Etiqueta: angela merkel

  • El movimiento neonazi anti Islam Pegida cumple un año y se moviliza en Alemania

    La canciller alemana Angela Merkel libra una batalla interna desde hace meses contra el ala del gobierno germano que no ve con buenos ojos su política migratoria. Es que mientras la mandataria sostiene que hay que abrir las fronteras para acoger a los refugiados que escapan de países árabes en guerra, una gran parte de la población sostiene que la llegada de los extranjeros no es buena para el país.

    De hecho, es tan fuerte la oposición a sus medidas que este mes la canciller registró su menor nivel de popularidad desde que está al frente del gobierno. Y si bien los reproches más fuerte vienen de parte de funcionarios, también la población hace sentir su voz en contra de esta política.

    El movimiento neonazi alemán Pegida aprovechó hoy su primer aniversario para demostrar su masivo poder de convocatoria en Dresde, en el este del país, y en medio de la llegada de cientos de miles de refugiados e inmigrantes a Europa que han reavivado la popularidad de la extrema derecha en varios puntos del continente.

    dresde

    Entre 15.000 y 20.000 seguidores del movimiento Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente, más conocido como Pegida, inundaron la plaza Theaterplatz, en el corazón de la ciudad, con banderas alemanas y pancartas que rechazaban la llegada de refugiados y caricaturizaban a la canciller Angela Merkel como si fuese la madre Teresa de Calcuta.

    Los manifestantes xenófobos repitieron las mismas consignas de los últimos 12 meses: cierre de fronteras, una Europa cristiana y occidental y el fin de los asilos políticos a miles de refugiados de Medio Oriente y África.

    «Somos ciudadanos normales, buenos alemanes, no nos acompleja defender nuestro país, nuestra bandera y nuestra cultura», protestaba a gritos un hombre de unos treinta años, con la cabeza rapada y rodeado de unos quince compañeros de aspecto similar.

    Esta protesta tiene lugar a dos días de que un hombre acuchillara a la candidata favorita a la alcaldía de la ciudad de Colonia, a favor de dar refugio a inmigrante, en un ataque xenófobo.

    El ministro alemán de Justicia, Heiko Maas, condenó hoy actividades de Pegida al considerar que «siembra el odio que después se convierte en violencia». Además, advirtió a quienes se unan que «no tienen excusa» si deciden marchar junto a un movimiento fundado por una persona que llegó a disfrazarse como Adolf Hitler y que, en su última concentración, sacó a pasear horcas de madera para la canciller y el vicecanciller.

    Pese a la multitud que se reunió en Dresde, también fueron muchos los habitantes que salieron a las calles para desacreditar esta postura. Varias organizaciones sociales se manifestaron para mostrar su rechazo a Pegida y en las redes sociales se extiende una campaña bajo el lema «yo soy Dresde», en el que ciudadanos de todos los ámbitos posan con carteles en favor de la tolerancia.

    Como si fuera la escenificación de dos Alemanias en pugna, en una plaza adyacente, unos 14.000 ciudadanos, en su mayoría jóvenes, bailaban al son de la canción «Clandestino» de Manu Chau y trataban de tapar con sus gritos las consignas de la concentración racista vecina, informó la agencia de noticias EFE.

    «No los queremos en Dresde ni en ningún otro lugar de Alemania. Son la vergüenza del país», gritaba una y otra vez un joven ubicado detrás de la valla levantada por los organizadores de la contramanifestación, inspirada en la consigna «Corazón en lugar de odio».

     

  • Merkel: «Los refugiados que llegaron por razones económicas tienen que abandonar Alemania»

    La canciller alemana, Angela Merkel, reiteró hoy su endurecida postura respecto a los refugiados que no sufran persecución ni lleguen huyendo de guerras civiles, al afirmar que deberán abandonar el país.
    «A todos aquellos que no puedan reclamar este derecho porque han venido sólo por razones económicas, tenemos que decirles que tienen que abandonar Alemania, por difícil que sea esto para ellos», explicó Merkel en una entrevista concedida al diario Bild.
    Merkel, no obstante, insistió en el «deber» de acoger a aquellos que huyen de la persecución política y de las guerras civiles.
    «Hay un derecho a la protección frente a la guerra y la persecución. Eso es algo consagrado en nuestra Constitución y en la Convención de Ginebra, que es válida en todos los países de Europa», dijo la canciller alemana, según informa la agencia de noticias EFE.
    Por otra parte y en un momento en el que cada vez hay más voces críticas, Merkel defendió enfáticamente su gestión en la crisis de refugiados y recordó que Alemania es «un país fuerte» que puede hacer frente al mayor desafío desde la reunificación alemana.
    «Lo vamos a lograr porque somos un país fuerte y porque al mismo tiempo buscamos soluciones en Europa y fuera de Europa para reducir el número de refugiados que nos llegan, ocupándonos de las causas (de su huida)», comentó, según informa también la agencia de noticias DPA.
    Las dudas de que Alemania pueda hacer frente a la gran afluencia de refugiados que llegan al país y las críticas por su política de puertas abiertas le llegan desde todos los flancos: desde sus socios en el gobierno de coalición -el Partido Socialdemócrata (SPD) y la Unión Cristianosocial (CSU)- hasta de sus propias filas.
    «Debo aceptar las críticas así como con frecuencia los éxitos se presentan como míos aunque hayan trabajado muchas personas en ellos, los problemas sin resolver se ven también como mis problemas», indicó.
    En la entrevista, la canciller insistió en la necesidad de combatir las raíces de la crisis en las zonas en conflicto, especialmente en el caso de Siria.
    «El problema de los refugiados nos muestra cada día que Siria está a las puertas de Europa», dijo Merkel para admitir que hasta ahora los esfuerzos diplomáticos de los países occidentales, del mundo árabe y de Rusia «no han tenido éxito» en ese convulsionado país.
    «Esa es la amarga verdad que nos obliga a no rendirnos sino al contrario: tenemos que redoblar los esfuerzos para encontrar una solución política», afirmó.
    Finalmente y al responder a una pregunta al respecto, Merkel admitió en la entrevista que no puede imaginar acoger refugiados en su propia casa, aunque expresó su respeto por aquellos que actualmente lo están haciendo.
    «Pese a todo el respeto que tengo por aquellos que hacen eso, se trata de algo que por el momento no lo puedo imaginar», confesó.
    «Además, creo que mi deber es hacer todo lo necesario para que el Estado resuelva la situación de la manera más sensata posible», agregó.

  • Merkel considera «obsoleta» a la normativa para asilar refugiados de la Unión Europea

    La canciller alemana, Angela Merkel, tachó de «obsoleta» a la normativa Dublín que regula el asilo en la Unión Europea (UE) y abogó por implementar un nuevo sistema de reparto de los refugiados que sea «equitativo y justo» entre los Estados en el marco de la crisis que transformará Europa «profundamente». «Honestamente, el sistema Dublín en su estado actual en la práctica está obsoleto. Tenía buenas intenciones pero demostró no ser sostenible» señaló Merkel en un discurso ante el pleno del Parlamento Europeo (PE) junto al presidente francés, François Hollande.

    «Por eso abogo por un nuevo procedimiento para un reparto justo y solidario», agregó la jefa de gobierno ante los eurodiputados, ante quienes describió la crisis de refugiados que golpea a Europa como «un gran reto, una prueba de dimensiones históricas». La canciller admitió que ni Europa, ni sus socios transatlánticos, en referencia a Estados Unidos, han podido lograr con sus esfuerzos diplomáticos y políticos que llegue la paz a Siria, tampoco han conseguido evitar el «reforzamiento» del Estado Islámico en ese país árabe y en Irak, ni llenar el «vacío de poder» en Libia.

    Para Merkel el gran número de refugiados que llega a Europa -el mayor desde la Segunda Guerra Mundial-, «cambia la agenda diaria» de la Unión Europea (UE), porque supone un reto «para nuestros valores y los intereses». «Nadie abandona su país ligeramente, tampoco los que vienen por motivos económicos, pero a éstos les debemos decir que no pueden quedarse, precisamente para que podamos ayudar realmente a los que necesitan nuestra protección», dijo la canciller alemana.

    Europa debe enfocar más su política exterior y de desarrollo hacia la solución de esos conflictos y en la lucha contra las raíces que provocan que tantos refugiados huyan a Europa, y la UE tiene que «hacer más financieramente», consideró la canciller.

    Merkel llamó a los líderes del bloque continental a tomar las decisiones necesarias «rápidamente», antes de señalar que la ola de refugiados «va a cambiar de nuevo a Europa», al igual que lo hicieron profundamente hace 25 años las revoluciones pacíficas en Centroeuropa y el este de Europa y que tuvieron su máxima expresión en la reunificación de Alemania. Es necesario «un proceso político que solucione el conflicto en Siria, con todos los actores regionales e internacionales y con un papel reforzado de Europa», recalcó Merkel, que calificó como «clave» el diálogo con Turquía y la creación de un gobierno de unidad nacional en Libia.

    Europa en todo esto no puede cerrarse al mundo o desvincularse de los acontecimientos globales, y tampoco puede someterse a la «tentación de regresar a las actuaciones a escala nacional». «Ahora es cuando más necesitamos a Europa. Más que nunca necesitamos la valentía y la unidad que Europa siempre ha demostrado cuando hacía falta», señaló, y solo «juntos podremos luchar contra las causas mundiales de la crisis de refugiados y solo unidos podemos establecer los centros de registros e identificación y proteger mejor las fronteras exteriores de la UE», destacó.

    «Solo juntos lograremos acuerdos de devolución y solo juntos lograremos un reparto justo y adecuado entre todos los Estados miembros», sostuvo, al igual que de forma unida Europa podrá afrontar la enorme labor de la integración de los refugiados, concluyó Merkel

  • Ucrania: Separatistas y el ejército comenzaron con la retirada parcial de armas

    Los separatistas del convulsionado este de Ucrania y las tropas gubernamentales comenzaron hoy con la retirada parcial de armamento acordada el viernes en una cumbre en París, anunciaron ambas partes.

    No obstante, aún no se ha llegado a un acuerdo sobre los comicios municipales que los rebeldes planean llevar a cabo en las zonas que controlan.

    Los separatistas anunciaron en Lugansk que retirarán del frente, en diversas fases, el armamento con un calibre menor a 100 milímetros.

    «Primero se retirarán los tanques. Calculamos que lo habremos completado esta tarde en dos secciones», anunció un portavoz citado por medios locales.

    El material bélico se estacionará al menos a 15 kilómetros del frente, añadió.

    Los rebeldes de Donetsk anunciaron que comenzarán el repliegue del armamento después del 18 de octubre, fecha en la que hay prevista una polémica votación en la zona separatista.

    En Kiev, el portavoz presidencial Andrei Lyssenko dijo que por orden del presidente Petro Poroshenko también el Ejército comenzó a replegarse.

    «Comenzó ya la etapa práctica de la retirada de armamentos y equipo, entre ellos tanques, a un mínimo de 15 kilómetros del frente», dijo Lyssenko, citado por la agencia DPA. Está previsto que la retirada se complete en 41 días.

    Las partes en conflicto se comprometieron a someterse al control de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), pero por el momento esta última no ha confirmado el repliegue.

    La retirada parcial fue acordada hace unos días por los rebeldes y el gobierno central y fue abordada el viernes en París en la cumbre entre Poroshenko, el presidente ruso, Vladimir Putin, el francés, Francois Hollande, y la canciller alemana, Angela Merkel.

    En el encuentro no se pudo lograr un consenso sobre el tema de las elecciones que quieren celebrar los separatistas de manera independiente de Kiev.

    El gobierno ucraniano consideró a esta iniciativa como una violación del acuerdo de paz de Minsk aprobado en febrero.

    El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, dijo que Putin acordó mantener contacto con los separatistas por el controvertido tema.

    «El presidente prometió que en algunos días ordenará que esta cuestión sea abordada con los representantes oficiales de las dos zonas (rebeldes)», indicó Peskov, según la agencia Interfax.

    Sin embargo, los separatistas insistieron en su posición tras la cumbre.

    Un representante de la llamada República Popular de Lugansk dijo en Moscú que es el gobierno central en Kiev el que no mantuvo los compromisos asumidos en Minsk.

    La idea de los rebeldes es realizar elecciones el 18 de octubre en Donetsk y el 1 de noviembre en Lugansk.

    Por su parte, Kiev convocó a los comicios municipales para el 25 de octubre.

  • Hollande y Merkel harán una declaración conjunta ante el Parlamento Europeo

    Hollande y Merkel harán una histórica declaración conjunta ante el Parlamento Europeo, hace 27 años que los líderes de Alemania y Francia no se presentan juntos ante la entidad.

    Será la primera vez que mandatarios de esos dos países se dirigen ante el pleno desde 1989, cuando lo hicieron el canciller Helmut Kohl y el presidente François Mitterand.

    La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande, harán una declaración conjunta ante el Parlamento Europeo, el 7 de octubre próximo, indicó un comunicado de la Eurocámara.

    «Es una visita histórica en momentos históricamente difíciles. La Unión Europea enfrenta inmensos desafíos y necesita el fuerte compromiso de sus líderes», dijo el presidente de la Eurocámara, Martin Schulz, en un comunicado.

    La UE enfrenta la peor crisis migratoria en décadas que amenaza su unidad y varias políticas comunes sobre las que reposan su construcción. La crisis inmigrante ha creado una profunda división en Europa entre el Este y Oeste, desde que los ministros de Exteriores de los seis países de Europa central se oponen a una repartición obligatoria de refugiados.

    Polonia, República checa, Eslovaquia, Hungría, Rumanía y Letonia, rechazan el plan y se reúnen en Praga con su homólogo luxemburgués, Jean Asselborn, cuyo país preside actualmente la Unión Europea (UE).

    Este miércoles los jefes de Estado y de gobierno deben reunirse en cumbre en Bruselas para intentar hallar una posición común sobre la distribución entre los 28 de 120.000 refugiados.

  • Alemania pone fina su política de fronteras abiertas para los refugiados

    Después de dos semanas de cálidas bienvenidas a decenas de miles de refugiados en Munich, el gobierno alemán impuso hoy controles fronterizos y movilizó a cientos de policías al límite sur con Austria «para limitar las entradas actuales y volver a los procedimientos normales».

    Mientras los naufragios y las muertes se suceden sin cesar todas las semanas frente a las costas del sur europeo, en el corazón del continente las potencias siguen dirimiendo sus diferencias reforzando la seguridad de sus fronteras, suspendiendo trenes y dificultando el avance de miles de refugiados.

    El primer ministro alemán, Thomas de Maiziere, anunció hoy el establecimiento de controles fronterizos y destacó que sólo podrán entrar al territorio desde Austria aquellos que tengan la documentación necesaria.

    En otras palabras, todos aquellos refugiados que fueron registrados en algún otro país de la Unión Europea (UE), como al desembarcar en Grecia o al pasar por Hungría o Austría, deberán volver a ese territorio, donde según el Acuerdo regional de Dublín deben pedir formalmente asilo político.

    Además, se podría considerar que aquellos que no se hayan registrado ni en Grecia, ni en Hungría ni en Austria ingresaron ilegalmente a la UE y no cumplieron con el procedimiento debido para pedir asilo político.

    La decisión de Berlín, que podría ser aplicada con menor o mayor rigidez, se conoció en la víspera de la cumbre de ministros del Interior de la UE de mañana en Bruselas.

    En esa cumbre volverán a enfrentarse los estados miembros más cerrados que se niegan a absorber a los refugiados recién llegados y los otros, como Alemania, que piden repartirse la responsabilidad de la actual crisis. Pero las reacciones de sus vecinos europeos no esperaron hasta el encuentro mañana en Bruselas.

    El gobierno de República Checa, uno de los miembros de la UE que se niega a recibir a miles de refugiados, anunció hoy que va a reforzar la vigilancia en su frontera con Austria ya que una vez cerrado la vía Viena-Munich, la ruta a través de Praga podría ganar popularidad entre los cientos de miles de personas que siguen avanzando a través de Europa en busca de un futuro.

    El ministro del Interior de República Checa, Milan Chovanec, no quiso adelantar qué medidas de seguridad tomarán en la frontera y sólo adelantó de cuántos refugiados empiecen a tomar esa ruta, según informó la cadena de noticias local CT24, citada por la agencia EFE.

    Por su parte, el gobierno de Austria anunció que no copiará a Alemania imponiendo controles en su frontera sur con Hungría. Desde hace meses, la ruta privilegiada de los refugiados que llegan escapando de guerras y conflictos violentos en Medio Oriente comienza por tierra hasta Turquía, de ahí continúa por agua por el mar Egeo y una vez en Grecia suben por el continente a través de los Balcanes, Hungria, Austría y, finalmente, Alemania o los países nórdicos.

    Luego de hablar con su par alemana, Angela Merkel, el canciller austríaco, Werner Faymann, informó que no tomará ninguna medida, pero advirtió que no pueden «predecir cómo va a ser el atasco» en la frontera con el territorio germano.

    Alemania y Austria llevan dos semanas aplicando una política de fronteras abiertas que ha permitido que alrededor de 63.000 refugiados lleguen a la ciudad de Munich. Sólo ayer las autoridades de Munich registraron el arribo de 12.200 personas en tren y en Viena al menos 8.000 personas entraron al territorio para continuar viaje hacia Alemania.

    Ni bien el ministro De Maziere anunció el fin de la política de fronteras abiertas, la empresa nacional de ferrocarriles Deutsche Bahn informó que se suspendían todos los trenes que hacen la ruta Alemana-Austria hasta mañana a la mañana, unas horas antes que se reúnan los ministros del Interior de la UE.

     

    Pese a las cifras inéditas de desembarcos, la UE aún no ha podido coordinar un política unificado para recibirlos e integrarlos. Mañana los ministros del Interior del bloque se reunirán en Bruselas para discutir la propuesta del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker de dividir 160.000 refugiados en los próximos dos años entre todos los estados miembros.

  • Se ahogaron 34 refugiados en las costas de Grecia

    Veintiocho refugiados se ahogaron el domingo cerca de una isla griega cuando se hundió el barco en el que viajaban, dijo la guardia costera, en la que podría ser la peor tragedia registrada en un solo naufragio en aguas griegas desde que comenzó la crisis de los refugiados.

    El navío transportaba a 112 personas, incluyendo a cuatro bebes y diez niños y niñas, cuando zozobró frente a la isla de Farmakonisi, en el sur del mar Egeo. Los guardacostas rescataron a 68 personas mientras que otras 29 lograron llegar a la playa a nado.

    Por otro lado, las labores de búsqueda para hallar a cuatro niños y un adulto desaparecidos tras el naufragio de un barco de migrantes el sábado frente a la isla de Samos no dieron ningún resultado.

    La Organización Internacional para las Migraciones indicó que más de 430.000 migrantes y refugiados cruzaron el Mediterráneo con destino Europa en lo que va de año, y cifró en 2.748 los que murieron o desaparecieron en el intento. De ese total, cerca de 310.000 llegaron a Grecia, que ya quedó desbordada.

    «Grecia aplica estrictamente los tratados europeos e internacionales sin ignorar el humanismo ni la solidaridad», declaró el domingo la primera ministra interina, Vassiliki Thanou, de visita a Mitilene, en la isla de Lesbos, en primera línea de la llegada de migrantes. Tachó además de «inaceptables» las críticas contra Atenas por la forma en que gestiona la crisis.

    La canciller alemana, Angela Merkel, llamó el sábado a Grecia a proteger mejor las fronteras externas de la UE y reclamó un diálogo con Turquía por donde transitan muchos migrantes venidos sobre todo de Siria. «Grecia también debe tomar sus responsabilidades» en la protección de las fronteras externas de la UE ya que ésta «no está actualmente garantizada», dijo Merkel.

  • Dilma Rousseff recibe a la canciller Ángela Merkel, en medio de la crisis política

    La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, recibió anoche a su colega alemana Angela Merkel, quien realiza una visita de 24 horas a este país, que atraviesa una crisis económica y política.

    Rousseff recibió con una «cena de trabajo» en el Palacio de la Alvorada, su residencia oficial, a la mandataria alemana, en la que asistieron alrededor de 20 ministros de ambos países que tuvo según informaron un carácter privado.

    El segundo encuentro entre ambas, que tendrá lugar este jueves, ocurre un día después de que el Banco Central anunciara que Brasil entró en «recesión técnica», ya que los dos primeros trimestres del año tuvieron actividad económica negativa.

    Las mandatarias se reunirán en el Palacio presidencial de Planalto, asistirán a la firma de documentos bilaterales y compartirán un almuerzo, tras el cual Merkel regresará a Alemania.

    Según trascendió, uno de los intereses de la presidenta brasileña es presentar a Merkel una serie de planes de inversiones que su gobierno ha desarrollado en los últimos meses en su afán de capear la difícil situación de la primera economía de América Latina.

    Rousseff y su ministro de Hacienda, Joaquim Levy, impulsan un programa de ajuste que contempla reducción del gasto público, junto con el respaldo a una mayor presencia de emprendedores extranjeros.

    «Hay un consenso respecto de que Alemania puede tener un gran interés en el Plan de Concesiones en el área de infraestructura que Brasil está realizando», señaló el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Armando Monteiro, informó la oficina de prensa del Planalto.

    «Nosotros identificamos algunas áreas como ferrocarriles y puertos, que pueden interesar a los inversores alemanes», agregó el funcionario luego de participar ayer en una reunión con Rousseff.

    La visita de Merkel demuestra que Berlín apuesta por «el éxito» del gobierno brasileño dijo, por su parte, el diplomático Oswaldo Biato Júnior, jefe del Departamento de Europa en la Cancillería.

    «Si ellos (los alemanes) no apostaran (en Brasil) hubieran postergado o cancelado el viaje; esto demuestra que a pesar de la crisis nuestro país es un socio económicamente muy importante», completó Biato Júnior.

    Brasil es actualmente el socio comercial más importante de Alemania en Sudamérica con un volumen comercial anual de cerca de 20.000 millones de euros (22.074 millones de dólares). En 2014 las exportaciones alemanas subieron un uno por ciento, hasta los 11.800 millones de euros, de acuerdo con datos del Ministerio de Exteriores alemán.

    En tanto, las ventas de Brasil a Alemania cayeron un siete por ciento, a los 6.600 millones de euros, convirtiendo al país europeo en el cuarto socio comercial de Brasil, por detrás de China, Estados Unidos y Argentina.

    Pero el comercio no será todo en el actual encuentro: se espera que el Ministerio alemán para la Protección del Medio Ambiente otorgue fondos por 551 millones de euros, 525 millones en concepto de créditos. La mayor parte de dichos fondos, 428 millones de euros, están previstos para proyectos de desarrollo de energía sustentable, mientras que 123 millones de euros esperan ser destinados a la preservación de la selva.

  • Grecia y la Eurozona lograron un acuerdo por «unanimidad»

    Luego de 17 horas de negociocion entre los líderes de los paises Europeos y el primer ministro griego Tsipras, se llegó a un acuerdo para realizar un tercer rescate a Grecia por una suma millonaria y amplias reformas.

    «La Eurocumbre alcanzó por unanimidad un acuerdo. Está todo listo para un programa de ayuda a través del MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad) para Grecia con serias reformas y apoyo financiero», dijo Donald Tusk, el presidente del Consejo Europeo, en conferencia de prensa.

    Se negoció durante toda la noche del domingo para lograr el tercer plan de rescate solicitado por Grecia cifrado en unos 82.000 millones de euros y para el cual se comprometió a una serie de reformas y ajustes.

    Al finalizar la cumbre el ministro heleno afirmó que su gobierno dio una «dura batalla» durante seis meses y «luchó hasta el final para un acuerdo que permitirá al país recuperarse». «Afrontamos dilemas difíciles y tuvimos que hacer concesiones difíciles para evitar la aplicación de los planes de algunos círculos ultraconservadores europeos», dijo Tsipras.

    «Conseguimos ganar la reestructuración de la deuda y una financiación segura a mediano plazo», subrayó, en alusión a la mención a una posible mejora de las condiciones de pago que incluye el programa y prometió que «seguiremos luchando para restablecer la soberanía nacional».

    Con este acuerdo político, el Parlamento griego deberá ahora aprobar las mayoría de las reformas y ajustes que Atenas propuso para convencer a sus socios de que le otorguen un tercer plan de rescate, precisó el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem.

    «Está en línea con los programas que acordamos con otros países. Enda Keny, Passos Coelho y Mariano Rajoy hablaron mucho de sus programas y de que éste no era nada especial, con excepción de las cantidades que implica», argumentó la canciller alemana Angela Merkel

  • La cumbre del G7 con el cambio climático como protagonista

    En otra reunión de los principales líderes del mundo las discusiones rondaron sobre temas como la batalla contra el terrorismo islamista y la coordinación internacional para evitar epidemias como la del Ébola. Pero el principal protagonista fue el cambio climático. Los líderes de Estados Unidos, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Canadá y Japón abordan el tema para intentar culminar con éxito la Cumbre del Clima de París de finales de este año.

    De esta manera se alcanzó ayer un acuerdo sin precedentes entre las máximas potencias, sin embargo es necesaria la adhesión de los países emergentes para lograr un verdadero cambio. «Sabemos que el G-7 solo, aun cuando dejara de emitir CO2, no podría resolver el problema. Los países emergentes, como China, deberán contribuir», afirmó la canciller Alemana Angela Merkel. En la misma línea el presidente de Estados Unidos aseguró que «Los miembros del G-7 acabamos de declarar nuestros objetivos para después de 2020 y haremos lo posible para alentar a los demás a hacer lo mismo»

    Una de las principales metas a mediano plazo fue fijar como objetivo una reducción de las emisiones de CO2 de entre 40% y 70% antes de 2050, con respecto de 2010. Todos, sin embargo, parecen haber colocado sus aspiraciones en lo alto de la horquilla: «Es evidente que 40% no es suficiente», declaró Angela Merkel, anfitriona de la reunión.

    Varias instituciones y ONG globales de defensa del medio ambiente manifestaron su beneplácito ante este acuerdo logrado. Para Martin Kaiser, uno de los responsables de Greenpeace, «la visión de un mundo con 100% de energías renovables comienza a tomar cuerpo».

    En el comunicado consensuado por las potencias se comprometieron a «reafirmar su determinación de adoptar» un acuerdo durante la conferencia de París sobre el clima (COP21), que se realizará en noviembre y diciembre próximos, que contará con la presencia de varios países.

    Comunicado completo Declaración de Líderes – G7 (en inglés)