La pelea interna en el peronismo entre el sector que responde a Cristina Kirchner y los alineados con Axel Kicillof resiente el Senado bonaerense, pero todavía no se traslada al gabinete del gobernador de Buenos Aires, en el que los ministros y funcionarios cristinistas se mantienen en sus cargos, más allá de las críticas de sus jefes políticos al mandatario provincial.
Las últimas intervenciones públicas de Máximo Kirchner marcaron un “punto de quiebre”, según dejaron trascender desde el kicillofismo. Por caso, el 20 de junio, en su discurso durante el acto del “banderazo” por la libertad de Cristina Kirchner, el hijo de la expresidenta reprochó a quienes “todos los días hablan de la unidad, pero ni siquiera son capaces de ir a verla a San José 1111”.
Sin embargo, tanto desde el sector de Kicillof como desde La Cámpora sostuvieron que la pelea no afecta la tarea del gabinete provincial, loteado entre leales al gobernador, a Cristina y a Sergio Massa. “En la gestión, no hay ningún problema”, subrayó un dirigente de confianza del mandatario provincial ante la consulta de LA NACION.
“Desde el inicio de la gestión, las tensiones internas se mantuvieron. Sin embargo, no hubo consecuencias en las cuestiones estructurales”, indicaron desde una terminal del gabinete identificada con la expresidenta. “La interna no tuvo incidencia en términos de gestión”, completaron. Desde el camporismo inserto en el gobierno de Kicillof aseguraron a este diario que no se evaluó una salida de los funcionarios, a pesar del creciente enfrentamiento con el mandatario provincial.
Los tiempos cambian: en septiembre de 2021, 10 ministros y altos funcionarios identificados con Cristina Kirchner presentaron sus renuncias al presidente Alberto Fernández.
Ahora, para justificar la afirmación de que la interna no afectó la gestión, desde el cristinismo ejemplificaron con la situación en ministerios como los de Salud o Justicia, que en la provincia manejan los cristinistas Nicolás Kreplak y Juan Martín Mena. Las fuentes consultadas remarcaron que, dentro de la cartera sanitaria, “hay direcciones de regiones sanitarias u hospitales donde hay gente que milita en el Movimiento Derecho al Futuro [espacio de Kicillof] y gente que milita en La Cámpora”, mientras que, en el área judicial, “se avanzó en 412 pliegos, un eje que venía trabado y lleva la firma de Kicillof, y se compartieron casi todos los actos de escrituras y derechos humanos”.
En los municipios, en cambio, la pelea peronista se vive con crudeza. La Matanza es un ejemplo de ello. En el distrito más poblado de la provincia, el intendente, Fernando Espinoza, está alineado con Kicillof y enfrentado con La Cámpora, que a nivel local tiene como referente al jefe del bloque del peronismo en la Cámara de Diputados provincial, Facundo Tignanelli. El último miércoles, Miguel Saredi, secretario de Planificación Operativa de Espinoza, dijo a radio Belgrano que “si siguen así, estos muchachos [por La Cámpora] pueden lograr algo histórico: que al peronismo se le complique la elección en La Matanza”. Y subrayó: “Es mucho más peligroso Facundo Tignanelli que Leila Gianni [actual concejala por La Libertad Avanza]. Nunca estigmaticé a La Cámpora, pero esto ya no se soporta. Todo el tiempo criticando a Espinoza y a Magario”.
La interna también resintió la actividad en la Legislatura bonaerense. El 24 de junio, el Senado bonaerense tuvo su primera sesión ordinaria del año, con la que cortó la inactividad en su recinto producto de las desavenencias internas del peronismo. Esas diferencias se observaron en el reparto de comisiones entre las vertientes enfrentadas que le costó sortear a la vicegobernadora Verónica Magario, titular de la Cámara, quien tuvo que emitir dos resoluciones para conformar a los diferentes actores del peronismo con la distribución de esas cuotas de poder.
La sesión en el Senado provincial profundizó los enfrentamientos, al exhibir a cielo abierto la puja del peronismo. El jefe del bloque peronista, Sergio Berni, fue crítico de Magario y se trenzó con ella en un duelo dialéctico que incluyó que la presidenta del Senado provincial le cortara el micrófono. Después de ese episodio que mostró el nivel de pelea existente, la posibilidad de volver a sesionar quedó en suspenso.
Las dos últimas semanas de julio, la Legislatura entrará en receso invernal (funcionará con un horario reducido, de 9 a 15), lo que complica aún más la posibilidad de nuevas sesiones. “Magario es impredecible”, se atajó un senador peronista que afirmó a LA NACION que hay “muchas” chances de que se rompa el bloque en el Senado provincial.
Berni expuso la interna en el Senado provincialGentileza Diario Perfil
“No hay panorama de sesión hasta agosto. Las comisiones se están reuniendo, están trabajando. En la sesión del otro día, quedó muy expuesta la interna. Quedaron sin definirse un titular y dos suplentes para el Consejo de la Magistratura. Como viene el panorama, creo que hasta septiembre no se va a sesionar, salvo que haya algo extraordinario con el tema de las elecciones, como la boleta única [de papel]”, dijo a este diario un senador opositor. “Se dice que en quince días van a volver a convocar, hay que ver si eso sucede”, consideró otra fuente opositora. Desde la Presidencia del Senado no respondieron las consultas de LA NACION.
A diferencia del Senado bonaerense, en la Cámara de Diputados provincial la interna parece más morigerada. El cuerpo tuvo dos sesiones ordinarias en el año y podría tener una tercera el 16 de julio. “En el Senado, hay muchas figuras que se pelean. Acá, el presidente del bloque no puede hacer jamás lo que hizo [Berni] en el Senado. En Diputados, cuando la oposición juntó el quorum por IOMA [intentó tratar en una sesión proyectos como la citación del titular de la obra social para que brinde explicaciones sobre su cuestionado funcionamiento], bajamos los 39 del bloque de Fuerza Patria y evitamos que tuvieran los dos tercios para tratar el tema [sobre tablas]”, diferenció un diputado provincial del peronismo. “Nosotros jamás rompimos un bloque”, resaltó una fuente de la Legislatura alineada con Cristina Kirchner.
En las últimas horas, la lupa mediática y judicial volvió a posarse sobre el entorno del oficialismo. El juez federal Sebastián Casanello dispuso el embargo de las cuentas bancarias de la empresa HTECH Innovation S.A. y citó a declaración indagatoria a su titular, Sergio Andrés Aguirre. El entramado adquiere una fuerte gravedad política al comprobarse que Aguirre es socio directo de Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados de la Nación.
La causa judicial pone bajo la lupa un presunto desvío de $266.675.288 entre noviembre de 2024 y julio de 2025. Lo escandaloso del período auditado es que coincide exactamente con el tiempo en que la Obra Social de los Trabajadores Rurales y Estibadores de la República Argentina (Osprera) —la segunda más grande del país por cantidad de afiliados— se encontraba intervenida por decisión directa del Gobierno nacional de Javier Milei.https://9a779afa8422352097163061a92b1413.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html
El nacimiento de HTECH Innovation y los primeros pagos sospechosos
Según logró constatar MDZ a través de los registros públicos, la empresa HTECH Innovation S.A. tuvo un nacimiento llamativamente oportuno: fue dada de alta en abril de 2024, apenas cuatro meses después de la asunción presidencial de Javier Milei. En el Boletín Oficial de su constitución ya figuraba como titular Sergio Andrés Aguirre. La firma declaró dedicarse a servicios informáticos, procesamiento de datos, desarrollo de software, hosting y mantenimiento técnico.
MDZ
Apenas unos meses después de su creación, la flamante empresa logró un contrato de máxima relevancia. Fue contratada por Virginia Montero —designada en el marco de la gestión de la intervención— para realizar trabajos sobre los sistemas informáticos de Osprera.
La investigación judicial detectó una irregularidad que encendió las alarmas de los peritos: en noviembre de 2024, HTECH Innovation recibió dos pagos de la obra social por $40.251.879,36 y $7.733.119,68. Al revisar los registros fiscales, la Justicia descubrió que esas facturas correspondían a los comprobantes número 00000001 y 00000002 emitidos por la empresa. Es decir, los primeros dos clientes de la historia de la compañía fueron financiados con los fondos de la obra social intervenida.
MDZ
La conexión comercial con Martín Menem
El vínculo entre el titular de la empresa embargada y la cabeza de la Cámara de Diputados no es circunstancial ni político, sino comercial y de larga data. Conforme a los documentos del Boletín Oficial analizados por este medio, Martín Menem y Sergio Andrés Aguirre son socios formalmente desde julio de 2019, fecha en la que dieron de alta de manera conjunta la sociedad TR Nutrition SRL.
MDZ
La hipótesis que maneja la Justicia apunta a determinar si la intervención de Osprera funcionó como un canal de contratación dirigido para beneficiar al socio de Menem, desviando sumas millonarias a una empresa creada «a medida» en los albores de la nueva gestión de gobierno.
A pesar de los desembolsos millonarios bajo sospecha, la situación financiera de HTECH Innovation S.A. en el sistema bancario muestra movimientos discretos. De acuerdo al acceso que tuvo MDZ a la Central de Deudores, la firma del socio de Menem comenzó a registrar una pequeña deuda con el banco BBVA en noviembre de 2024 (mismo mes de los primeros cobros) con un saldo de $584.000. Actualmente, la deuda reportada al mes de junio de 2025 cayó a $90.000, manteniéndose en «situación 1» (normal).
BCRA
El factor Ansaloni: fantasmas del pasado en Osprera
El escándalo de las contrataciones informáticas a los socios del poder se suma a un historial oscuro dentro de la obra social de los peones rurales. En el expediente judicial también vuelve a resonar el nombre de un diputado de las filas libertarias: Pablo Ansaloni.
Ansaloni, quien supo desempeñarse como vicepresidente al frente de Osprera de manera previa a este nuevo estallido, ya arrastra un pesado historial en los tribunales. El dirigente gremial y político ya había sido investigado previamente por los delitos de malversación de fondos, administración fraudulenta y asociación ilícita debido a los manejos de las cajas sindicales y de salud, un antecedente que oscurece aún más el panorama de una obra social que parece no salir de la tormenta judicial.
Las dos discusiones avanzan en paralelo. Una apunta a convencer a los mercados de que la Argentina podrá cumplir sus compromisos financieros sin sobresaltos durante el próximo año electoral. La otra busca convencer a gobernadores y aliados de acompañar una reforma electoral que elimine o suspenda las PASO y, al mismo tiempo, amplíe la base política del oficialismo.
Después de un año y medio dedicado casi exclusivamente a estabilizar la economía, bajar la inflación, ordenar las cuentas públicas y sostener un programa de reformas con un Congreso donde nunca tuvo mayoría, el Presidente abrió una nueva etapa de gobierno. El objetivo económico sigue siendo el mismo. Lo que empezó a cambiar es la prioridad política.
Ahora la lógica empezó a modificarse.Javier Milei le tomó juramento a Diego Santilli en la Casa Rosada junto a Manuel Adorni
La jura de Diego Santilli como jefe de Gabinete dejó la primera imagen de esa nueva etapa. Los trece gobernadores que participaron de la ceremonia en la Casa Rosada no fueron invitados únicamente para respaldar al nuevo funcionario. El Gobierno buscó enviar un mensaje hacia adentro y hacia afuera: el segundo tramo del mandato necesitará más acuerdos políticos que el primero.
PUBLICIDAD
La fotografía volverá a repetirse parcialmente esta semana. El miércoles por la noche, Milei viajará junto con su Gabinete a San Miguel de Tucumán para participar de la vigilia por el Día de la Independencia. Varios gobernadores volverán a compartir esa escena con el Presidente, apenas unos días después de la asunción de Santilli. No será una imagen casual. La Casa Rosada quiere consolidar la idea de una nueva etapa en la relación con las provincias.
El cambio no supone abandonar la confrontación que caracterizó buena parte del primer año y medio de gestión. Tampoco implica renunciar a la identidad libertaria. Significa otra cosa: aceptar que un eventual segundo mandato requerirá una mayoría política mucho más amplia que la actual.
PUBLICIDAD
Santilli lo resumió con una frase que pronunció en la entrevista que este fin de semana publicó Infobae y que dentro del oficialismo interpretan como una definición de método: “En la etapa que viene, los colores no definen. Lo que va a definir el futuro es si volvemos para atrás o seguimos para adelante”.
La frase tiene destinatarios concretos.
Gobernadores del PRO.
Radicales.
Partidos provinciales.
Y también sectores del peronismo que empezaron a mirar con preocupación la interna abierta entre Axel Kicillof y el kirchnerismo.
La discusión sobre las PASO aparece, justamente, en ese punto.
En la Casa Rosada dejaron de verla como una reforma electoral. La consideran una pieza central de la estrategia para 2027.
La primera razón es parlamentaria.
El Gobierno necesita negociar con gobernadores que hoy concentran buena parte del poder real del Senado.
La Cámara alta dejó de ser solamente el lugar donde se votan las leyes.
Se transformó en el principal ámbito de negociación entre la Casa Rosada y las provincias.
La primera prueba llegará este miércoles.
Victoria Villarruel convocó a una nueva reunión de Labor Parlamentaria en un Senado donde el oficialismo sigue sin controlar los tiempos políticos. La vicepresidenta mantiene una relación distante con Milei y continúa administrando una Cámara en la que los gobernadores demostraron durante las últimas semanas que pueden construir una mayoría capaz de condicionar la agenda oficial.
PUBLICIDADVictoria Villarruel y Javier Milei, un vínculo roto
En el Gobierno ya trabajan con la idea de que será muy difícil avanzar con una sesión. Varios senadores anticiparon que no estarán en Buenos Aires y los proyectos prioritarios volverán a depender, una vez más, del resultado de las negociaciones políticas.
Ese dato explica buena parte del cambio de método.
La muralla que levantaron los gobernadores no puede perforarse únicamente con discursos o confrontación.
Necesita acuerdos.
Y Santilli llegó, precisamente, para abrir esos canales.
Pero la eliminación de las PASO persigue un objetivo todavía más ambicioso.
El destinatario principal de esa decisión no son los gobernadores.
Es el peronismo.
Cristina Kirchner quedó fuera de la competencia electoral después de la condena y de la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
Axel Kicillof decidió avanzar con un proyecto presidencial propio.
Máximo Kirchner intenta preservar el liderazgo político de la ex presidenta y la centralidad de La Cámpora.
Mientras tanto, gobernadores, intendentes y otros sectores del PJ observan esa disputa sin terminar de definir quién conducirá el peronismo en la etapa posterior a Cristina.
PUBLICIDAD
Las PASO constituyen hoy el único mecanismo institucional capaz de ordenar semejante interna.
Sin primarias, el conflicto quedará trasladado exclusivamente a la negociación política entre los distintos sectores del justicialismo.
En la Casa Rosada están convencidos de que ese escenario favorece al oficialismo.
No solamente porque dificulta la reorganización del principal espacio opositor.Trece gobernadores estuvieron presentes en la jura de Diego Santilli, en la Casa Rosada
También porque abre una oportunidad para atraer a dirigentes peronistas que ya no se sienten contenidos por la conducción kirchnerista y buscan preservar su poder territorial sin quedar atrapados en una pelea de liderazgo.
PUBLICIDAD
Ahí aparece la segunda parte de la negociación.
El Gobierno ya no pretende que todos esos dirigentes se incorporen formalmente a La Libertad Avanza.
La Boleta Única de Papel permite pensar otra ingeniería electoral.
La candidatura presidencial de Milei podría convivir con listas legislativas de gobernadores o fuerzas provinciales que conservarían su propia identidad política.
Es el cambio de método que sintetizó Santilli cuando afirmó que “los colores no definen”.
Pero antes de salir a negociar con gobernadores y dirigentes de otros espacios, Milei decidió ordenar la política propia.
Y ese movimiento empezó mucho antes de que Santilli jurara como jefe de Gabinete.
La decisión de no abrir nuevos frentes internos quedó reflejada en un dato que pasó casi inadvertido fuera del oficialismo, pero que en la Casa Rosada consideran parte de la nueva etapa. Después de las tensiones que dejó la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete en medio de las investigaciones judiciales sobre su situación patrimonial y de las diferencias que provocó la abstención de Patricia Bullrich en la votación del pliego de la jueza María Verónica Michellini, el Gobierno optó por contener antes que confrontar.
PUBLICIDAD
Bullrich seguirá participando de la mesa política que volverá a reunirse esta semana y mantendrá actividades con el armado político que conduce Karina Milei en la Ciudad de Buenos Aires. No es un dato menor. Hace apenas unas semanas muchos imaginaban que esas diferencias podían convertirse en una ruptura. Ocurrió exactamente lo contrario. Milei y su hermana resolvieron congelar las disputas internas para no distraer energías en el momento en el que el Gobierno empieza a negociar hacia afuera.
La decisión también ayuda a entender el nuevo reparto de funciones dentro del oficialismo.
Karina Milei y Eduardo “Lule” Menem siguen concentrando las decisiones políticas. Nadie les disputó ese lugar. Pero la ejecución empezó a distribuirse de otra manera. Santilli quedó a cargo de la negociación política cotidiana; Adrián Ravier asumió la vocería presidencial con una lógica más institucional; Fabián Fernández comenzó a coordinar una estrategia de comunicación orientada a ordenar el mensaje del Gobierno en una etapa menos atravesada por la confrontación permanente y más enfocada en la construcción de acuerdos.La foto que difundieron desde el oficialismo, para destacar el empoderamiento que tuvo Karina Milei
No cambió el centro de gravedad del poder.
Cambió el modo de administrarlo.
La señal más evidente de ese cambio es que el Gobierno ya no discute solamente cómo aprobar una ley o cómo superar la próxima votación en el Congreso. Empieza a discutir cómo construir una mayoría política que sobreviva al mandato actual.
Por eso la semana que comienza tiene una importancia mayor que la de una agenda cargada de actividades oficiales.
El lunes, Caputo buscarán responder una pregunta que inevitablemente aparece cuando un gobierno entra en la antesala de un proceso electoral: de dónde saldrán los dólares para afrontar los vencimientos de deuda.
El mensaje está dirigido a los mercados, pero también a la política.
La Argentina atravesó demasiadas campañas presidenciales condicionadas por la incertidumbre económica como para subestimar esa discusión.
La Casa Rosada pretende demostrar que el Estado dispone de un programa financiero capaz de garantizar el cumplimiento de los compromisos asumidos durante lo que resta de este año y durante 2027. El objetivo no consiste únicamente en presentar números. Busca instalar una idea de previsibilidad.
En el Gobierno consideran que esa previsibilidad es un activo político.
La apuesta consiste en llegar a la próxima elección presidencial con una economía creciendo, una inflación estabilizada, una recuperación gradual de los ingresos, creación de empleo privado, un mercado cambiario sin sobresaltos y un esquema de financiamiento que elimine las dudas sobre la deuda.
No es una discusión técnica.
Es la plataforma política sobre la que Milei pretende construir su proyecto de reelección.
Los antecedentes pesan.
Desde 2015 ningún oficialismo consiguió conservar el poder presidencial dentro de su propio espacio político.
El kirchnerismo perdió con Daniel Scioli frente a Mauricio Macri.
Macri no consiguió renovar su mandato frente a Alberto Fernández.
Y Unión por la Patria (la última marca del peronismo unificado) tampoco logró sostener la Presidencia con Sergio Massa frente a Milei.
Las razones fueron diferentes en cada caso, pero todos esos procesos compartieron un elemento común: la economía terminó condicionando la política.
Milei pretende romper esa secuencia.
Por eso decidió trabajar simultáneamente sobre los dos factores que considera decisivos para llegar competitivo a 2027.
La política.
Y la economía.
Mientras Santilli intenta ampliar la base de sustentación del oficialismo y negociar con gobernadores una salida para las PASO, Caputo busca reducir la incertidumbre financiera que suele reaparecer cuando un gobierno entra en un año electoral.
Las dos tareas están íntimamente vinculadas.
Una economía previsible facilita los acuerdos políticos.
Y una mayoría política más amplia fortalece la credibilidad del programa económico.
La vigilia por el Día de la Independencia en Tucumán volverá a mostrar esa lógica.
Después de la fotografía que dejó la jura de Santilli con trece gobernadores en la Casa Rosada, Milei volverá a compartir una escena con mandatarios provinciales en un momento en el que el Gobierno necesita reconstruir puentes sin resignar liderazgo.
No será una postal inocente.
Será la continuidad de una estrategia que empezó a desplegarse hace pocos días y que busca transmitir que el oficialismo está dispuesto a negociar sin alterar el rumbo.
El Presidente no dejó de confrontar con el kirchnerismo ni abandonó la batalla cultural que convirtió en una marca de su gestión.
Lo que empezó a hacer fue diferenciar a sus adversarios de sus potenciales aliados.
Ese matiz explica buena parte de los movimientos de las últimas semanas.
El Gobierno ya no mira solamente el próximo dato de inflación o la próxima sesión del Congreso.
Empezó a mirar el calendario de 2027.
Y, desde esa perspectiva, cada decisión adquiere otro sentido.
La eliminación de las PASO deja de ser apenas una reforma electoral y se convierte en una herramienta para rediseñar el escenario en el que deberá reorganizarse el peronismo.
La negociación con los gobernadores deja de ser una necesidad parlamentaria y pasa a formar parte de la construcción de una mayoría para un eventual segundo mandato.Santiago Bausili, presidente del Banco Central; y Luis «Toto» Caputo, ministro de Economía
La presentación del programa financiero deja de ser un anuncio económico y se transforma en una señal de estabilidad para el año electoral.
Incluso los cambios dentro del propio Gobierno responden a esa lógica.
Santilli, Ravier y Fabián Fernández no llegaron para modificar el rumbo de la administración libertaria. Llegaron para ejecutar una etapa distinta del mismo proyecto político.
Durante el primer año y medio, Milei construyó poder diferenciándose del resto del sistema político.
Ahora empezó a construir poder seleccionando con quiénes está dispuesto a compartir parte de ese camino.
No cambió el objetivo que se fijó el 10 de diciembre de 2023.
Cambió el método con el que pretende alcanzarlo.
Y esa, probablemente, sea la principal novedad política de un Gobierno que ya empezó a preparar el terreno para la elección presidencial de 2027.
El pronunciamiento de la junta impulsada por el presidente Donald Trump busca acelerar la transición administrativa en la Franja de Gaza, horas después de que el grupo terrorista anunciara la disolución del organismo de emergencia con el que gobernó el enclave durante casi dos décadas. El desarme de las facciones sigue siendo el principal punto de fricción que mantiene estancado el proceso en el terreno.
PUBLICIDAD
El nuevo liderazgo administrativo y su composición
El titular del Comité Nacional para la Administración de Gaza, Ali Shaath, en El Cairo durante una reunión en enero de 2026. El organismo tecnócrata que encabeza se declaró listo para asumir el control civil. (REUTERS)
El Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG), que opera provisionalmente desde El Cairo, fue establecido bajo el amparo de la Junta de Paz durante las negociaciones que alcanzaron el alto el fuego entre Israel y Hamás en octubre de 2025. El órgano está encabezado por el ingeniero palestino Ali Shaath, ex viceministro de la Autoridad Palestina, y cuenta con un gabinete de 13 comisionados independientes, todos originarios de la Franja de Gaza.Te puede interesar:El mensaje de Trump sobre Meloni antes de la cumbre de la OTAN: “Orden de alejamiento”
La lógica detrás de la conformación de este comité técnico responde a la necesidad de contar con un interlocutor desvinculado de las milicias armadas para poder canalizar los fondos internacionales de reconstrucción. Sus miembros son especialistas en infraestructura, salud, finanzas y telecomunicaciones con arraigo en la sociedad civil local y el sector privado palestino, lo que garantiza una estructura burocrática alejada de la primera línea de los partidos tradicionales.
“El principio fundamental es el siguiente: una sola autoridad, una sola ley y una sola arma”, señaló por su parte la Junta de Paz en la red social X.
PUBLICIDAD
La Junta de Paz, presidida por el mismo Trump, funciona como el órgano multilateral de supervisión y mediación internacional derivado del plan estratégico de 20 puntos de la Casa Blanca. Su objetivo central es coordinar la estabilización de la posguerra y actuar como el principal canalizador y auditor de las partidas financieras globales destinadas a la reconstrucción de la infraestructura del enclave, condicionando la entrega de los recursos económicos a la instauración de un orden civil transparente y desvinculado de las milicias.
Una tregua bajo fuego
Un miembro del ala militar del grupo terrorista palestino Hamas en la Franja de Gaza. El grupo anunció la disolución de su comité gubernamental para abrir paso a la transición civil. (Europa Press)
Pese al anuncio de Hamas, analistas y fuentes diplomáticas consideran la medida como un movimiento fundamentalmente “simbólico” destinado a trasladar la presión política. Aunque el portavoz de Hamas, Hazem Qasem, aseguró que el grupo renuncia a la gestión administrativa para “privar a la ocupación de cualquier pretexto”, la organización islamista mantiene su rechazo al desarme inmediato si no se consolida una iniciativa política palestina amplia.
PUBLICIDAD
La transición hacia la segunda fase del acuerdo —que estipula el desarme de los grupos terroristas y el retiro progresivo de las tropas israelíes— lleva meses paralizada. En el terreno, la situación humanitaria y de seguridad continúa deteriorándose en el marco de acusaciones cruzadas de violaciones al cese al fuego.
Desde la entrada en vigor de la tregua, al menos 1.072 palestinos han muerto en la Franja de Gaza, según datos del Ministerio de Salud local considerados fiables por la ONU. Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel han reportado seis bajas en el mismo periodo, correspondientes a cinco soldados y un contratista civil, mientras el gobierno israelí mantiene su negativa tanto al retorno de Hamas como al desembarco de la Autoridad Palestina en el territorio.
La Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) detuvo el Gran Colisionador de Hadrones (LHC), el acelerador de partículas más potente del mundo, para empezar una intervención técnica que lo mantendrá sin actividad hasta junio de 2030.
La pausa forma parte del proceso que busca convertir el LHC en el futuro Gran Colisionador de Hadrones de Alta Luminosidad, una versión preparada para generar muchos más datos y estudiar con mayor precisión algunos de los fenómenos más difíciles de observar en la física moderna.
La interrupción del funcionamiento comenzó después del cierre del último ciclo de operaciones científicas y marca el inicio de la Long Shutdown 3, la tercera gran intervención técnica del acelerador.
Durante los próximos cuatro años, los equipos del laboratorio europeo trabajarán sobre componentes del anillo subterráneo de 27 kilómetros, ubicado en la frontera entre Suiza y Francia. (Foto: Reuters/Pierre Albouy).
El CERN aclaró que la organización seguirá activa y la pausa solo afecta al LHC como máquina de colisiones. Ahora, el laboratorio continuará con análisis de datos, mantenimiento, renovación de equipos y otras líneas de investigación.
Qué es un acelerador de partículas y para qué sirve
Un acelerador de partículas es un dispositivo inmenso que utiliza campos electromagnéticos para acelerar partículas cargadas (como electrones, protones e iones) a casi la velocidad de la luz y hacerlas colisionar con otras partículas o con un objetivo fijo.
El doctor en Física y especialista en aplicaciones de tecnología nuclear, Nahuel Vega, aclaró a TN Tecno que existen dos tipos de aceleradores de partículas, lineales y circulares: “En los primeros, las partículas son aceleradas solo una vez. En cambio, en los circulares las partículas pueden acelerarse progresivamente cada vez que dan una vuelta al acelerador.”
“El LHC o Gran Colisionador de Hadrones está compuesto por aceleradores lineales que inyectan partículas aceleradas a una serie de aceleradores circulares, cada uno más grande que el anterior”, explicó Vega. “Esto se hace por duplicado, es decir, hay un circuito de partículas que giran como las agujas del reloj y otro que gira en sentido opuesto. Cuando alcanzan la máxima energía, se las hace colisionar en una sección del acelerador rodeada de miles y miles de detectores. Así se pueden estudiar los distintos fragmentos de esa colisión y entender mejor las interacciones de la materia en una escala pequeñísima”.
Estos aparatos tienen dimensiones gigantescas: el LHC, construido en un túnel circular de 3 metros de diámetro y 100 metros bajo tierra entre Francia y Suiza, tiene una longitud de 27 kilómetros.
Sus tres objetivos principales son estudiar la estructura fundamental de la materia y las fuerzas que la mantienen unida, comprender mejor el origen y la evolución del universo, buscar nuevas partículas y verificar las predicciones de las teorías físicas.
Qué significa el apagón del LHC
El apagón implica que el LHC deja de hacer chocar protones y núcleos atómicos en sus puntos de interacción. Por esa razón, los grandes detectores ATLAS, CMS, ALICE y LHCb ya no recibirán nuevos eventos producidos por el acelerador durante esta etapa.
Esos detectores funcionan como enormes cámaras científicas: registran las partículas que aparecen después de cada choque y permiten reconstruir procesos que ocurren en fracciones mínimas de segundo. Con el LHC detenido, esa fuente de información queda en pausa.
La actividad científica no se interrumpe. Los experimentos ya acumularon una cantidad enorme de datos y el CERN reconoce que parte de esa información todavía debe analizarse. Durante la parada, los investigadores podrán publicar nuevas mediciones, revisar señales anteriores y buscar patrones en colisiones que ya fueron registradas.
Por qué el CERN necesita pausar el LHC por cuatro años
El LHC es una infraestructura subterránea de enorme complejidad. Su anillo circular se encuentra a unos 100 metros de profundidad y utiliza más de 9000 imanes superconductores, sistemas criogénicos, electrónica de precisión y detectores de escala gigantesca.
La intervención no consiste en apagar una máquina, cambiar una pieza y encenderla otra vez. Antes de entrar en determinados sectores, los equipos deben retirar los haces, desconectar sistemas, elevar la temperatura de componentes que trabajan cerca del cero absoluto y asegurar las zonas de trabajo.
Además, se deberá trabajar en una sección de 1,2 kilómetros. Esa porción representa una parte pequeña del anillo, aunque incluye sectores decisivos: las zonas donde los haces se concentran y chocan. Allí se instalarán imanes más potentes, nuevos sistemas eléctricos, componentes para guiar mejor los haces y equipos capaces de absorber partículas que se desvíen de su trayectoria. También se actualizarán sensores, circuitos electrónicos y otros sistemas que sirven para procesar una cantidad mucho mayor de información.
Los cuatro años incluyen desmontaje, instalación, conexión de miles de sistemas, refrigeración, alineamiento, pruebas de seguridad y puesta en marcha progresiva.
Una máquina más precisa para estudiar el bosón de Higgs
La mejora principal del futuro LHC de Alta Luminosidad estará en la cantidad de colisiones. En física de partículas, la luminosidad mide la capacidad de un acelerador para producir colisiones. Más luminosidad significa más eventos registrados y más oportunidades de observar procesos muy raros, que pueden quedar ocultos entre miles de millones de choques comunes.
El objetivo del CERN es multiplicar por diez la cantidad total de datos que el LHC fue diseñado originalmente para recopilar.
Ese salto obligará a los detectores a distinguir en una fracción mínima de segundo qué trayectorias pertenecen a cada choque y cuáles merecen conservarse para su análisis. La actualización permitirá estudiar con más detalle el bosón de Higgs, investigar fenómenos extremadamente infrecuentes y buscar desviaciones respecto del modelo estándar de la física.
El CERN estima que la nueva etapa podría producir unos 380 millones de bosones de Higgs durante toda su vida útil. Desde el inicio del LHC, la cifra generada ronda los 55 millones.
Cuándo volverá a funcionar
La fecha prevista para el regreso del LHC es junio de 2030. Ese será el comienzo de la etapa de Alta Luminosidad, pensada para extender la vida científica del acelerador durante la década de 2030 y parte de la siguiente.
Antes de ese punto, los aceleradores que alimentan al LHC comenzarán a reactivarse de manera gradual desde 2028. Esa fase servirá para probar sistemas, calibrar equipos y preparar el retorno de los haces al anillo principal.
La inversión sostenida del Gobierno de La Pampa impulsa infraestructura, viviendas y saneamiento, fortaleciendo la equidad territorial y el crecimiento de la comunidad. El Gobierno provincial continúa consolidando el desarrollo de Realicó mediante una sostenida política de inversión en infraestructura, vivienda y saneamiento, con obras que mejoran la calidad de vida de las familias, fortalecen la conectividad y promueven el crecimiento económico y social de la localidad. Durante una recorrida por las principales obras junto al intendente Facundo Sola y al presidente de la Dirección Provincial de Vialidad, Rodrigo Cadenas, el ministro de Obras y Servicios Públicos, Alfredo Intronati, destacó que cada intervención forma parte de una planificación integral impulsada por el gobernador Sergio Ziliotto para garantizar igualdad de oportunidades en todo el territorio pampeano. “Cada intervención que ejecutamos responde a un diagnóstico de las necesidades de cada localidad. No hacemos obras aisladas: planificamos infraestructura que mejora la vida de la gente y garantiza igualdad de oportunidades para todos los pampeanos, vivan donde vivan”, afirmó el ministro a la Agencia Provincial de Noticias. Intronati remarcó que la continuidad de estas inversiones constituye una decisión política sostenida por el Gobierno provincial. “La obra pública es una inversión y no un gasto. Cada peso que destina la Provincia vuelve a la comunidad en forma de empleo, movimiento económico, mejores servicios y mayor calidad de vida. Esa es la decisión política que impulsa el gobernador Sergio Ziliotto y que seguimos sosteniendo en todo el territorio provincial.” Por su parte, el intendente realiquense valoró el impacto integral que tienen las obras ejecutadas por la Provincia y destacó que sus beneficios trascienden la infraestructura. “La obra pública cumple una función determinante. No solamente por la importancia económica que tiene, al movilizar el comercio de materiales y generar mano de obra, sino fundamentalmente por la función social que cumple, porque transforma la vida de las familias y genera oportunidades para toda la comunidad.”
Más infraestructura para una ciudad en crecimiento Uno de los principales avances corresponde al plan de pavimentación urbana, mediante el cual se ejecutaron 57 cuadras, de las cuales 45 fueron construidas a nuevo. La obra mejoró la circulación vehicular, incrementó la seguridad vial y optimizó el escurrimiento de aguas pluviales, reduciendo riesgos de anegamientos y aportando un mayor ordenamiento urbano. A ello se suma el refuerzo estructural de la Ruta Provincial 101, entre la Ruta Nacional 188 y Falucho, una obra estratégica que mejora la conectividad regional y brinda una alternativa más segura para el tránsito entre Realicó y General Pico. “Las obras de pavimento, saneamiento y conectividad no solamente mejoran la circulación o la prestación de servicios. También revalorizan los barrios, favorecen el desarrollo urbano y generan condiciones para que las localidades continúen creciendo de manera planificada”, sostuvo el ministro. En la misma línea, Sola señaló que estas inversiones producen una transformación visible en la localidad. “El pavimento mejora de manera extraordinaria la calidad de vida de los vecinos, facilita la circulación y le da a Realicó una impronta de ciudad cada vez más consolidada. Todo esto responde a una decisión política de invertir pensando en el desarrollo de la comunidad.” El jefe comunal también destacó el esfuerzo que realiza la Provincia para conservar la infraestructura existente. “Muchas veces hablamos únicamente de las obras nuevas, pero también es importante reconocer la inversión permanente que se realiza para mantener en buenas condiciones todo lo que ya fue construido. Eso permite seguir brindando servicios de calidad a los vecinos.”
La vivienda como política inclusiva política habitacional continúa avanzando en esta localidad norteña con la entrega de 30 viviendas y la construcción de otras 25 unidades correspondientes al programa Mi Casa 3, que ya se encuentran en su etapa final. “Cada vivienda representa mucho más que una construcción. Es una familia que accede a un proyecto de vida con mayor estabilidad, seguridad y futuro. Por eso seguimos sosteniendo esta política habitacional con recursos provinciales, aun en un contexto económico complejo”, destacó Intronati. En tanto Sola remarcó el fuerte impacto que tiene esta política en la comunidad. “Ya entregamos 30 viviendas y hoy estamos finalizando otras 25. Esto significa que 55 familias de Realicó accedieron o accederán a la posibilidad de tener su casa propia, con todo lo que ello representa para su presente y su futuro”. El intendente aseguró además que la demanda habitacional genera una gran expectativa entre los vecinos. “Las consultas son permanentes. Las familias preguntan cuándo será el sorteo, qué documentación deben presentar y cuándo podrán acceder a su vivienda. En un contexto donde afrontar un alquiler resulta cada vez más difícil, ver que las casas están prácticamente terminadas genera mucha esperanza”.
Infraestructura para acompañar el desarrollo Las inversiones provinciales también comprenden la puesta en funcionamiento del Centro de Desarrollo Infantil, la refacción del hospital local, obras de saneamiento, mejoras en los accesos urbanos y distintas intervenciones que fortalecen el crecimiento de la localidad. Para Intronati, estas acciones reflejan el compromiso del Estado provincial con el desarrollo equilibrado del territorio. “El Estado provincial tiene la responsabilidad de responder en cada localidad. Gobernar con equidad significa que las oportunidades lleguen tanto a las ciudades más grandes como a las comunidades más pequeñas. Ese es el modelo de gestión que llevamos adelante en La Pampa”. En el mismo sentido, Sola sostuvo que el acompañamiento del Gobierno provincial permite sostener el crecimiento de Realicó incluso en un contexto económico complejo. “La Provincia continúa invirtiendo con una administración responsable y ordenada. Eso nos permite seguir ejecutando obras que mejoran la calidad de vida de la gente, generan empleo y brindan respuestas concretas a las necesidades de la comunidad.” Finalmente, el ministro reafirmó la decisión del Gobierno provincial de continuar impulsando obras en todo el territorio pampeano. “Vamos a seguir trabajando junto a cada municipio porque entendemos que la infraestructura transforma realidades. Cuando una obra se termina, comienza una nueva etapa de desarrollo para la comunidad, con mejores servicios, más oportunidades y una mejor calidad de vida para sus habitantes.”
En la historia del ferrocarril de cargas en la Argentina pueden distinguirse cuatro etapas principales. La primera fue la gloriosa del desarrollo, desde mediados del siglo XIX hasta la década del 30, cuando el ferrocarril protagonizó la consolidación del país durante su etapa de mayor crecimiento económico. La segunda, hasta los años 90, marcada por la incapacidad de adaptación a los tiempos: frente a la competencia del camión, la ineficiente gestión estatal espiralizó el déficit y deterioró progresivamente la competitividad del sector hasta alcanzar niveles críticos insostenibles. La tercera incluyó la privatización del sistema —decisión pionera en América Latina—, que permitió su racionalización en torno a las cargas principales, aunque resultó insuficiente para promover las inversiones que habrían permitido al ferrocarril asumir un rol más protagónico frente al sostenido crecimiento de la producción agrícola de los últimos 30 años. Finalmente, una cuarta etapa signada por la desorganización y la indecisión: la reestatización de algunas líneas a partir de 2013, la posterior falta de decisión sobre la continuidad de las concesiones con buen desempeño y la consiguiente sucesión de extensiones precarias de sus contratos, sin un horizonte de largo plazo que favoreciera las inversiones privadas. A esto se sumó una inversión pública de escasa eficacia con resultados magros; el caso más evidente es el del Belgrano Cargas, en el cual el Estado invirtió más de 2000 millones de dólares en los últimos 15 años sin que la carga transportada registrara un aumento significativo, aun a pesar de las bajas tarifas que generaron un persistente déficit operativo.
En este contexto, el Gobierno se encuentra definiendo la próxima etapa del desarrollo ferroviario de cargas. De hecho, acaba de conocerse que cinco grandes cerealeras se anotan para participar de la licitación del Belgrano Cargas, cuya concesión es por 50 años. Se trata de un consorcio integrado por Bunge, Cargill, la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), Aceitera General Deheza (AGD) y Louis Dreyfus Company (LDC). También pugnaría por quedarse con el negocio la mexicana Ferromex y otras empresas argentinas como el Grupo Roggio.
La historia de subsidios crecientes, inversiones ineficaces y falta de orientación hacia la demanda conduce a la conclusión de que debe tenderse a que el sistema sea gestionado por el sector privado con la debida regulación estatal
La historia de subsidios crecientes, inversiones ineficaces y falta de orientación hacia la demanda conduce a la conclusión de que debe tenderse a que el sistema sea gestionado por el sector privado con la debida regulación estatal. Esa gestión requiere previsibilidad y certeza de largo plazo —algo que las indefiniciones y sucesivas prórrogas precarias desde 2016 no han podido garantizar—, y un marco contractual que habilite inversiones capaces de transformar el ferrocarril en una operación rentable y productiva.
Los sistemas ferroviarios exitosos en países de grandes extensiones territoriales y relativamente bajas densidades poblacionales, lo han sido porque se especializaron en el transporte de grandes volúmenes de carga a largas distancias. Ese fue el camino seguido en la segunda mitad del siglo XX por Estados Unidos, Canadá, Australia, e incluso Brasil: la racionalización de las redes orientada a los tráficos principales permitió viabilizar el negocio y competir eficientemente con otros modos de transporte.
En las próximas décadas, la Argentina aspira a consolidarse como productor y exportador de relevancia en tres sectores clave: energía no convencional (shale gas y shale oil), minería y agroindustria. Las cargas vinculadas con estas industrias comparten denominadores comunes: grandes volúmenes y, en ciertos casos, también grandes distancias. Tanto la producción de Vaca Muerta —con sus enormes requerimientos de arena e insumos para el proceso de fractura hidráulica— como los productos mineros y agrícolas demandan capacidades de transporte que el ferrocarril está en condiciones de proveer de manera eficiente. Este escenario difiere sustancialmente del existente en 1990, cuando se lanzó el primer proceso privatizador: Vaca Muerta aún no había sido descubierta, el potencial minero era significativamente menor y la frontera agrícola todavía se limitaba a la Pampa Húmeda histórica.
El ferrocarril debe integrarse en un marco de competencia equitativa, tanto dentro del propio modo ferroviario como en relación con el camión
¿Cómo debe ser entonces el sistema ferroviario de cargas que el país necesita, y cómo debe implementarse su concreción? La respuesta no es única, pero es posible delinear ciertos principios orientadores. Además de contar con un contexto macroeconómico ordenado y un sistema jurídico confiable, el proceso debe permitir contar con un horizonte temporal extendido que brinde al sector privado la previsibilidad necesaria para realizar inversiones que mejoren la fiabilidad operativa y la ampliación de la capacidad del sistema. El ferrocarril debe integrarse en un marco de competencia equitativa, tanto dentro del propio modo ferroviario como en relación con el camión, que debería contribuir en mayor proporción al financiamiento de la infraestructura vial que utiliza, mediante peajes razonables y un control efectivo de las cargas por eje. Y, fundamentalmente, debe priorizarse el fortalecimiento de empresas sólidas y eficientes, capaces de reducir el costo logístico argentino.
En el contexto del proceso de concesionamiento que el Estado se prepara para lanzar, resulta fundamental preservar la posibilidad de la operación integrada, en la que una única empresa gestiona la infraestructura y opera el servicio, como ocurre en Estados Unidos o Canadá. Como lo señala entre otros, el profesor José Gómez Ibáñez, de la Harvard Kennedy School of Government, este modelo resulta económicamente más eficiente que la explotación desintegrada. La red argentina —por su extensión y sus necesidades de inversión— ofrece condiciones propicias para ese esquema.
Parece razonable que el Estado garantice la posibilidad de que terceros operen trenes sobre vías concesionadas, siempre que abonen un peaje justo
En este debate se inscribe la discusión sobre el open access o acceso abierto. La experiencia internacional muestra que la escala del negocio ferroviario hace muy difícil que operadores pequeños y desvinculados de la responsabilidad sobre la vía alcancen niveles razonables de eficiencia. Sin embargo, parece razonable que el Estado garantice la posibilidad de que terceros operen trenes sobre vías concesionadas, siempre que abonen un peaje justo. Incluso si esta opción no se ejerciera en la práctica, su sola existencia brindaría a los dadores de carga una alternativa real frente al concesionario, equilibrando la relación de fuerzas sin privarlo de su posición de liderazgo, siempre que la sostenga sobre la base del buen servicio.
El futuro del ferrocarril de cargas puede ser promisorio para la Argentina en una coyuntura que resulta la más propicia desde 1930. Bien gestionado tiene hoy el potencial de convertirse en un instrumento decisivo para reducir los costos logísticos, mejorar la productividad y ampliar los volúmenes de producción en la agroindustria, la minería y la energía. Para que ese potencial se materialice, son indispensables el largo plazo, la integración operativa con apertura a la competencia. El progreso eficiente del país depende, en buena medida, del éxito de esa implemnte: entación.
“El león no puede protegerse de las trampas, y el zorro no puede defenderse de los lobos”, advertía famosamente Nicolás Maquiavelo: el realismo político y la buena gobernanza se basan en la flexibilidad y en la adaptación a la cambiante coyuntura y al contexto histórico; la rigidez ideológica, por el contrario, enceguece y cristaliza al gobernante, y entonces el fanatismo que erróneamente alienta se vuelve un salitre del liderazgo, una paradójica emboscada mortal: “Hay que ser un zorro para reconocer las trampas y un león para ahuyentar a los lobos”, concluía el teórico florentino aludiendo al buen arte de esa dualidad.
En este nuevo ciclo abierto por Karina, no se trata de hacer un macrismo sin Macri, sino un menemismo sin Perón
Es realmente una lástima que nuestro león -después de matar a Keynes– se haya empecinado en ejecutar también a Maquiavelo, porque sus célebres observaciones le permitirían explicar la idea central que anima a su hermana para reconfigurar por completo la praxis del gobierno libertario. No significa necesariamente que Karina haya leído El Príncipe, pero su triunfo interno sobre Santiago Caputo -enamorado de la figura del outsider, de la “pureza” algo sectaria de sus militancias digitales y del uso indiscriminado de la agresividad-, ratifica el hecho innegable de que se avanza a tambor batiente hacia una suerte de neomenismo. Rodeada de los actores políticos más activos de la familia Menem, sabiendo que su proyecto aluvional está embarazado de massismo, comprendiendo que la lógica de los nuevos derechistas globales es un populismo de derecha, entendiendo que el León intimidó con sus rugidos pero cayó en todas las trampas y aceptando que los dirigentes más colaborativos de Pro -sacando a algunos tecnócratas del capitalismo financiero- han sido precisamente los zorros peronistas del partido de Mauricio Macri, la secretaria general de la Presidencia le acaba de entregar el gran timón a Diego Santilli.publicidadhttps://ea885872afcc52d30281a3d6e81061e0.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html
A Milei nunca lo sedujo convertirse en Macri, sino en ser un nuevo Menem
El Colorado y su socio y camarada Cristian Ritondo son dos exmenemistas que compartieron militancia con aquella otra Patricia Bullrich, peronista actitudinal y acompañante entusiasta del modelo de los noventa. Los tres zorros, con olfato peronista y sin miedo al cambio de piel, presumen que el violeta es más negocio que el amarillo, y actúan en consecuencia. Es por eso que, en este nuevo ciclo abierto por Karina, no se trata de hacer un macrismo sin Macri, sino un menemismo sin Perón. Con perdón del trabalenguas: recordemos aquí que el menemismo fue (“a Menem lo vemos rubio y de ojos azules”) el justicialismo más tolerado por los sectores antiperonistas, y que los Kirchner -también súbditos en su momento del líder de Anillaco– intentaron ulteriormente sacarlo de la saga histórica oficial del Movimiento demonizándolo bajo aquel insulto galvanizador: “neoliberal”. El gobierno de Cambiemos, para los libertarios, es siempre un mal ejemplo; la era de la convertibilidad, un modelo virtuoso a copiar. A Milei nunca lo sedujo convertirse en Macri, sino en ser un nuevo Menem: antes de asumir, taladraba el oído de un notorio gremialista que había sido amigo y colaborador del riojano; al Topo lo obsesionaba saber los secretos de la muñeca política del padre de Zulemita. Ya en el poder, adulado por su singularidad antipolítica (la historia empieza conmigo) y por la eficiencia notoria del Mago del Kremlin, fue olvidando aquellas enseñanzas. Su hermana, después de su fallido empeño por jugarse un pleno al “violeta puro”, fue más consecuente, y los resultados de las elecciones de medio término le dieron algo de razón. Los sinsabores de estos ocho meses de administración, cuando se pegaron varios tiros en los pies, y sobre todo la inminencia de una campaña electoral que en materia política debe abrazar más el pragmatismo que el dogma, acabaron con todos los esnobismos y divagues de superioridad fundacional: la necesidad tiene cara de hereje, la “batalla cultural” no mueve el amperímetro, ya no es verosímil el discurso anticasta y hay que defender las reformas con el concurso de los más profesionales. Santilli no solo viene a comandar el Estado y a intentar cambiarle el talante a la gestión (“vamos a pacificar la política”), sino a desplegar discretamente una “rosca” que garantice la reelección, aunque sin abandonar por supuesto el rumbo económico ultraliberal ni las relaciones carnales: esta semana Milei fue a celebrar en la embajada de los Estados Unidos la independencia norteamericana y la dependencia salvadora de Trump. Más menemista imposible.
Ya no es verosímil el discurso anticasta y hay que defender las reformas con el concurso de los más profesionales
Todos estos movimientos y reencarnaciones, en los que hay continuidad y hay ruptura, se suceden en un escenario donde el desgaste del león que cayó en todas las trampas redundó en una merma de la confianza en el oficialismo, pero también en una creciente impotencia de la oposición. El politólogo José Natanson, director de Le Monde Diplomatique, lo explica de este modo: “El peronismo está en una etapa malísima, inexplicable para la sociedad, donde le dejan las pelotas frente al arco sin arquero y no convierte. No logra situarse en el corazón del problema social de la Argentina”. Natanson avanza sobre el futuro y dice: “Derecha unificada con dólar bajo e inflación controlada, por más que haya ajuste, mora y pobreza, es un adversario muy difícil: lo demostró Menem”. Es obvio que el antikirchnerismo sigue siendo el partido mayoritario y que incluso la figura de Axel Kicillof persuade a los más republicanos de taparse la nariz y darle una segunda oportunidad a Milei. Es bueno aclarar, sin embargo, que la dirigencia de esa “derecha unificada” (si es que se puede unificar) no representa cabalmente a un electorado tan amplio, donde hay socialdemócratas, socialcristianos, liberales institucionalistas, peronistas verdaderamente republicanos, desarrollistas y librepensadores. Se produce aquí algo similar, aunque de sesgo contrario, a lo que alguna vez ocurrió con otro gran partido: Pablo Gerchunoff observa que aun los dirigentes más democráticos de la UCR tenían una nostalgia por el movimientismo nacional y popular de Yrigoyen: “El votante nunca terminó de sentirse expresado por el radicalismo en forma satisfactoria y plena -dice el historiador-. Hubo una suerte de incomodidad mutua durante décadas”. La derechización mileísta es una fatalidad equivalente para un vasto segmento que debe aceptarlo “con tal de que no vuelva el chavismo”. Los “ñoños republicanos”, las Mabeles y los Raúles de la siempre castigada clase media, padecen esa incomodidad, se sienten por momentos ajenos a todo y rehenes horrorizados de ese extremismo. Tampoco están seguros de que termine bien esta ortodoxia inaprensiva, presuntamente hecha en nombre de los libros de Schumpeter y su teoría de la destrucción creadora -un darwinismo donde no importa, entre otras cosas, que cierren en la Argentina cuarenta empresas por día- y con una importación indiscriminada que les recuerda la “plata dulce”. Imagino lo que pensarán esta semana al leer que la Unión Europea fijará un arancel de 3 euros contra los productos baratos chinos -la “tasa Shein”- para proteger su industria. Los libertarios les dirán que los europeos son decadentes y zurditos, y los republicanos tragarán saliva y sapos. Leones, zorros, lobos y sapos. El zoológico argento.
El Bosque de los Constituyentes, espacio dependiente de la Secretaría de Ambiente y Espacio Público del municipio, abrirá sus puertas para celebrar las vacaciones de invierno 2026 con actividades de temática ambiental, para disfrutar en familia, pero especialmente para los más pequeños y pequeñas. Las propuestas —con ingreso libre y gratuito— arrancan el martes 7 de julio a partir de las 14. Cabe aclarar que, en caso de lluvia, la actividad se suspende.
Esta iniciativa se enmarca en la agenda «Planes que son un 10», que engloba las distintas propuestas culturales y recreativas de la Municipalidad para este receso invernal. En el Bosque de los Constituyentes, que tiene dos ingresos, uno por Los Glaciares y Tarragona y otro por Wilde y Santa Coloma, durante vacaciones las propuestas se centrarán en una exploración sensible sobre los diferentes componentes del sistema natural, tales como suelo, agua, aire, relieve y biodiversidad.
A partir de estos cinco ejes temáticos, se desprenderán diez dispositivos lúdicos, propiciando una experiencia de aprendizaje situado, que permita a niñas, niños y adolescentes «hacer visible lo invisible», asignándole un valor ético y social al patrimonio ambiental del Bosque.
Las actividades se llevarán a cabo los martes 7 y 14, los jueves 9 y 16 y los sábados 11 y 18 de julio, de 14:00 a 17:00. Están destinadas a todo público y no requieren inscripción previa.
La propuesta busca comprender el ambiente como un constructo social complejo y producido históricamente. Este enfoque integral, alineado con la Ley de Educación Ambiental Integral, promueve una ciudadanía ambiental activa, capaz de identificar conflictos socioambientales, proponer soluciones colaborativas y actuar con resiliencia ante la crisis climática.
Para conocer la programación completa de las propuestas que ofrece el municipio durante las vacaciones de invierno, ingresar a rosario.gob.ar.
Bosque de los Constituyentes
El Bosque de los Constituyentes es el espacio verde más grande de la ciudad de Rosario con escala regional, un área de protección ecológica y ambiental con una extensión de 280 hectáreas. Por su localización estratégica en el borde urbano y el área metropolitana, constituye un elemento ambiental ordenador de la estructura ecológica de esta región, y sirve para la regulación del crecimiento urbano y la ocupación del suelo en esta zona.
Su importancia radica en los servicios ambientales, climáticos, sociales y económicos que brinda a toda la zona, la calidad visual del paisaje, su entorno inmediato con elementos significativos de vegetación y visión de masas arboladas, junto con la presencia de agua. Asimismo, este parque ofrece soluciones naturales frente al riesgo de inundación y a la contaminación atmosférica, entre otros aportes, ayudando a su vez, a combatir el calentamiento global mediante la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero (GEI) y a la adaptación y resiliencia al cambio climático.
Cabe destacar que, además de disfrutar de las actividades especiales por vacaciones de invierno, el Bosque de los Constituyentes está abierto los sábados, domingos y feriados de 8:00 a 18:00.
Así lo advirtió Laura Caullo, licenciada en Economía y responsable del Área de Empleo y Política Social del IERAL de la Fundación Mediterránea. “Haciendo una analogía con el clima futbolístico que estamos viviendo ahora con el Mundial, la macroeconomía comenzó a ordenarse, pero el mercado laboral está jugando otro partido”, señaló. Y en ese sentido explicó, hay provincias con un mercado laboral “lesionado” que todavía no logra reactivarse.
Sin embargo, para Caullo el problema central no está sólo en la cantidad de personas sin empleo, sino en la calidad de los puestos disponibles. “No está faltando trabajo en Argentina. Lo que está ocurriendo es una mala calidad en el trabajo que tenemos”, planteó. En ese sentido, precisó que la informalidad laboral llegó al 44,4%, lo que representa a más de 9 millones de trabajadores sin aportes previsionales, sin cobertura de riesgos del trabajo y sin los beneficios ni la estabilidad asociados al empleo formal.
La economista describió el escenario actual como una “economía bifurcada”. Por un lado, aparece el avance en el equilibrio fiscal, la baja de la inflación y el reordenamiento de la política monetaria. Pero, por otro, el empleo aparece como el “jugador lesionado” de la recuperación, especialmente en las actividades más intensivas en mano de obra.
“El jugador lesionado hoy está siendo el empleo y, en particular, aquellas actividades económicas que son mano de obra intensiva”, afirmó Caullo. Según explicó, los sectores que hoy funcionan como motores de la economía -hidrocarburos, minería, servicios financieros e industria del conocimiento- no serían los principales generadores de puestos de trabajo.
El punto es central para entender por qué la mejora de algunos indicadores macroeconómicos todavía no se siente con fuerza en el bolsillo de los trabajadores. En la mirada de Caullo, esos sectores explican, en promedio, apenas tres de cada 100 puestos de trabajo formales. En cambio, comercio, industria y construcción concentran alrededor del 40% del empleo total en la Argentina.
La contracara es que esos rubros, más intensivos en mano de obra, todavía no muestran una reactivación lo suficientemente sólida como para empujar una mejora generalizada del mercado laboral. Mientras esa recuperación no llegue, el empleo seguirá con dificultades para “volver a ingresar a la cancha”, en palabras de la economista.
Pluriempleo, subocupación y presión laboral
Otro fenómeno que crece es la llamada “presión laboral”: personas que ya tienen empleo, pero buscan cambiar de trabajo, sumar horas o conseguir una ocupación adicional porque los ingresos no alcanzan. Según Caullo, este comportamiento refleja el deterioro del poder adquisitivo de los hogares y la necesidad de sumar más ingresos familiares.
“Cuando en el hogar no alcanzan los ingresos de un trabajador, empiezan a sumarse más miembros a la búsqueda de trabajo”, explicó. En ese universo aparecen los ocupados demandantes, que buscan cambiar de empleo, y los subocupados, que quieren trabajar más horas. Sumados a los desocupados, conforman un grupo de más de 5,5 millones de trabajadores bajo presión laboral.
Del total, cerca de 2,5 millones son personas que ya tienen empleo, pero aun así buscan otro trabajo. Para Caullo, el dato confirma que el problema del mercado laboral argentino no se agota en la desocupación abierta: también incluye salarios insuficientes, empleos parciales y una demanda creciente de mejores condiciones laborales.
En Córdoba, por ejemplo, la presión laboral alcanza a más de un tercio de la población económicamente activa, mientras que el promedio nacional ronda un cuarto de la PEA. “Los ingresos no alcanzan, por eso presionan para cambiar de trabajo, incrementar el número de horas y, de alguna manera, llegar a fin de mes”, resumió Caullo.
Mujeres jóvenes: más participación laboral, pero en empleos de baja calidad
El diagnóstico sobre la informalidad suma otro dato sensible: el deterioro golpea con fuerza sobre las mujeres jóvenes. Un informe de IDESA advirtió que la caída de la natalidad, fenómeno que también se registra en la Argentina, está empujando una mayor participación femenina en el mercado laboral. Sin embargo, esa incorporación no se está dando en empleos formales, sino mayormente en ocupaciones precarias o de baja calidad.
Según el relevamiento, entre 2015 y 2025 se incorporaron al mercado laboral unas 220.000 mujeres de entre 20 y 29 años. Pero la inserción se concentró en la informalidad: 140.000 pasaron a desempeñarse como asalariadas privadas no registradas y otras 130.000 como cuentapropistas, mientras que el número de mujeres jóvenes asalariadas formales cayó en 50.000. Para IDESA, esto muestra que la buena noticia de una mayor participación laboral femenina se diluye por la debilidad de la demanda de empleo de calidad.
El informe también vincula esta tendencia con el llamado “bono demográfico”: una ventana de oportunidad en la que aumenta la proporción de personas en edad activa respecto de niños y adultos mayores. Pero esa oportunidad puede desperdiciarse si la mayor oferta de trabajadores no encuentra empleos registrados y productivos. En ese caso, advierte IDESA, la mejora presente será limitada y el país acumulará un pasivo hacia el futuro, cuando el envejecimiento poblacional sea más marcado.
En línea con el planteo de Caullo, el trabajo de IDESA insiste en que el ordenamiento macroeconómico es una condición necesaria, pero no suficiente. Para revertir la informalidad, plantea acelerar la reforma laboral, descentralizar convenios colectivos, reducir la litigiosidad laboral y establecer un mínimo no imponible para las contribuciones patronales, especialmente para motorizar la formalización en las micropymes, donde se concentra buena parte del empleo informal.
Provincias con baja participación y distritos con mayor competencia
La presión laboral también muestra diferencias marcadas entre provincias. Caullo explicó que en algunas jurisdicciones del norte argentino, como Formosa, Santiago del Estero y Chaco, se observa una baja participación laboral, asociada a economías más dependientes del sector público y con menor dinamismo del empleo privado.
En el otro extremo aparecen los grandes aglomerados urbanos, como los partidos del Gran Buenos Aires y Córdoba, donde el mercado laboral es más activo por la densidad poblacional y el entramado productivo. Sin embargo, allí también la presión laboral es más elevada, porque la competencia por los puestos disponibles es mayor y las oportunidades resultan insuficientes frente a las aspiraciones de la población.
El mapa laboral, entonces, muestra que en algunas provincias hay baja participación y menor dinamismo del sector privado. En los grandes centros urbanos, en cambio, hay más movimiento, pero también mayor presión sobre un mercado que no genera suficientes empleos de calidad.
Reforma laboral y reformas pendientes
Consultada sobre qué debería ocurrir para que el ordenamiento macroeconómico se traduzca en una mejora laboral más visible, Caullo sostuvo que el camino iniciado con la reforma es “adecuado”, aunque aclaró que no habrá resultados mágicos ni inmediatos. También consideró que la reforma laboral puede ser un paso en la dirección correcta, aunque insuficiente por sí sola.
“La reforma laboral, aun con ciertas restricciones, entiendo que es parte de la política y podría haber sido más ambiciosa. Es un peldaño en el camino correcto. Sin embargo, es una condición necesaria, no suficiente”, planteó. Para la economista, la Argentina todavía tiene reformas estructurales pendientes, entre ellas la tributaria y la previsional.
Caullo remarcó que el país cuenta con empresarios, capital humano y condiciones para mejorar, pero advirtió que la incertidumbre electoral sigue siendo un factor que afecta la marcha de la economía. “Argentina también tiene el condimento electoral cada dos años, que no es menor”, señaló, al advertir que las elecciones de medio término y las presidenciales del año próximo pueden volver a introducir tensiones en la actividad.
Por ahora, el dato que queda sobre la mesa es contundente: la desocupación no explotó, pero la calidad del empleo se deteriora. En una economía que busca mostrar señales de estabilización, el desafío sigue siendo transformar esa mejora macro en trabajo registrado, mejores ingresos y mayor protección social.