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  • Luego de su reelección, el mandatario griego Tsipras, propuso terminar con la «lógica neoliberal»

    Tras su claro triunfo electoral del pasado domingo, el primer ministro griego, Alexis Tsipras, propuso para los próximos cuatro años de su nuevo Gobierno resolver la crisis económica, liberar al país del rescate financiero y lograr crecimiento económico con una seña de identidad social.

    El premier describió como su principal apuesta acabar con la «lógica neoliberal» de obtener el crecimiento a través de la destrucción de los derechos sociales, pero a la vez aplicar las reformas previstas en el rescate, informó la agencia de noticias EFE.

    Poco tiene que ver este Tsipras con el que los griegos vieron hace ocho meses cuando asumió su primer Gobierno y aunque recalcó que el hecho de estar sujeto a un rescate no le impedirá imprimir una «huella» izquierdista, evitó las grandes promesas , reclamó “esfuerzo” y se centró en enumerar el programa que debe cumplir Grecia en los próximos meses.

    A sus ministros les pidió «arremangarse» y ponerse a trabajar «duro» para acabar con la lógica de los rescates y salir de la crisis en un plazo de cuatro años. «No tenemos tiempo a nuestra disposición. La negociación ha terminado y el pueblo nos pide gobernar y ser eficaces», subrayó, y alertó a los ministros que evaluará a cada uno de ellos por su trabajo y eficacia una vez concluido el primer semestre.

    «Se trata de un objetivo para cuatro años completamente factible a condición de que trabajemos duro», dijo en su discurso de apertura del primer Consejo de Ministros tras las elecciones en que el izquierdista Syriza salió reelegida con el 35,4 % de los votos. «La aplicación de estas medidas es necesaria para completar la primera evaluación (del rescate) y poder iniciar la negociación para el alivio de la deuda y la recapitalización de los bancos», señaló, para añadir que se trata de dos temas fundamentales de los que «dependerá el futuro».

    De aquí a noviembre, el Gobierno debe cumplir una serie de requisitos para poder recibir en dos subtramos 3.000 millones de euros del rescate, cuyo monto total está fijado en un máximo de 86.000 millones de euros. Sin estas medidas, Tsipras no podrá poner sobre la mesa de negociaciones el debate sobre un alivio de la deuda, un tema que, junto a la recapitalización de los bancos, “es crucial para el futuro del país”, dijo.

    El acuerdo con los acreedores contempla un máximo de 25.000 millones de euros para la recapitalización, proceso que debería estar listo hasta el 1 de enero, y que es de máxima importancia para la recuperación económica de un país que sigue sometido al control de capitales. Entre las primeras medidas que se vienen encima figura la abolición de los subsidios al petróleo que tienen los agricultores, acción que se llevará a cabo en dos fases.

    Recalcó, asimismo, que el alivio de la deuda hará de nuevo el país atractivo para las inversiones, y la recapitalización de la banca servirá para garantizar los depósitos y para poder financiar la economía. El recién estrenado primer ministro subrayó que el rescate acordado con los acreedores tiene una serie de medidas positivas como la lucha contra la evasión fiscal y contra la corrupción.

    Y para eso enumeró algunas de las reformas que se plantean a corto, medio y largo plazo y recalcó que su intención será cumplir el rescate pero también suavizar al máximo el impacto social, aunque evitando en todo momento hablar del profundo ajuste a que será sometido por los acreedores internacionales.

    En ese contexto, mencionó algunos de los temas que quedan pendientes por negociar con los acreedores con la gestión de la elevada cartera de deudas morosas que tienen los bancos, la reforma del mercado laboral, o las privatizaciones de patrimonio público. Tsipras insistió en que cualquiera que sea la solución para la deudas en mora, el objetivo del Gobierno será mantener la protección de la primera vivienda.

    En cuanto al mercado laboral, una de las grandes preocupaciones sociales habida cuenta de que los acreedores internacionales exigen un ajuste con miles de despidos de empleados públicos en los próximos años, Tsipras aseguró que el objetivo es restaurar los convenios colectivos, como también evitar que en el proceso de privatizaciones haya que malvender propiedad pública. Es que la reforma que posiblemente plantee mayor potencial conflictivo es la laboral y de las pensiones.

    En octubre, el Ejecutivo debe aplicar nuevos recortes a las pensiones -mediante, por ejemplo, subas de las cotizaciones al seguro médico de los jubilados- con el objetivo de poder cumplir la promesa de ahorrar el 1,25 % del Producto Interior Bruto (PIB) hasta fines de 2016.

    En materia laboral deberá hacer, en cooperación con expertos independientes, una profunda revisión del mercado de trabajo y buscar fórmulas para conciliar su objetivo de restituir los convenios colectivos -fueron abolidos por el Gobierno conservador- con la liberalización del despido colectivo. El líder de Syriza afirmó que hay una serie de campos en los que, independientemente del programa de rescate, el Gobierno puede dejar su «huella» izquierdista, como en sanidad o en educación.

    En cuanto a la reforma de la fiscalidad en el campo, la supresión del subsidio tan solo es una parte ya que en los próximos dos años el Ejecutivo izquierdista-nacionalista se comprometió a eliminar los tipos fiscales preferenciales que tiene este colectivo. Se trata de un asunto altamente explosivo que ya vivió en carne propia el Gobierno conservador de Andonis Samarás, con bloqueos de carreteras y marchas de agricultores por toda Grecia.

    En los últimos días, Tsipras mantuvo varias conversaciones en Bruselas, entre otras con el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, en un esfuerzo de buscar apoyos para que la Eurocámara se sume al cuarteto, una petición que ya había formulado en agosto. El dirigente heleno confía en que una implicación de los eurodiputados en el proceso de aplicación del rescate le ayudaría a poner de manifiesto los aspectos más duros de este tercer programa de asistencia financiera.

  • Renunció el mandatario de Grecia Alexis Tsipras y convocó a elecciones adelantadas

    El primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, anunció este jueves su dimisión y convocó a elecciones anticipadas. La renuncia se enmarca en el proceso de restructuración de deuda y en el ajuste que le impone la Unión Europea y el FMI que lo hace enfrentar fuertemente con su coalición izquierdista. Después de siete meses en el poder, abandona el cargo ante la fuerte presión del partido Syriza por la aprobación del plan de rescate de Europa.

    En un mensaje televisado a todo el pueblo de Grecia, que fue escuchado por todo el mundo, el mandatario señaló “He decidido darle mi renuncia al presidente de la República. Ahora ustedes van a decidir si queremos, con su voto van a decidir si el acuerdo que tenemos goza de la confirmación del pueblo, ustedes con su voto van a decidir quién o cómo dirigir a Grecia en esta difícil, pero esperanzadora fase que tenemos por delante. Quién y cómo negociará la quita de la deuda, quién va a continuar con el procedimiento».

    «Ustedes decidirán quién gobernará Grecia y quién negociará la reducción de la deuda. Nosotros hemos hecho lo que hemos podido», agrego el mandatario. «Negociamos de una manera muy dura, dimos la batalla. Sé que no logramos todo lo que habíamos prometido pero salvamos el país. Hemos enviado un mensaje a Europa: tenemos que acabar con la austeridad», aseguró.

    En el final del mensaje, señaló: «Les pido a todos los griegos que libren esta lucha para que el país se levante y salga de la difícil situación en la que está».

    Tsipras se vió envuelto en una gran contradiccción ya que aceptó las medidas de austeridad, luego de ser un fiel crítico a estas posturas. El mes pasado el líder izquierdista aceptó un programa de rescate de 86.000 millones de euros de Europa y el Fondo Monetario Internacional, con la condición de aprobar alzas de impuestos y recortes de gastos, en medio del fuerte riesgo de un colapso del sistema bancario griego.

    Tuvo que enfrentar a su propio partido y lograr apoyos en el Congreso para aceptar este paquete de ajuste en los partidos mas derechistas del Parlamento. Un tercio de sus legisladores no acompañaron la aprobación de las medidas y generaron una rebelión dentro del partido.

    Al menos 25 diputados disidentes de la izquierda radical del partido Syriza, hasta ahora en el gobierno griego, manifestaron hoy que formarán un grupo parlamentario propio y se presentarán en las próximas elecciones, informó el Parlamento griego. El líder de esta agrupación será el ex ministro de Energía Panayotis Lafazanis, que defiende la vuelta al dracma como moneda nacional y que ha sido muy crítico con las negociaciones entre el gobierno de Tsipras y los socios europeos, ya que se opone a la aplicación de nuevos recortes.

    «La Plataforma de Izquierda contribuirá a la formación de un frente amplio, progresista, democrático y antimemorando que participará en las elecciones para imponer la cancelación de los memorandos (con los acreedores)», afirmó en un comunicado.

  • Reabrió la Bolsa de Atenas con una gran caída

    Tras permanecer cinco semanas clausurada, la bolsa de Atenas reabrió y reistró una caída del 22%. A una hora de la apertura, el índice general se situaba en 627,04 puntos, con una caída de 21,38%, y un volumen de transacciones de 7,96 millones de euros.

    Los títulos bancarios fueron los que lideraron las caídas que llegaron a bajar un 30% los primeros minutos de operación. Horas antes, la Comisión de Valores de Mercado había dado luz verde definitiva a la reapertura, tras 26 jornadas laborales cerrada, aunque prohibió las ventas en corto.

    La Comisión mantuvo además en 30% el margen de fluctuación permitido sin que haya intervención.
    Los analistas esperaban un fuerte desplome habida cuenta de que las operaciones de los inversores nacionales, privados e institucionales, están sujetas a fuertes restricciones debido a que los controles de capital siguen vigentes.
    Los inversores extranjeros tienen margen ilimitado de negociación, mientras que los nacionales solo pueden comprar con los remanentes que tengan en sus cuentas de corretaje, o a través de una cuenta bancaria especial nueva, abierta para tal efecto

    Los nacionales no podrán disponer, en cambio, de los fondos que tengan en sus cuentas bancarias regulares, ya que estos están sujetos a los controles de capital, que prohíben transacciones al extranjero que no sean comerciales.

    La reapertura de la Bolsa después de un mes entero es un paso hacia la normalización, señaló el presidente de la Comisión del Mercado de Valores, Kostas Botópulos, en declaraciones a la televisión pública.

    Botópulos se mostró confiado en que en «algunas semanas» se terminen de levantar las restricciones y se haya logrado la «liberalización completa» del negocio. «Pero no tenemos que perder los nervios. Debemos esperar al final de la semana para ver con más serenidad cómo se llevará a cabo esa reapertura», añadió.

    La última sesión de la Bolsa había tenido lugar el 26 de junio, jornada en que el índice terminó con 797,52 puntos; la semana bursátil había terminado con ganancias de 16% para el índice principal.

  • Grecia flexibilizó la restricción bancaria y se demoran las negociaciones del rescate

    El gobierno griego a través de su ministro de finanzas flexibilizó las restricciones bancarias para el retiro de moneda y habilitó el retiro de divisas para viajes al exterior hasta los 2.000 euros o su equivalente en otra moneda según un decreto del ministerio.

    A su vez la nueva resolución detalla que los extranjeros podrán seguir retirando dinero ilimitado. El corralito continua pero las restricciones cada vez se van haciendo mas laxas.

    Los padres con hijos estudiando en el exterior podrán enviar hasta 5.000 euros y 2.000 para gastos médicos. Las complicaciones en las importaciones de las últimas semanas también serán revisadas y el Banco de Grecia anunció que agilizará los pagos comerciales al extranjero.

    De esta manera se eleva con efecto inmediato de 50.000 a 100.000 euros la transferencia que cada cliente podrá efectuar por el gasto de un negocio de importación, informó la agencia de noticias EFE.

    Sigue manteniéndose la restricción para retirar efectivo de los cajeros con un límite de 60 euros diarios.

    Las negociaciones entre el gobierno y las entidades internacionales iban a comenzar el viernes pasado pero aún no han comenzado. Los equipos técnicos de la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE), el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) se reuniran con los equipos técnicos del gobierno heleno con el objetivo de cerrar un tercer rescate antes del 20 de agosto.

    Según las autoridades del ministerio de finanzas el atraso responde, según un comunicado, a “razones técnicas” y no “políticas” o “diplomáticas”. El ministerio hizo hincapié en que el debate sobre “dónde y cómo” se llevarán a cabo las negociaciones “va por muy buen camino”.

  • El parlamento griego aprobó ayer la última parte del plan de ajuste

    El primer ministro griego, Alexis Tsipras, logró aprobar por una abrumadora mayoría en el Parlamento la segunda y última parte del paquete de reformas draconianas y masivos ajustes impuestos por sus socios y acreedores de la zona euro como condición necesaria para recibir 86.000 millones de euros en los próximos tres años.

    En una nueva sesión tensa, que se extendió hasta bien entrada la madrugada, Tsipras consiguió aprobar el segundo paquete de medidas neoliberales con 230 votos a favor, 63 en contra y cinco abstenciones.

    El primer ministro Alexis Tsipras, una vez más sufrió una revuelta entre sus propios legisladores del partido de izquierda Syriza.

    Por eso, otra vez necesitó del respaldo de la oposición de los conservadores de Nueva Democracia, los centristas de Potami y la fuerza socialdemócrata Pasok fue clave para aprobar una nueva ola de austeridad, después de más de cinco años de ajustes y reformas neoliberales que aumentaron el desempleo, la deuda y achicaron dramáticamente el antiguo Estado de bienestar.

    Hace 10 días Tsipras aceptó un tercer programa de ayuda europeo aún más neoliberal que el rechazado por el 61% de sus compatriotas en un referéndum una semana antes, que le garantizará 86.000 millones de euros en los próximos tres años y el «compromiso» de discutir una reestructuración de la deuda griega, que ya supera el 180% del PBI nacional.

    A cambio de una nueva inyección de dinero que permita recapitalizar los bancos griegos, poner fin al corralito y pagar los cercanos vencimientos de deuda con los acreedores europeos y cumplir con una cuota atrasada del FMI, Tsipras aceptó un aumento del IVA, un recorte de las jubilaciones, una reforma laboral y del Código Civil y un descarnado e inédito proceso de privatizaciones.

    Antes de la votación, Tsipras volvió a defender su decisión, según informó la agencia de noticias EFE.

    «No había nada de patriótico en dejar caer el sistema bancario griego», argumentó el premier griego, que prometió intentar introducir medidas más moderadas en el futuro para intentar que la mayor carga no recaiga en los sectores sociales más débiles.

    Una vez más, Tsipras destacó que no le gusta el acuerdo final que firmó con sus acreedores de la eurozona, con Alemania a la cabeza, y afirmó que nadie puede «afirmar que la autoría del programa pertenece al gobierno griego».

    Asimismo, Tsipras instó a los legisladores a votar las reformas justificando que el país debe enfrentar una «nueva realidad».

    Ya la semana pasada, cuando el gobierno griego logró aprobar la primera tanda de reformas y ajustes en el Parlamento en Atenas, el primer ministro intentó convencer a su propia bancada de que apoyaran el acuerdo, pese a que está en contra de gran parte de su programa político.

    En esa tensa y difícil votación, perdió el apoyo de 40 de los 149 diputados de la coalición oficialista Syriza, lo que forzó a Tsipras a echar a varios miembros de su gabinete y remodelar su gobierno.

    Esa grieta dentro del oficialismo se mantuvo hoy, pero Tsipras logro atenuar el golpe, está vez el número de diputados disidentes de Syriza bajo a 36 y el premier griego evitó quedar políticamente paralizado y conservar una mayoría parlamentaria nominal.

    Los diputados oficialistas que apoyan la salida de la eurozona plantearon ahora la posibilidad de salir del euro, y la juventud de Syriza, donde son mayoritarios, pidió un congreso extraordinario del partido.

    Tsipras no respondió a este pedido y, en cambio, llamó a los disidentes a hacer propuestas sobre cómo Grecia podrí­a salvarse sin ayuda de los acreedores y a explicarlas al pueblo.

    En un tono duro, acusó a los disidentes del oficialismo de apoyar el llamado «plan Schauble», en referencia al ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schauble, el hombre considerado por Atenas como el ideólogo de una salida forzada de Grecia de la zona euro.

    Pese a esta acusación, la presidenta del parlamento y diputada de Syriza, Zoe Konstantinopolou, habló hoy abiertamente de «golpe de estado» de los acreedores y volvió a votar en contra del ajuste.

     

    Una vez aprobados todas las reformas y los ajustes reclamados por la UE, el Eurogrupo, formado por los ministros de Finanzas de los países miembros de la eurozona, debe negociar qué pedirá a cambio a Atenas por la promesa de 86.000 millones de euros.

    Por eso, Tsipras prometió hoy que «habrá que negociar de nuevo las condiciones del acuerdo».

    (Télam)

  • Reabren los bancos en Grecia luego del acuerdo por la deuda

    Los bancos de Grecia reabrieron sus puertas hoy después de tres semanas de cierre, aunque los ciudadanos siguen sin poder retirar más de 60 euros por día de los cajeros o las ventanillas. Además, se encarece el costo de vida con el aumento del IVA del 13 al 23% para productos y servicios, una de las exigencias de los acreedores internacionales para negociar un tercer rescate al país.

    Los controles de capitales se mantienen para evitar una temida fuga masiva de fondos, indica un cable de la agencia DPA. El viernes los clientes podrán retirar de una sola vez 300 euros en caso de que en los días anteriores no hayan sacado dinero. La semana próxima la cifra se elevará a 420 euros (equivalente 60 euros por 7 días).

    Frente a la mayoría de las entidades se formaron largas colas de clientes desde primera hora. La mayor cantidad de personas que esperaban en las puertas de las entidades eran aquellas que no tienen tarjetas de débito para retirar dinero de los cajeros.

    Otros pagaban sus facturas de electricidad o agua y empresarios pequeños y medianos transferían dinero a sus proveedores o depositaban cheques en sus cuentas, relató un empleado del Banco del Pireo a la agencia DPA. A partir de hoy los griegos también tienen acceso sin controles previos a sus cajas de seguridad en los bancos.

    El Banco Central Europeo (BCE) anunció la semana pasada que aumentaba su línea de crédito de emergencia para los bancos griegos a 900 millones de euros. Las entidades financieras estaban cerradas desde el 29 de junio.

    (Télam)

  • Grecia y la Eurozona lograron un acuerdo por «unanimidad»

    Luego de 17 horas de negociocion entre los líderes de los paises Europeos y el primer ministro griego Tsipras, se llegó a un acuerdo para realizar un tercer rescate a Grecia por una suma millonaria y amplias reformas.

    «La Eurocumbre alcanzó por unanimidad un acuerdo. Está todo listo para un programa de ayuda a través del MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad) para Grecia con serias reformas y apoyo financiero», dijo Donald Tusk, el presidente del Consejo Europeo, en conferencia de prensa.

    Se negoció durante toda la noche del domingo para lograr el tercer plan de rescate solicitado por Grecia cifrado en unos 82.000 millones de euros y para el cual se comprometió a una serie de reformas y ajustes.

    Al finalizar la cumbre el ministro heleno afirmó que su gobierno dio una «dura batalla» durante seis meses y «luchó hasta el final para un acuerdo que permitirá al país recuperarse». «Afrontamos dilemas difíciles y tuvimos que hacer concesiones difíciles para evitar la aplicación de los planes de algunos círculos ultraconservadores europeos», dijo Tsipras.

    «Conseguimos ganar la reestructuración de la deuda y una financiación segura a mediano plazo», subrayó, en alusión a la mención a una posible mejora de las condiciones de pago que incluye el programa y prometió que «seguiremos luchando para restablecer la soberanía nacional».

    Con este acuerdo político, el Parlamento griego deberá ahora aprobar las mayoría de las reformas y ajustes que Atenas propuso para convencer a sus socios de que le otorguen un tercer plan de rescate, precisó el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem.

    «Está en línea con los programas que acordamos con otros países. Enda Keny, Passos Coelho y Mariano Rajoy hablaron mucho de sus programas y de que éste no era nada especial, con excepción de las cantidades que implica», argumentó la canciller alemana Angela Merkel

  • Alemania habría pedido la salida de Grecia de la zona euro por 5 años

    El Ministerio de Finanzas alemán rechazó el pedido griego de un tercer programa de ayuda financiera y planteó la posibilidad de una salida temporal de ese país de la zona euro durante cinco años, según un presunto documento oficial filtrado hoy por el diario local Frankfurter Allgemeine.

    Pese a que el contenido del documento no fue confirmado por el gobierno alemán, desde Atenas el ministro de Economía griego, Giorgos Stathakis, lo repudió y lo calificó como «una maniobra política» del ministro Schäuble para boicotear un potencial acuerdo entre su país y los países de la zona euro, según el canal local Mega, citado por la agencia de noticias DPA.

    En medio de un clima de constantes rumores y versiones no confirmadas, el documento filtrado hoy parece coincidir con la postura intransigente y dura que ha mostrado hasta ahora el gobierno de Angela Merkel en las negociaciones que continúan hoy en Bruselas con Atenas.

    «A la propuesta (griega) le falta considerar importantes áreas que hay que reformar para modernizar el país y para lograr a largo plazo crecimiento económico y desarrollo sostenido. Sin ello, como reformas del mercado laboral, del sector público, privatizaciones, reformas del sector bancario y reformas estructurales, la propuesta no es suficiente», sostiene el presunto informe del ministerio dirigido por Wolfgang Schäuble.

    El texto sólo tiene una página, está escrito en inglés, y empieza subrayando que la propuesta griega, que incluye nuevos ajustes y reformas a cambio de 53.500 millones de euros para los próximos tres años, se basa en las recomendaciones que los acreedores europeos, incluidos Alemania, habían hecho hace dos semanas, antes del referéndum del domingo pasado.

    Esas propuestas, recordó Berlín, buscaban prolongar el segundo programa de ayuda financiera a Atenas, que terminó el 30 de junio pasado, y por lo tanto, no pueden ser la base para un tercer rescate millonario, según reprodujo la agencia de noticias EFE.

    «Necesitamos una solución mejor, sostenible, con el FMI a bordo», dice el documento, destacando que el último pedido de ayuda de Grecia no incluye al Fondo Monetario Internacional, sino sólo a sus acreedores europeos, la Comisión Europea (CE) y el Banco Central Europeo (BCE).

    El 30 de junio pasado, el mismo día que terminó el segundo programa de ayuda a Grecia sin recibir 7.200 millones de euros prometidos, Atenas entró en mora con el FMI por no poder cumplir con un vencimiento de deuda de 1.600 millones de euros. Según el presunto documento del gobierno alemán, «ahora tenemos dos posibles caminos».
    El primero, sería «una rápida mejora de la propuesta» del gobierno griego «con el respaldo de su Parlamento».

    Parte clave de las mejoras propuestas por Berlín es la creación de un fondo fiduciario al que Atenas debería traspasar bienes por valor de 50.000 millones de euros. Estos bienes deberían ser privatizados para reducir la deuda griega.

    El segundo camino es el comienzo de negociaciones para una salida temporal de Grecia del euro con posibilidad de una reestructuración de la deuda en un formato similar al del Club de París.

    Según el documento, sólo ese camino permitiría una reestructuración de la deuda, posibilidad que no está abierta a los miembros de la eurozona debido al artículo 125 del Tratado de Maastricht, una suerte de constitución de la Unión Europea firmada a comienzo de los años noventa.

    El artículo 125 del Tratado de Maastricht prohíbe la mutualización de la deuda. Según el documento, la salida temporal de Grecia de la unión monetaria europea estaría acompañada de «ayuda humanitaria, apoyos al crecimiento y asistencia técnica» durante los próximos años, así como por medidas para «fortalecer los pilares de la unión económica y monetaria y la gobernabilidad de la eurozona».

    Sin embargo, el presunto documento alemán no aporta ningún detalle de cuáles serían esas ayudas ni si estarían condicionadas a ciertas políticas y decisiones.

  • Grecia presentó una nueva propuesta a los acreedores

    El Gobierno Griego a través de su primer ministro Tsipras, presentó hoy, ante los diputados de la Eurozona en Estrasburgo, una amplia propuesta a sus acreedores para recibir un nuevo rescate financiero tras recibir ayer un ultimátum de los países de Europa para presentar un plan.

    El líder de Syriza aseguró que «Hoy enviamos un comunicado al MEDE». El Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) recibió este miércoles el pedido de Grecia para un tercer programa de ayuda, según confirmó su vocero. «El MEDE ha recibido la petición griega», señaló el vocero del fondo de rescate permanente.

    «Hace falta llegar a un acuerdo que nos deje ver la luz al final del túnel, con reformas creíbles, pero al mismo tiempo que redistribuyan la carga a los que puedan asumirla», dijo Tsipras durante el pleno del Parlamento Europeo celebrado hoy en Estrasburgo, Francia.

    El primer ministro heleno fue recibido con aplausos pero también con críticas desde varios sectores. Se pudieron observar carteles con el «No2 y «Oxi» en referencia al referéndum que realizó el país el domingo pasado.

    Los líderes europeos acordaron ayer al gobierno griego de Alexis Tsipras plazo hasta mañana para presentar un texto de síntesis que será estudiado en una cumbre de los 28 países de la Unión Europea (UE) convocada para el próximo domingo. Esa propuesta incluirá, casi con seguridad, la cuestión de la deuda, tema hasta ahora tabú para los acreedores. En caso de que Grecia no presentara ninguna propuesta o de que esta no fuera satisfactoria, ya tienen elaborado un plan B de salida del país del euro.

  • En medio de las negociaciones con la Unión Europea, Grecia extiende el corralito

    En medio de las negociaciones que mantiene el gobierno Griego, tras haber sido aprobado el «NO» en el Referéndum por amplia mayoría, con la Unión Europa, se prorrogó por primera vez el cierre de bancos y entidades financieras luego de haber sido impuesto hace 9 días. A su vez hubo cambios en el Gabinete de Ministros ya que fue reemplazado el ministro de finanzas y ahora el cargo lo ocupa Euclidis Tsakalotos quien en los hechos era el que estaba llevando a cabo las negociaciones con el Eurogrupo.

    Según el decreto ley publicado a medianoche en sustitución del que entró en vigor el lunes de la semana pasada, las restricciones serán las mismas en los próximos dos días. Esto implica que no podrán ser realizadas ningún tipo de actividades y transacciones de dinero al extranjero salvo productos de exportación de primera necesidad.

    Lo que si está permitido son las transacciones con tarjeta y electrónicos en el interior del país como así también retiro de dinero desde el exterior.

    Hoy se desarrolla la cumbre en bruselas, convocada por los países centrales europeos ante el histórico referéndum, para tratar de reabrir las negociaciones entre Grecia y sus acreedores. El Gobierno especula con la posibilidad de calmar los ánimos y las restricciones locales ante un mensaje esperanzador y favorable en la cumbre.

    El hasta ahora viceministro de Exteriores, responsable de las relaciones económicas internacionales, Tsakalotos no se caracterizó por querer estar en el centro de la atención, a diferencia de Varufakis, su nombramiento podría generar reparos en algunos socios europeos, pues él mismo se considera un representante de la corriente izquierdista dentro de Syriza.