que planteé es una alternativa de la prisión preventiva. Que le den a Ferré la tobillera y eso será garantía de que no habrá ningún peligro de fuga», dijo a Télam Tenca.
    El defensor también contó que dijo ante el juez Ceballos que «la pena en expectativa no es un argumento validero para sostener una prisión preventiva, porque el principio de inocencia prevalece y toda persona debe permanecer en libertad hasta que haya una condena firme».
    Voceros judiciales indicaron que ante el planteo de la defensa de otorgarle a Farré una tobillera, tanto la fiscal Carballido como el abogado Sandro se opusieron y sostuvieron que esa medida morigeradora no neutraliza los peligros procesales.
    Fuentes judiciales indicaron que si bien mañana es el quinto día hábil desde que la fiscal presentó el pedido de preventiva, el juez tiene plazo de resolver la situación procesal hasta las primeras cuatro horas del próximo lunes.
    En tanto, la causa sumó ayer una nueva declaración testimonial clave, la de Andrea Verónica Frencia (25), la abogada que acompañaba a Farré el día que asesinó a su esposa en el country Martindale de Pilar.
    Frencia se fue a Europa horas después del crimen y si bien había prestado una breve declaración en una comisaría, ayer amplió sus dichos en la fiscalía, donde incluso sufrió una crisis de nervios al recordar el episodio.
    La joven abogada contó que cuando advirtió que Farré estaba asesinando a Schaefer, ella se quitó los zapatos para salir corriendo con mayor facilidad porque pensó que el femicida salía del vestidor y continuaba la matanza con todos los que estaban en la casa.
    Schaefer (44) fue asesinada por Farré (52) el 21 de agosto por la mañana en el country Martindale de Pilar, cuando fue a retirar con dos valijas sus pertenencias de la casa que alquilaba el matrimonio, en el marco de un divorcio conflictivo y luego de que ella lo denunciara por violencia doméstica ante la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema.
    Cuando la mujer fue al dormitorio a recolectar su ropa, Farré cerró la puerta del vestidor con llave y allí la atacó con dos cuchillos que faltaban de la cocina, sin que la madre del acusado y dos abogados que estaba presentes pudieran hacer algo para evitarlo.
    Farré salió del vestidor, se sentó en un sillón y esperó allí la llegada de la Policía que lo detuvo por el femicidio.

  • Empleadas domesticas describieron que se vivía un hostigamiento constante en la casa de los Farré

    Dos empleadas domésticas que trabajaban para la familia Farré aseguraron haber presenciado constantes episodios de violencia que el empresario Fernando Farré ejercía sobre su mujer Claudia Schaefer y describieron el «hostigamiento constante» que recibían por parte del imputado.
    Las dos testigos declararon hoy ante la fiscal Carolina Carballido, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Especializada en Violencia de Género de Pilar, ante quien dieron detalles de la relación conflictiva que vivía la fallecida Claudia Schaefer (44) y su marido Fernando Farré (52).
    «Declararon todo lo que han visto, oído y vivido durante todos estos años», dijo esta tarde el abogado Claudio Katiz en referencia a las dos empleadas domésticas, llamadas María y Mónica.
    «Mónica declaró sobre todas las situaciones de violencia que le tocó vivir en esta familia. Violencia verbal, física, psicológica, hostigamiento constante, era un contexto de violencia generalizado, de él para con sus hijos, su mujer y para con ellas también», afirmó el letrado, quien las asesoró en la declaración testimonial que prestaron ante la fiscal.
    La otra doméstica, de nombre María, también brindó detalles de episodios de violencia familiar.
    María es la mucama que la propia Schaefer mencionó en su escrito ante la Oficina de Violencia de Doméstica (OVD) de la Corte Suprema del 2 de agosto pasado, cuando denunció que Farré la arrojó sobre un sillón y le puso una rodilla en la cara.
    Según dijo Schaerer en aquella oportunidad, esa agresión fue en presencia de la empleada doméstica y de sus hijos.
    Según el abogado, las empleadas domésticas contaron que las situaciones de violencia siempre existieron en la casa de la familia.
    Mónica trabajó en la casa como empleada doméstica más de ocho años, hasta que fue «despedida a principios de abril por el presunto homicida»; en cambio María «estaba trabajando actualmente para ellos» pero al momento del femicidio no se hallaba en la casa del country.
    «Quedaron conmocionadas con la noticia, María estuvo tres días sin dormir ni comer», contó Katiz sobre la reacción de las mujeres cuando se enteraron del crimen.
    Por otra parte, los tres hijos del matrimonio Farré no declararán por el momento como testigos en la causa por el femicidio de su madre, según confirmó el abogado de la familia de la víctima.
    «No vamos a hacer declarar a los chicos bajo ninguna circunstancia. Ni la fiscal ni yo tenemos por el momento pensado tomarles una testimonial o hacerles una cámara Gesell», dijo hoy a Télam el abogado Jorge Sandro, quien representa a los padres de Schaefer (44) como particulares damnificados.
    El letrado explicó que más allá de lo que los hijos de 9, 11 y 13 años puedan aportar, la decisión de no hacerlos declarar en este expediente que tiene a su madre asesinada y a su padre preso como autor de ese crimen es que «se busca no revictimizar a los chicos».
    En ese sentido, el perito psiquiatra Enrique de Rosa, contratado por la defensa de Fernando Farré (52), consideró hoy «absurdo» y «revictimizante» someter a los hijos de la pareja a una cámara gesell para que declaren sobre el vínculo de sus padres.
    La semana pasada declararon el portero y el sereno del edificio de Recoleta donde vivía la pareja, el jefe y un compañero de trabajo de Schaefer y todos ellos mencionaron que sabían que el matrimonio atravesaba una relación conflictiva.
    En tanto, el abogado Adrián Tenca aseguró que «el tema de la premeditación está totalmente descartado porque la realidad es que ambas personas venían teniendo trato la semana anterior sin ningún tipo de problema».
    Tenca agregó que el día del crimen «Farré tenía previstas entrevistas de trabajo por la tarde y nadie va a preordenar un homicidio delante de cinco testigos».
    Schaefer fue asesinada por Farré (52) el 21 de este mes en el country Martindale de Pilar, cuando fue a retirar con dos valijas sus pertenencias de la casa que alquilaba el matrimonio, que estaba atravesando un divorcio conflictivo luego de que ella lo denunciara por violencia doméstica.
    Cuando la mujer fue al dormitorio a recolectar su ropa, Farré cerró la puerta del vestidor con llave y allí la atacó con dos cuchillos que faltaban de la cocina.
    La autopsia determinó que Schaefer murió degollada y tenía aparte otros cortes y varias puñaladas, algunos en las manos como signos de defensa.
    Mientras desde la fiscalía creen que Farré tenía todo planeado para asesinar ese día a su mujer, Tenca adelantó que intentará demostrar que su ciente es inimputable, que hubo emoción violenta o que hay circunstancias extraordinarias de atenuación para disminuir una eventual condena.

  • Abogados aportaron mails que habría mandado Farré pidiendo asesoramiento por homicidio calificado

    Dos abogados se presentaron hoy en la fiscalía que investiga el femicidio del country Martindale para aportar una serie de mails que llegaron en forma anónima a su estudio y que ellos creen que podría tratarse del acusado Fernando Farré, porque les pedía asesoramiento por un homicidio calificado que estaba por cometer.
    Se trata de los abogados Alejandro Sánchez Kalbermaten, titular del estudio jurídico, y de su colega Patricia Apesteguy, quienes se presentaron en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Violencia de Género de Pilar, donde tramita la causa por el homicidio de Claudia Schaefer para aportar los mails.
    En esos correos una persona que se identificaba como «Prensa Dios» con la casilla «prensadediosllevapostercentral@gmail.com» (una frase de la canción «Qué ves» del grupo de rock nacional Divididos), le pedía a Sánchez Kalbermaten asesoramiento por un «homicidio calificado» que «está por ocurrir» y por si quedaba «pegado en el crimen».
    El intercambio de correos, en los que el letrado le pedía al remitente que reflexionara fue entre el 12 y el 20 de agosto y al ocurrir el 21 del femicidio en Martindale, Sánchez Kalbermaten lo asoció a esos mails y tiene la sospecha de que el remitente podía ser Farré.
    «Es muy importante el último mail, el del 20 de agosto porque ya ahí se compara con (Jorge) Mangeri y eso no es casual porque el abogado que puso es el doctor Adrián Tenca, que es un gran abogado y quien participó en la causa de Mangeri», dijo hoy Sánchez Kalbermaten a C5N en la puerta de la fiscalía.
    Para el abogado que participó como querellante por parte de una de las víctimas del triple crimen de General Rodríguez, el hecho de que se haya comparado con el portero condenado a prisión perpetua por el femicidio de Ángeles Rawson «es otra coincidencia necesaria que nos hace presumir que puede haber una conexión».
    «No nos consta, pero creemos prudente que la fiscal lo investigue», dijo el abogado y agregó que «los mails cesaron después del crimen», cometido el 21 de este mes.
    «Desde el último mail del 20 de agosto a la fecha, no hubo ningún mail», añadió.
    Su colega, Patricia Apesteguy, dijo que le pidieron al remitente «que se identifique pero no se daba a conocer».
    «Yo intuí que podía ser un disparate de alguien que quería investigar qué tipo de respuesta le dábamos», señaló.
    Apesteguy comentó que hay «varias circunstancias coincidentes» para sospechar que los mails los pudo enviar Farré.
    «El señor (Farré) era un contacto de la página de Facebook del estudio y por otro lado estaba hablando de un homicidio calificado», comentó por último la abogada.

  • Para la fiscal, Farré tenía todo planeado

    La fiscal que investiga el femicidio del country Martindale de Pilar está convencida de que el imputado Fernando Farré tenía todo planteado para asesinar a su esposa Claudia Schaefer y que preparó previamente los dos cuchillos que empleó para cometer el crimen, informaron hoy fuentes judiciales.
    A cuatro días del crimen, ésa es la principal hipótesis que maneja la fiscal Carolina Carballido Catalayud, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Delitos Conexos a la Violencia de Género de Pilar, luego de la declaración de testigos y de la inspección ocular realizada hoy en el country.
    «Nada indica que haya habido un estado de emoción violenta como quieren instalar desde la defensa. Por lo que vienen declarando los testigos, no hubo discusión previa, no hubo detonante», dijo a Télam una fuente judicial ligada al expediente.
    «Creemos que Farré tenía todo planeado. Sabía que ese viernes iba a cometer el crimen y se preparó para eso», agregó la fuente consultada.
    En la inspección realizada hoy por la fiscal junto a la Policía Científica y el defensor del empresario, Gustavo Alvarez, quedó en claro que las dos armas blancas empleadas para el asesinato, y que están secuestradas para pericias en la causa, fueron tomadas de un taco con un set de cuchillos en la cocina.
    Luego de la diligencia, Alvarez aseguró hoy al canal C5N que «coincide el portacuchillos con los dos que faltaban» aunque agregó que «no se sabe de qué forma entraron ni quién los llevó al vestidor».
    Sin embargo, la fuente judicial consultada por Télam indicó que la fiscal está convencida de que «Farré se preparó con los cuchillos antes de la llegada de su mujer porque ya tenía decidido cometer el homicidio».
    Por su parte, ninguno de los abogados que estaban en la casa al momento del crimen, Carlos Alfredo Quirno del estudio de José Cárdenas que representaba a Schaefer en la causa del divorcio, ni la joven abogada del estudio de Mariana Gallego que fue de parte de Farré, escucharon que haya habido una discusión previa, ni que víctima o victimario hayan pasado por la cocina.
    La inspección ocular también le sirvió a la fiscal para determinar que el crimen se cometió tan sólo ocho minutos después de que la víctima llegara al country Martindale, donde fue a recolectar algunas de sus pertenencias, producto de lo acordado en el trámite de divorcio.
    Los investigadores y los peritos también verificaron hoy en la inspección que Farré cerró con llave el vestidor para que nadie lo detuviera durante el ataque.
    «Se confirmó que la puerta del vestidor tiene una llave, del lado de adentro, que traba y funciona perfectamente», dijo uno de los pesquisas.
    Voceros judiciales revelaron hoy a Télam algunos detalles más de lo que ayer declaró frente a la fiscal el abogado testigo Quirno.
    Contó que Farré y su madre los recibieron «de modo amable», que Claudia llevaba una valija para llevar sus cosas y que él y la abogada del imputado estaban charlando en el jardín sobre algunas cuestiones del litigio cuando empezaron a escuchar gritos.
    Quirno contó que escucharon a la madre de Farré gritando frases como: «pará», «no lo hagas», «no vale la pena» y «con eso no conseguís nada».
    En tanto, Alvarez anunció que tendrá una entrevista «personal» y «profunda» con Farré en la alcaidía de La Plata donde está detenido para que le explique «cómo sucedieron los hechos» y dejó entrever que podía llegar a dejar la defensa.
    Voceros judiciales indicaron a Télam que en las próximas horas un reconocido penalista acostumbrados a intervenir en otras causas de gran repercusión mediática se hará cargo de la defensa.
    El hecho se registró el viernes último pasadas las 11.30 en un chalet ubicado en el lote 5 del mencionado country, situado en Juan Domingo Perón 2375 de la localidad de Derqui, Pilar, en el norte del conurbano bonaerense.
    La pareja, que tenía tres hijos menores de edad -una adolescente de 13 años y dos niños de 11 y 9, éste último con problemas de autismo-, atravesaba un conflictivo divorcio y estaba separada de hecho.
    Actualmente, Schaefer (44) estaba viviendo en un departamento de la avenida Del Libertador al 1750, del barrio porteño de Recoleta, y Farré (52), un ex ejecutivo de marketing de importantes compañías de cosméticos, actuamente desempleado, se había mudado a la casa del country que alquilaban.
    La pareja había acordado para encontrarse en la casa de Pilar a retirar sus pertenencias en compañí­a de su abogado, mientras que el empresario se encontraba allí­ acompañado por su letrada y su madre.
    En el momento en el que Schaefer se dirigió al vestidor a recoger sus pertenencias, Farré la siguió y la atacó con dos cuchillos de cocina, uno de los cuales se usó con tanta saña que quedó con la punta doblada.
    La autopsia determinó que hubo una feroz pelea, que la mujer murió degollada, que el corte en el cuello se produjo con el asesino por detrás y que el cuerpo tenía otras puñaladas, algunas de ellas de escasa vitalidad, lo que revela que el asesino siguió acuchillando a la víctima cuando ella ya estaba muerta.
    Schaefer había denunciado a Farré ante la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema por un hecho de violencia doméstica ocurrido el 2 de agosto en el departamento de Recoleta en el que ella terminó tirada en un sillón con una rodilla de su marido en la cara y todo delante de sus tres hijos y la empleada.
    En un informe fechado el 3 de agosto al que Télam tuvo acceso, la OVD calificó la situación como de «bajo riesgo» y derivó el caso al Juzgado Civil 106, cuya jueza subrogante, Marcela Somer, cuatro días después, excluyó del hogar a Farré y le impuso una prohibición de acercamiento a 300 metros.
    Además, la magistrada ordenó a la Policía Metropolitana darle un botón antipánico a Schaefer y fijó la audiencia del 14 de agosto en la que se acordaron términos de la división de bienes y la cuota alimentaria de los chicos.