{"id":93797,"date":"2023-12-27T12:03:17","date_gmt":"2023-12-27T15:03:17","guid":{"rendered":"https:\/\/100xd.com.ar\/?p=93797"},"modified":"2023-12-27T12:03:17","modified_gmt":"2023-12-27T15:03:17","slug":"que-maravillas-revelan-las-cartas-de-ray-bradbury","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/100xd.com.ar\/en\/que-maravillas-revelan-las-cartas-de-ray-bradbury\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 maravillas revelan las cartas de Ray Bradbury?"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">Las ficciones de&nbsp;<strong>Ray Bradbury<\/strong>&nbsp;no son para todos. Al menos no eran para m\u00ed de joven. Los mundos de invernadero que creaba en novelas como&nbsp;<em>Fahrenheit 451, Cr\u00f3nicas marcianas, El vino del est\u00edo&nbsp;<\/em>y&nbsp;<em>La feria de las tinieblas<\/em>, me resultaban como estar atrapado en una calesita cuando, mentalmente, yo anhelaba salir a andar a caballo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace d\u00e9cadas que no leo a&nbsp;<strong>Bradbury<\/strong>&nbsp;(1920-2012) ni pienso mucho en \u00e9l. Pero hay aqu\u00ed un libro nuevo con cartas suyas,&nbsp;<em>Remembrance: Selected Correspondence of Ray Bradbury<\/em>&nbsp;(tentativamente, Remembranza: Correspondencia de Ray Bradbury seleccionada). Me encantan los libros de cartas. Hay aqu\u00ed, tal vez, una oportunidad de volver a sumergir la puntita del pie y probar. Una oportunidad de atacarlo no s\u00f3lo en fresco sino a contrapelo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">O no. Sin edulcorantes:&nbsp;<strong>las cartas de Bradbury son asombrosas por su falta de brillo y su esterilidad.<\/strong>&nbsp;Si tuviera que resumir su tono y contenido en una frase, pondr\u00eda: \u201cGracias por tus ocho toneladas de adulaciones serviles, aqu\u00ed ten\u00e9s otras 16 a cambio\u201d. Mientras le\u00eda&nbsp;<em>Remembrance<\/em>&nbsp;empec\u00e9 a so\u00f1ar con cortarme los dedos, como Brendan Gleeson en la pel\u00edcula<em>&nbsp;Los esp\u00edritus de la isla,<\/em>&nbsp;uno por uno, para no tener que dar vuelta otra p\u00e1gina.https:\/\/eeb4669e80f0d373b425bc875f945f69.safeframe.googlesyndication.com\/safeframe\/1-0-40\/html\/container.html<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se puede culpar a los escritores por la calidad de sus cartas, salvo que intentaran publicarlas. Aparentemente, avanzada su vida,&nbsp;<strong>Bradbury<\/strong>&nbsp;lo tuvo en cuenta. Esta colecci\u00f3n fue editada por&nbsp;<strong>su bi\u00f3grafo, Jonathan R. Eller,&nbsp;<\/strong>tambi\u00e9n cofundador del Centro de Estudios Ray Bradbury de la Universidad de Indiana.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Remembrance: Selected Correspondence of Ray Bradbury (tentativamente, Remembranza: Correspondencia de Ray Bradbury seleccionada).\" src=\"https:\/\/www.clarin.com\/img\/2023\/12\/26\/K4HaoQuJN_720x0__1.jpg\" width=\"720\" height=\"0\" title=\"\u00bfQu\u00e9 maravillas revelan las cartas de Ray Bradbury?\">Remembrance: Selected Correspondence of Ray Bradbury (tentativamente, Remembranza: Correspondencia de Ray Bradbury seleccionada).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La<strong>&nbsp;trilog\u00eda de biograf\u00edas de Bradbury<\/strong>&nbsp;llevada a cabo por&nbsp;<strong>Eller<\/strong>&nbsp;es exhaustiva y solidaria, pero en este libro no le ha hecho ning\u00fan favor a su protagonista. Voy a recurrir a confeccionar una lista breve de&nbsp;<strong>los inconvenientes de esta compilaci\u00f3n,<\/strong>&nbsp;para proporcionarles andamiaje a mis incipientes sensaciones de angustia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A)&nbsp;<strong>La introducci\u00f3n no presenta a Bradbury.<\/strong>&nbsp;El p\u00fablico lector requiere cierta cantidad de informaci\u00f3n b\u00e1sica \u2014una referencia a la infancia, la educaci\u00f3n, la carrera, los premios, la familia, sus hogares, los viajes, los temas de su obra\u2014 para no entrar a ciegas en la lectura. La introducci\u00f3n en este caso es m\u00e1s bien un resumen de lo que viene en el libro.<strong>&nbsp;Es el tipo de introducci\u00f3n menos afortunada,&nbsp;<\/strong>por la misma raz\u00f3n que &#8220;como demostrar\u00e9 m\u00e1s adelante&#8221; son las cinco peores palabras en ingl\u00e9s, despu\u00e9s de &#8220;prepararse para aterrizar en el agua&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">B)&nbsp;<strong>Este libro est\u00e1 ordenado de forma extra\u00f1a. Las cartas de Bradbury no se presentan en orden cronol\u00f3gico sino agrupadas por tema&nbsp;<\/strong>y despu\u00e9s en subgrupos, por corresponsal, de modo que siempre estamos retrocediendo en el tiempo, como los personajes de \u201cBill and Ted\u201d en su excelente aventura. A una carta de 1965 le sigue una de 2004 y de repente volvemos a los a\u00f1os cincuenta. Esto nos impide trazar el desarrollo de la voz de Bradbury y de sus recursos internos. El h\u00e9roe de nuestra narraci\u00f3n se pierde en un laberinto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">C) Se incluyen muchas cartas que no son de Bradbury sino para \u00e9l. Son un relleno y podr\u00eda hab\u00e9rselas resumido. Yendo al punto, confunden. Es f\u00e1cil olvidar, en un libro de cartas de Bradbury, que en determinados momentos&nbsp;<strong>no es a \u00e9l a quien est\u00e1s leyendo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Empalagosas<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Bradbury parece no haber tenido amigos.<\/strong>&nbsp;No hay correspondencia sostenida en el tiempo con ninguna persona en particular y, por lo tanto, tampoco intimidad. Sin duda hay grandes nombres aqu\u00ed (Graham Greene, Fran\u00e7ois Truffaut, Ana\u00efs Nin, Leon Uris), pero las cartas son transaccionales. Rozan la superficie como insectos acu\u00e1ticos.<strong>&nbsp;Bradbury rara vez menciona su familia o incidentes de su vida.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan sus cartas, no era un observador minucioso. No hay arena ni grasa. Roma es \u201cuna ciudad hermosa, hermosa\u201d; Venecia, en Italia, es \u201cmuy hermosa, muy hermosa\u201d. \u00bfPar\u00eds? \u201cUna ciudad fascinante.\u201d El director de cine John Huston, uno de los hombres m\u00e1s irritables y complicados que haya existido jam\u00e1s, es &#8220;un tipo verdaderamente agradable&#8221;. \u00bfGregory Peck? &#8220;No pod\u00e9s imaginar un hombre m\u00e1s amable&#8221;. \u00bfEl director William Wyler? &#8220;Es un hombre muy agradable, por cierto.&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Son tan empalagosas<\/strong>&nbsp;estas cartas que se te pegan a los dedos. O a los malditos mu\u00f1ones. A Truffaut, que se dispon\u00eda a hacer la versi\u00f3n cinematogr\u00e1fica de&nbsp;<em>Fahrenheit 451<\/em>: \u201cNaciste para hacer pel\u00edculas. Tu cuerpo, tu ojo, son una c\u00e1mara\u201d. A Federico Fellini: \u201cGracias por tu carta. La atesorar\u00e9 siempre\u201d. Para Eddie Albert: &#8220;Tu actuaci\u00f3n en&nbsp;<em>Un toque de petulancia<\/em>&nbsp;es una belleza&#8221;. A su editor en el sello Knopf: \u201cGracias, muchas gracias por el libro de entrevistas a directores de Bogdanovich. Es realmente un regalo especial para m\u00ed&#8230; \u00a1Realmente me acurrucar\u00e9 para leer esta colecci\u00f3n!\u201d Y as\u00ed sucesivamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Bradbury<\/strong>&nbsp;ten\u00eda la costumbre inusual, que yo nunca hab\u00eda visto hasta ese punto, de enviarles por correo a civiles inocentes ejemplares de sus cuentos, obras de teatro y libros. La regla n\u00famero 1 de la vida literaria es no regalarle a la gente ejemplares de tu producci\u00f3n, a menos que te lo soliciten espec\u00edficamente. Porque un libro no es s\u00f3lo un libro sino una obligaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Bradbury<\/strong>&nbsp;les envi\u00f3 novelas suyas y cuentos, entre muchas otras personas, al presidente John F. Kennedy (a trav\u00e9s de Arthur Schlesinger Jr.), a los dos presidentes Bush y a Laura Bush. En los anales de la correspondencia literaria y presidencial, no estoy seguro de que haya un fragmento m\u00e1s triste que este, de George W. Bush, el l\u00edder del mundo libre, en 2004: \u201cGracias por el ejemplar firmado de su libro&nbsp;<em>El signo del gato<\/em>. Aprecio su consideraci\u00f3n.&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llegamos al punto de una rese\u00f1a en el que, para no parecer un ogro completo, el cr\u00edtico menciona un par de cosas buenas sobre el libro en cuesti\u00f3n. Los textos de Bradbury sobre la \u00e9poca en que trepaba por la escalera de las revistas pulp escribiendo para&nbsp;<em>Thrilling Wonder, Weird Tales&nbsp;<\/em>y<em>&nbsp;Astounding<\/em>, son interesantes. Re\u00fanen lecciones para escritores j\u00f3venes, en particular acerca de la importancia de confiar en el inconsciente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su mirada pol\u00edtica gir\u00f3 hacia la derecha a medida que envejec\u00eda, pero me gust\u00f3 su observaci\u00f3n, en 1951, en cuanto a que<strong>&nbsp;la ciencia ficci\u00f3n es \u201cla \u00fanica forma que queda en la que uno puede decir lo que realmente piensa del mundo sin que lo llamen comunista\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Previ\u00f3 un uso excelente para la inteligencia artificial:<\/strong>&nbsp;\u201c\u00bfPor qu\u00e9 no tenerlo a Plat\u00f3n sentado en tu clase de griego respondiendo preguntas divertidas sobre su Rep\u00fablica?\u201d. Parec\u00eda no tener libido sexual ni sentido del humor. Pero s\u00ed se\u00f1al\u00f3 que poner en una portada a varias mujeres marcianas de pechos azules probablemente aumentara las ventas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Bradbury&nbsp;<\/strong>despotricaba contra los cr\u00edticos snobs de las grandes ciudades que no lo tomaban en serio. Supongo que me he unido a ellos. Lo siento, Ray. No tengo idea de si eras un gran farsante, una lata vac\u00eda muy ruidosa, pero este libro te hace parecerlo. Y no es necesario vivir en una gran ciudad para que eso produzca rechazo.https:\/\/eeb4669e80f0d373b425bc875f945f69.safeframe.googlesyndication.com\/safeframe\/1-0-40\/html\/container.html<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>The New York Times<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Traducci\u00f3n: Rom\u00e1n Garc\u00eda Azc\u00e1rate<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fuente: <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/\">Clar\u00edn.com<\/a><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las ficciones de&nbsp;Ray Bradbury&nbsp;no son para todos. Al menos no eran para m\u00ed de joven. Los mundos de invernadero que creaba en novelas como&nbsp;Fahrenheit 451, Cr\u00f3nicas marcianas, El vino del est\u00edo&nbsp;y&nbsp;La feria de las tinieblas, me resultaban como estar atrapado en una calesita cuando, mentalmente, yo anhelaba salir a andar a caballo. Hace d\u00e9cadas que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[641],"tags":[],"class_list":["post-93797","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entretenimiento"],"spectra_blocks_featured_image_url":null,"spectra_blocks_author_info":{"display_name":"Jorge Alfredo Baret","avatar_url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/31696f5ca83439b642450ec7d3f82f98451a5efacb414343d5478c982b337f26?s=96&d=mm&r=g","author_link":"https:\/\/100xd.com.ar\/en\/author\/jorge\/","description":"Ingeniero Qu\u00edmico UTN - Director Apoderado de Comunicaciones Auditadas SA. Editor Responsable 100xd.com.ar."},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/100xd.com.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/93797","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/100xd.com.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/100xd.com.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/100xd.com.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/100xd.com.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=93797"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/100xd.com.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/93797\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":93799,"href":"https:\/\/100xd.com.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/93797\/revisions\/93799"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/100xd.com.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=93797"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/100xd.com.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=93797"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/100xd.com.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=93797"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}