«El blanqueo a través del bono al 2019 fue un fracaso estrepitoso. En el mercado dicen que hay que tomarlo positivamente, porque quiere decir que la gente opta por el bono a 2023 y ve que hay vida después o con Macri» de cara a 2019, agregó Kohan.
Además, criticó la postura de los bancos y el «apuro» del Gobierno por querer «resolver todo en cuatro semanas». «Parecería que el Gobierno está apurado por recaudar. Es una situación no del todo clara», apuntó.
«Me llama la atención que no hay avisos de los bancos en los diarios ni un entusiasmo de los banqueros para que la gente vaya a blanquear, que es lo que tiene que ocurrir para que sea exitoso. Algo está pasando», criticó el periodista, aunque reconoció que «algunos sí a han dicho que dan crédito para pagar la tasa de blanqueo».
En esta línea, recordó que «hay un conflicto con la Asociación Bancaria, que están con asambleas y medidas de fuerza» en los bancos, lo que «podría complicar la atención al público a la gente que quiera ir a blanquear».
Siempre los ferrocarriles estuvieron subsidiados por el Estado, pero jamás como ahora. De acuerdo con los datos oficiales consolidados de la compañía que agrupa a los trenes de todo el país, la recaudación que generan todas las boleterías de la red cubre apenas el 6% de los gastos totales. El resto, el 94%, se nutre con subsidios públicos.
El sistema ferroviario concebido durante los doce años del kirchnerismo ha generado una enorme dependencia de los fondos públicos. Este año, si al menos la progresión de ingresos y egresos se mantiene como hasta ahora, la recaudación de boleterías apenas superará los 1200 millones de pesos. El monto queda lejos de las erogaciones que están anotadas para todo 2016, cuando esperan que la empresa demande alrededor de 22.000 millones de pesos. La cuenta no incluye, claro está, la inversión en infraestructura. El número se perdería en decimales si se calculan los millones que necesita el sistema.
«Los ingresos totales del sistema, que son boletos y alquileres comerciales, alcanzan para cubrir el 6% del total», dice Marcelo Orfila, presidente y CEO de la estatal Sociedad Operadora Ferroviaria (Sofse). La recaudación de la red depende, en primer término, de los boletos que pagan los usuarios. Sin embargo, aquella caja se resintió en los últimos años, sobre todo, después de latragedia de Once. La vergüenza ferroviaria que atrapó a la anterior gestión llevó a que se aflojen al extremo los controles de entrada y salida de los andenes. Jamás se recuperó la recaudación desde entonces.
Por caso, en agosto pasado pagaron su boleto 32,17 millones de pasajeros, lejos de los 42 millones que fue el récord de agosto anotado en 2000. El valle de la caída, según datos que publica la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), se dio en 2013, 15 meses después del accidente de Once. En julio de ese año, en la línea Sarmiento pagaron sus boletos 654.208 personas.
Los totales toman relevancia cuando se los compara con otros meses. En julio de 2008 y el mismo mes de 1998 -dos meses que tienen el récord de pasajeros transportados- fueron 10 millones de personas las que pagaron su boleto. Por cada 100 personas que se acercaron a la boletería en aquel momento en 2013 sólo lo hacían seis. Algo similar se dio en otros ramales. En el ramal Mitre, de los 6,3 millones de pasajeros que subieron al tren en 2008, en 2013 sólo pagaron 1,2 millones.
Aquel drenaje de pasajeros que pagan boletos pareciera que está en proceso de reversión, al menos si se miran las cifras de la CNRT. El año pasado terminó con 329,6 millones de traslados pagos, mientras que 2013 y 2015 cerraron con 236 y 265 millones respectivamente. Hasta agosto pasado, último dato disponible, habían pagado 231 millones de pasajeros.
La caída en la cantidad de pasajeros, obviamente, también impacta en la recaudación. Más allá de la mano lenta de los pasajeros argentinos a la hora de pagar el boleto de tren, gran parte de la evasión que tiene el sistema tiene su origen en la deficitaria infraestructura.
De hecho, después de meses en los que el sistema estaba maltrecho, hace no más de 10 días se terminó de instalar la red de molinetes en la línea Roca. A fin de año habrá alrededor de 100 estaciones en reparación, y con esas obras se desmontarán, por ahora, los sistemas de molinetes.
Los ingresos de los ferrocarriles se dividen en dos grandes grupos. Por un lado, los boletos que pagan los pasajeros. Por el otro, los pagos comerciales que hacen los locales y las concesiones de espacios que hay en la red. «Prácticamente estaban todos los contratos caídos. Hemos empezado un plan para renegociar cada uno de los acuerdos y actualizarlos», dice Orfila.
En los primeros meses del año, el precio del metro cuadrado que cada inquilino pagaba a la Sofse era, en promedio, de alrededor de 26 pesos por metro cuadrado que ocupaba en alguna de las instalaciones de las estaciones. Ahora, aquel precio ha cambiado y ese monto está cerca de los 130 pesos por metro cuadrado. «No sólo vamos a actualizar los contratos, sino que estamos en un proceso de limpieza de algunas estaciones. Hay lugares en los que los locales se han ido sobre ventanas o espacios comunes. Además, todos los locales que se coloquen en la red serán orientados a los servicios de los pasajeros», agrega Orfila. Por ahora, de los 120 contratos que estaban actualizados se pasó a un número cercano a los 800.
Los subsidios en el transporte público, otro desafío para el Gobierno. Foto: Archivo / Daniel Jayo
La cuenta de erogaciones tiene como principal ítem los salarios del personal. Del total de $ 22.000 millones que suma el presupuesto del año, alrededor de $ 14.000 millones se usan para el pago de los sueldos. El resto se destina a la operación.
Según datos públicos del Ministerio de Transporte y de la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP), en los primeros ocho meses del año el sistema ferroviario argentino recibió sólo para pagar la operación alrededor de $ 14.608 millones, lo que significa 39% más que en el mismo período del año pasado. La Administradora de Recursos Humanos Ferroviarios, que concentra gran cantidad de los empleados de las líneas estatizadas, se llevó $ 9900 millones. La siguió el Operador Ferroviario Sociedad del Estado, que recibió transferencias del Estado por $ 3160 millones.
Las dos concesionarias privadas, Metrovías y Ferrovías, recibieron subsidios por $ 461 millones y $ 937 millones, respectivamente, lo que significa una mejora de 59 y 39% sobre lo que les depositaron el año pasado. En 2015, según datos de la CNRT, corrieron 615.000 servicios y transportaron poco más de un millón de pasajeros por día hábil, que se repartieron en los 2102 trenes diarios. A eso se debería sumar el Tren de la Costa, que tuvo 2100 pasajeros por día.
La tarifa del tren tuvo un aumento en abril de este año y quedó, en su versión mínima, entre 2 y 4 pesos, según el ramal del que se trate. Y si bien nadie piensa en el Gobierno en no tener un ferrocarril subsidiado, los más ambiciosos aspiran a tener algún sistema de actualización que, al menos, copie el impacto del aumento paritario para la actividad. Si madura el plan de inversiones que anunció la Casa Rosada por alrededor de 14.000 millones de dólares, y con esa progresión mejora la calidad del servicio y se reduce el tiempo de viaje, se podrá pensar en un boleto que sostenga un porcentaje mayor de los gastos de correr trenes en la Argentina.
Del editor: ¿cómo sigue? Igual que en los demás servicios públicos, el Gobierno enfrenta el desafío de bajar los subsidios, en niveles casi imposibles, con el riesgo político de aumentar las tarifas
Era un trabajo de hormiga. Casi imperceptible. Sergio Gabriel Domínguez, quien fuera Director de Contaduría del Senado de la Nación, tomaba para sí pequeños montos de los sueldos de ciertos empleados de ese cuerpo legislativo. Mes a mes, durante por lo menos un año y medio, Domínguez se fue quedando con parte de lo que debían cobrar otros agentes que trabajan en la cámara Alta. Sumó de ese modo en su cuenta personal algo más de 240.000 pesos. Y fue descubierto.
La denuncia, a la que accedió Infobae de fuentes judiciales, se hizo por los delitos de administración fraudulenta contra la administración pública y peculado. Intervienen el juez federal Marcelo Martínez De Giorgi y el fiscalFranco Picardi.
Allí se explica que en julio de 2015, un usuario (se presume falso) de Facebook publicó un post en el que señalaba que Domínguez desviaba fondos que les correspondían a trabajadores del Senado a su cuenta personal. Así comenzó –mientras como vicepresidente de la Nación Amado Boudou ejercía la presidencia del Senado- el sumario administrativo que derivó en la denuncia penal. Aquel sumario se cerró durante los primeros meses de 2016, ya con Gabriela Michetti a cargo de la Vicepresidencia de la Nación y de la del Senado.
En el sumario administrativo declararon varios funcionarios del Senado que tienen relación con la liquidación y el pago de sueldos. Uno de ellos recordó que a mediados de 2015 una empleada se había quejado porque se acreditaba en su cuenta sueldo menos dinero que el que fijaba su recibo de haberes. Faltaban entre 300 y 1000 pesos por mes.
El reclamo de esa empleada subió en la escala administrativa del Senado hasta que llegó a Domínguez. La mujer le entregó una planilla de Excel con la muestra de los faltantes que notó desde abril de 2014. El funcionario primero negó que fuera posible tal diferencia y finalmente aceptó que se podía deber a un error. En unas 48 horas la empleada de planta del Senado recibió una transferencia por un importe cercano al faltante acumulado mes a mes. Pero lo llamativo es que la transferencia se hizo desde la cuenta personal de Domínguez y no desde la cuenta oficial de Senado.
En la investigación que se hizo en el Senado, se comparó –a partir de los resúmenes de cuenta de Domínguez- lo que debió cobrar con lo que efectivamente percibió: la diferencia a favor del acusado de la maniobra fue de $246.300 entre diciembre de 2013 y mayo de 2015. Es decir que quien fuera Director de Contaduría del Senado -se encuentra con licencia en la actualidad- se transfirió a su cuenta unos $14.000 mensuales que les quitaba a otros trabajadores.
Domínguez tenía forma de modificar el monto que debía acreditarse en las cuentas de los empleados. El Senado giraba el monto total de sueldos al Banco Nación y esa suma no era tocada por Domínguez. Pero el funcionario del Senado –según la denuncia- cambiaba el número de un archivo digital en el que el Nación recibía la orden de depósito en cada cuenta.
Presumen en el Senado que Domínguez les quitaba dinero a empleados -ñoquis ellos- quienes ni siquiera chequeaban el importe que debían cobrar. Pero la estafa quedó al descubierto cuando le quitó dinero –por error tal vez- a una verdadera empleada quien, preocupada por la pérdida de dinero, llevó adelante el reclamo.
Las pruebas recabadas en el Senado contra Domínguez -empleado de planta permanente en el Senado desde hace unos veinte años- fueron lo suficientemente contundentes como para que se hiciera la denuncia ante la justicia federal. Ahora allí es donde deben tomar decisiones sobre el avance la investigación.
Iván Márquez es el líder con más experiencia política de las FARC. El viernes pasado fue a la Chinita, en Antioquía, donde se abrazó y pidió perdón a familiares de víctimas de la masacre ocurrida en 1994, cuando la guerrilla ejecutó a 35 civiles. “Los muertos de la Chinita son también nuestros muertos”, dijo, emocionado. Ese gesto, a 48 horas del crucial plebiscito de la paz, no fue suficiente para cerrar las heridas de más de cinco décadas de conflicto armado en Colombia. Más de un millón de antioqueños –el 62%- se pronunciaron por un rotundo “No” al Acuerdo, superando por once puntos la media nacional.
La mayoría de los colombianos entendieron que la paz que proponía el presidente Juan Manuel Santos entrañaba impunidad. Pero eso no significa que deseen la continuidad de la guerra, que dejó ocho millones de víctimas.
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Es imposible saber a qué parte del Acuerdo Final de 297 páginas le cerraron la puerta. Algunas de las cuestiones que despertaron más escozor en partidarios del “No” fueron lasdiez bancas que las FARC tenían aseguradas en el Congreso por dos períodos constitucionales consecutivos –aunque sólo los votaran sus familiares-; la constitución de la Sala de Amnistía e Indulto y del Tribunal Especial para la Paz que juzgaría los crímenes cometidos en el conflicto y podrían imponer penas más leves que la justicia ordinaria; y la campaña del miedo agitada por el ex presidente Alvaro Uribe, quien sostenía que no entregarían todas las armas ni desmovilizarían a sus milicianos.
Pero la salida del conflicto sigue siendo política y la política es dinámica. La alternativa al “No” de la ciudadanía es más diálogo, pactos y compromisos que incluyan a todo el arco político, como ya adelantó Santos. Ni él ni el gran ganador del plebiscito, Uribe, pueden aspirar a un nuevo mandato presidencial, a menos que reformen la Constitución colombiana. Ese debe ser necesariamente un incentivo para deponer viejas rencillas personales, negociar los términos de la paz sin mezquindades y entender que el bienestar de los colombianos es más importante que sus egos. Uribe y el Centro Democrático propusieron renegociar el pacto, seguramente con condiciones más duras para los guerrilleros. Resta saber si fue una declaración sincera, o sólo se trató de esquivar el costo político de torpedear el Acuerdo.
Las FARC también están ante un gran desafío. Deberán demostrar que entienden el mensaje de las urnas, que aceptan que el acuerdo debe ser reformulado, y que ya no hay más espacio para la vía armada. Timochenko adelantó que seguirán apostando a la paz. Ahora deberán convencer a los que no creen en ellos. De eso se trata la política, en definitiva.
Los próximos días serán claves para saber si los actores más duros del conflicto, la derecha colombiana y los comandantes de las FARC, prefieren una paz sin impunidad o, por el contrario, apuestan por proseguir una guerra que refuerce sus posiciones personales, pero lleve a Colombia a un nuevo –y quizás interminable- baño de sangre.
El Merval avanza 0,67 por ciento en la apertura de la jornada, hasta situarse en las 16.788,89 unidades, animado por firmas vinculadas a los sectores siderúrgico, energético, y de bienes raíces.
Con la inclusión de ocho nuevas firmas a raíz del inicio del cuarto trimestre del año, dentro del panel líder los avances más importantes los registran Agrometal (4,22%), Central Puerto(2,62%) y Consultatio (2,27%).
El total negociado en acciones ascendió a 15.221.664 pesos, con un balance de 29 papeles en alza, 20 en baja, y 10 sin registrar cambios en su cotización.
A partir de este primero de octubre el Merval volverá a tener más de 20 empresas después de 8 años gracias al ingreso de: Agrometal,Carboclor, Central Costanera (Endesa), Celulosa Argentina, Central Puerto,Holcim, Transener y Telecom.
Petrolera del Cono Sur, por su parte, que hasta el viernes pasado contaba con chances de ingresar al Merval por nivel operado, finalmente seguirá dentro del Panel General. La decepción de los inversores castiga al papel, que se hunde 4,94%.
Entre los bonos, el AY24 gana 0,27%, el Descuento en dólares crece 0,28%, el Global 17 retrocede 0,92%, el NF18 avanza 0,40%, el PR13 sube 1,01%, y el PR15 asciende 0,12%.
Entre los cupones atados al crecimiento del PBI, el TVPY (regido por la ley extranjera, canje 2005) cae 0,30%.
El ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, adelantó que el Gobierno “hará un esfuerzo” orientado a los sectores de menores ingresos hacia fin de año y dijo que “seguramente” se exceptuará del pago del pago del impuesto a las ganancias al medio aguinaldo de diciembre.
“Seguramente vamos a hacer un esfuerzo para los sectores de salarios más bajos y para los más necesitados, pero aún no definimos la forma“, señaló el ministro al ser consultado sobre el pedido de la CGT de un bono de fin de año.
Al ser interrogado por la posibilidad de la eximición del pago del medio aguinaldo de diciembre, Prat-Gay indicó que “lo estamos considerando y seguramente lo vamos a hacer“, pero aclaró que “diferenciando los que ganan un millón de pesos de los que ganan 20 mil”.
El ministro recordó que ambas medidas ya fueron adoptadas por el Gobierno de Mauricio Macri el año pasado “en la primera semana que asumimos”.
Pobreza. “El 32,2 por ciento de pobreza nos tiene que escandalizar, esta es la gran deuda de la democracia”, afirmó Prat-Gay e insistió en la convocatoria general al sostener que “esta situación no la podemos resolver solos es un problema de toda la sociedad”.
Al mismo tiempo, aprovechó la tribuna para criticar a los economistas que cuestionan la política gradualista que está implementando el Gobierno.
“¿En qué libro de economía dice que hay que reducir el gasto público en medio de una recesión?, lanzó en tono desafiante el jefe del Palacio de Hacienda.
Además, destacó la política financiera y los resultados de la licitación de Bonos del Tesoro en pesos que se realizó el jueves. “Que haya habido más de 60 mil millones de pesos (de ofertas) a 5 años es una señal de que hay muchos ahorristas e inversores que piensan en que va a bajar fuerte la inflación y con la baja de la inflación empiezan a aparecer muchos subproductos”, consideró.
A partir de esta situación, desafió a los bancos a que “ahora ya no tendrán excusas de poder prestarle a las pymes porque tendrán una curva de referencia a cinco años en pesos”.
En su exposición en la 37° Convención Anual del Instituto Argentina de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), la presidente de Aerolíneas ArgentinasIsela Costantini manifestó que «todavía el cambio no se ha dado, pero el que tiene que cambiar es uno. Estamos en una oportunidad de cambio»
«Estar en Aerolíneas Argentinas produjo una especie de refresh en unaempresa que estuvo mal manejada por el gobierno anterior y necesitamos tener credibilidad. Tenemos que tener un diálogo más profesional, tenemos que hacer crecer la marca para duplicar el cabotaje, hay muchas conexiones que se pueden hacer con el interior, tenemos una ruta Ushuaia-Salta que ha duplicado sus pasajeros y lo próximo que haremos es un un vuelo inter-petrolero entre las provincias productoras de la Argentina» dijo la ejecutiva.
«Yo creo que todos queremos un país mejor y tal vez haya diferencias para cambiar pero lo importante es que uno se sienta con ganas de cambiar», agregó.
Con respecto al paro de la semana pasada, la presidente de Aerolíneas manifestó: «Nosotros tuvimos un paro, que yo llamo ‘de locura’. Traté de hacer todo lo posible para que no ocurriera. Les puedo asegurar que los pobres que jamás van a pensar que van a volar son los más perjudicados, porque ese paro genera menos trabajo y tenemos que construir una mesa de diálogo con el sindicalismo. Lo grave era que por un lado recibíamos apoyos porque no cedíamos a la demanda laboral, pero por el otro lado hubo gente que nos dijo que no volaría más en nuestra empresa».
En relación las cuentas de la compañía detalló que al comienzo de su gestión «no teníamos idea del problema de la deuda. Pero todos los días nos llegaban cartas de default y no teníamos idea de la deuda que nos dejaron. Notamos que teníamos que afrontar una deuda de USD 1.000 millones, pero pensamos que esta empresa en cuatro años puede llegar a tener déficit cero. Hoy la rutas internacionales son rentables y soy bastante optimista y estamos por cerrar este años con un resultado de caja negativo de USD 350 millones negativa».
Por los paros hubo gente que nos dijo que no volaría más en nuestra empresa
Sobre la situación laboral destacó que «hay seis gremios relacionados con Aerolíneas Argentinas y creo en un estilo de manejar la empresa con mucha apertura y mucha transparencia. Esta es una empresa que ha tenido dueños de tres nacionalidades distintas y que se la utilizó como una herramienta política, y lo único que perdura en esta empresa en 75 años son los gremios. Un trabajador esta acá y no se quiere ir y espera jubilarse en esta empresa».
«Seguimos creyendo en el diálogo como parte de la gran transformación que tenemos que hacer en este país». La ex CEO de General Motors Argentina destacó que «los que vuelan no son solo gente que votó a Macri, por lo tanto pusimos como regla que todos los empleados que quieren estar en esta empresa se van a quedar y lo que no quieren se van a ir. Nosotros tenemos 12.000 empelados frente a 12.400 que tenía cuando llegamos y no echamos a la gente de La Campora como algunos dicen
El ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido tiene un nuevo tribunal que lo juzgará por la tragedia ferroviaria de Once. Se trata del Tribunal Oral Federal (TOF) 3 que reemplazará al TOF 2, el primero en salir sorteado pero sus miembros se apartaron porque fueron quienes habían ordenado que el ex funcionario sea investigado por el caso.
La Cámara Federal de Casación Penal realizó el sorteo en el que salió el TOF 3, integrado por los jueces Javier Ríos, Andrés Basso y Fernando Machado Pelloni, quienes asumieron hace un año sus cargos. El fiscal del juicio será Juan Patricio García Elorrio, informaron a Infobae fuentes judiciales.
De Vido, actual diputado nacional del Frente para la Victoria, y el ex titular de la Unidad de Renegociación y Análisis de Contratos de Servicios Públicos (UNIRE), Gustavo Simeonoff, fueron enviados a juicio oral por el juez federal Claudio Bonadio y el casó recayó en el TOF 2, integrado por los jueces Jorge Gorini, Jorge Tassara y Rodrigo Giménez Uriburu.
Pero la defensa de De Vido pidió el apartamiento de los jueces porque fueron los mismos que en diciembre del año pasado –cuando finalizó el primer juicio oral por la tragedia– ordenaron a pedido del fiscal Fernando Arrigo y de las querellas abrir una causa contra el ex funcionario porque entendieron que «difícilmente se puede alegar un desconocimiento» sobre la falta de controles estatales en el funcionamiento de la línea Sarmiento.
Los jueces aceptaron el planteo y se apartaron por entender que puede haber una perdida de su imparcialidad para juzgar a De Vido porque ya hicieron una cierta valoración de su actuación.
Gorini, Tassara y Giménez Uriburu condenaron por la tragedia de Once a los ex secretarios de Transporte Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi –quienes respondían a De Vido –, al dueño de Trenes de Buenos Aires (TBA) Sergio Cirigliano, a otros directivos de esa compañía, y al maquinista Marcos Antonio Córdoba.
Los familiares de las víctimas habían hecho pública su intención que el mismo tribunal y que el fiscal Arrigo también juzguen a De Vido porque conocen la causa y eso agilizaría el proceso.
La tragedia ocurrió el 22 de febrero de 2012 cuando un tren de la línea Sarmiento chocó contra uno de los andenes de la estación de Once y provocó la muerte de 52 personas y dejó heridas a más de 700. En su veredicto, el tribunal sostuvo que hubo una «canallesca política empresaria» que consistía en «una drástica reducción de los recursos económicos destinados a las reparaciones periódicas y mantenimiento diario del material rodante» y que desde el gobierno se permitió porque Jaime y Schiavi «tenían acabado y pleno conocimiento del nefasto estado del material rodante».
De Vio fue enviado a juicio en esa línea. «Existen en la causa suficientes elementos como para afirmar que, efectivamente, De Vido conocía las graves falencias que rodeaban la explotación del transporte ferroviario prestado por Trenes de Buenos Aires SA, sin perjuicio de lo cual -y pese a tener dicha potestad- no adoptó ninguna medida orientada a reencauzar el servicio», sostuvo la Cámara Federal en julio pasado cuando confirmó el procesamiento.
El juicio contra De Vido quedó ahora a cargo de un tribunal que se conformó hace menos de un año. Ríos, Basso y Machado Pelloni llegaron en octubre del año pasado a sus cargos y hacen su primera experiencia como jueces de un tribunal oral federal porque llegan desde otros cargos.
Ríos fue juez de instrucción y tuvo a su cargo de la causa por el crimen de la joven Ángeles Rawson; Basso fue secretario del juzgado federal 1 de Lomas de Zamora; y Machado Pelloni llega después de haber sido defensor oficial.
El tribunal comenzó en julio pasado un juicio oral grande: la quiebra del Banco Mayo por la que está siendo juzgado el ex titular de la DAIA Rubén Beraja. El proceso durará por lo menos dos años más y está previsto que declaren 300 testigos.
Ahora el TOF 3 recibirá la causa por la tragedia de Once y deberá pedirle a las partes que digan qué pruebas y testigos quieren que se presenten en el juicio. Luego de eso quedará en condiciones de fijar la fecha de inicio del debate.
En este año en que todavía estamos respirando el ambiente de los festejos del Bicentenario, suceden dos hechos que hacen a nuestra historia, dos hechos que son muy importantes y muy fuertes, y que yo valoro mucho:uno es la beatificación de Mama Antula, una mujer que ayudó a consolidar la Argentina profunda y el otro es la próxima canonización del Cura Brochero, ese cura gaucho que tuvo compasión de sus queridos serranos y luchó por su dignificación.
Está de más decir que yo hubiera querido ir a Argentina a beatificar a Mama Antula y a canonizar al Cura Brochero, pero no pude hacerlo, no es posible. Ustedes no saben cuánto me gustaría volver a verlos. Y tampoco podré hacerlo el año próximo porque ya están compromisos fijados para Asia, África, y el mundo es más grande que Argentina, y bueno, pero hay que dividirse, dejo en manos del Señor que Él me indique la fecha. Pero teniendo en cuenta estos acontecimientos y teniendo en cuenta que el año que viene tampoco voy a poder ir, opté por comunicarme con ustedes de esta manera.
Para mí el pueblo argentino es mi pueblo, ustedes son importantes, yo sigo siendo argentino, yo todavía viajo con pasaporte argentino. Estoy convencido que como pueblo son el mayor tesoro que tiene nuestra Patria. Cuando recibo cartas de ustedes, tantas que no a todas puedo responder, seguramente una que otra para hacerme presente, me consuelo, me da gozo y eso me lleva a rezar y rezo por ustedes en la Misa, por las necesidades de ustedes, por cada uno más de ustedes. Es el amor a la Patria que me lleva a eso y es lo que me lleva también a pedirles, una vez más, que se pongan la Patria al hombro, esa Patria que necesita que cada uno de nosotros le entreguemos lo mejor de nosotros mismos, para mejorar, crecer, madurar. Y esto nos hará lograr esa cultura del encuentro que supera todas estas culturas del descarte que hoy en el mundo se ofrecen por todas partes. Una cultura del encuentro donde cada uno tenga su lugar, que todo el mundo pueda vivir con dignidad y que se pueda expresar pacíficamente sin ser insultado o condenado, o agredido, o descartado. Esa cultura del encuentro que todos tenemos que ir buscando, con la oración y la buena voluntad.
A mí me llama la atención que a la Argentina se le alaba por su geografía, su riqueza. Tenemos de todo: montañas, bosques, llanuras, costas, todas las riquezas en minería. Tenemos todo. ¡Qué país rico! Pero la riqueza más grande que tiene nuestra Patria es el pueblo, ese pueblo que sabe ser solidario, que sabe caminar uno junto a otro, que sabe ayudarse, que sabe respetarse, es ese pueblo argentino que no se marea, que sabe encontrar sabiduría, y cuando se marea, los otros lo ayudan a que se le vaya el mareo. Yo a ese pueblo argentino lo respeto, lo quiero, lo llevo en mi corazón, es la riqueza más grande de nuestra Patria. Y aunque no podamos estrecharnos la mano, cuenten con mi memoria y mi oración para que el Señor los haga crecer como pueblo. Pueblo que se reencuentra, trabaja unido y busca la grandeza de la Patria, esa Patria que es propia, es nuestra, no es de los otros, es nuestra. Gracias por todo lo bueno que hacen cada día. Que el Señor los bendiga.
Estamos en el Año de la Misericordia, y como despedida de esta charla, de este monólogo pero que quiere ser una charla, me atrevo a proponerles, como las maestras de antes, los deberes para la casa. Les propongo que en este Año de la Misericordia hagan alguna obra de misericordia todos los días o cada dos días si no pueden todos los días; y no se enojen si yo se las leo para recordárselas. Están las obras de misericordia corporales y las espirituales. En su mayoría, se toman una lista que el Señor hace en las Bienaventuranzas, en Mateo 25, en todo el Evangelio. Son obras concretas de misericordia que si cada uno de nosotros hace una al día o una cada dos días, el bien, el bien, que haremos a nuestro pueblo:
– Visitar a un enfermo, visitar a los enfermos, es una obra de misericordia;
– Dar de comer al hambriento. Hay gente que tiene hambre;
– Dar de beber al sediento, tiene sed material y espiritual, a veces;
– Dar posada al peregrino, es decir, darle lugar al que no tiene casa, al que no tiene techo;
– Vestir al desnudo, es decir, que la gente tenga vestido, que no pase frío en invierno;
– Visitar a los presos. Tantas veces la Iglesia insiste sobre esto;
– Y enterrar a los difuntos.
Estas serían las siete obras de misericordia corporales, y otras siete espirituales:
– Enseñar al que no sabe;
– Dar un buen consejo al que lo necesita;
– Corregir al que se equivoca;
– Perdonar al que nos ofende. ¡Qué difícil es perdonar! Todos hoy en el mundo necesitamos perdonar mucho y ser perdonados;
– Consolar al que está triste;
– Sufrir con paciencia los defectos del prójimo. Hay gente que a veces nos hace perder la paciencia, y sufrir con paciencia sus defectos, es una obra de misericordia;
-Y rezar a Dios por los vivos y por los muertos.
No sé, queridos hermanos, queridos compatriotas, me siento hablándoles como en casa, me acerco a ustedes en esta ocasión, donde todavía se respiran los aires de los festejos del Bicentenario y donde están estos dos hechos de la canonización del Cura Brochero y la beatificación de Mama Antula, dos personas, un hombre y una mujer, que trabajaron por la Patria y por la evangelización. Así que en medio de todo esto los saludo, les doy mi cariño, y les digo –parece un poco raro, pero lo estiro el tiempo como el elástico- hasta pronto, y no se olviden de rezar por mí. Gracias.
A través del proyecto legislativo, el «triunvirato piquetero» que integran Barrios de Pie, la CTEP del Movimiento Evita y la Corriente Clasista Combativa (CCC) reclaman un «salario social complementario» y la creación de un millón de puestos de trabajo bajo el paraguas de las cooperativas.
Las agrupaciones encabezarán mañana una serie de asambleas en puntos clave del conurbano para visibilizar su reclamo. La campaña#EmergenciaSocialYA, tal como fue bautizada, comenzará a la mañana en Laferrere, partido de La Matanza, seguirá al mediodía en un polo productivo de Dock Sud, Avellaneda, y concluirá a la tarde en un plan de viviendas que se construye en Florencio Varela.
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Las organizaciones sociales comenzarán mañana una campaña para exigir la ley de emergencia social. Foto: Prensa CTEP
Las agrupaciones confluyen en sus reclamos desde la marcha del 7 de agosto en San Cayetano y también cuentan con el apoyo de la Iglesia.
Como anticipó LA NACION semanas atrás, el proyecto de ley ingresó al Congreso de la mano de los senadores Juan Manuel Abal Medina, Teresita Luna (ambos del PJ-FPV) y Jaime Linares (GEN).
En la Cámara alta habrá una jornada de debate con intelectuales el martes próximo y el miércoles las organizaciones instalarán mil ollas populares en todo el país. La campaña terminará con una movilización al Congreso.
«El Gobierno tiene que entender que cuando salimos a la calle no somos desestabilizadores», dijo anoche en una entrevista en Canal 26 Gildo Onorato, de CTEP-Movimiento Evita. Las agrupaciones denuncian que en los últimos meses, por las medidas de Macri, se perdieron las «changas» en el conurbano y se aumentó la presencia de niños y mujeres en los comedores.
«Somos el dique de contención de los más humilde y queremos construir con herramientas que permitan mejorar la situación de los más pobres», expresó a este diario el referente de Barrios de Pie, Daniel Menéndez.
Según el texto del proyecto de ley, la declaración de la emergencia social regiría por un año en todo el país, durante el cual se aumentarían en un 15 por ciento las asignaciones universal por hijo y por embarazo para protección social, y se crearían un millón de empleos bajo la órbita de las organizaciones. Además, se instruye a conformar un Consejo de la Economía Popular, integrado por tres organizaciones y por funcionarios de los ministerios de Trabajo y de Desarrollo Social, que deberá estipular un «salario social complementario».