Autor: Jorge Alfredo Baret

  • Operativo reelección: gobernadores aliados advierten que la mejora económica debe llegar a los votantes

    Operativo reelección: gobernadores aliados advierten que la mejora económica debe llegar a los votantes

    CÓRDOBA.− A través del jefe de Gabinete, Diego Santilli, la administración nacional acelera los acuerdos con gobernadores en pos de la reelección de Javier Milei en el 2027. En la Casa Rosada se muestran más flexibles para acuerdos por obras y adelantos financieros, siempre teniendo en cuenta que la base de comparación es muy baja. En ese contexto, desde el Ministerio de Economía insisten en que las provincias deben contener el gasto público porque no le financiarán déficit.

    Santilli logró −gracias al mayor pragmatismo de la mesa política libertaria− lo que nunca tuvo su antecesor, Guillermo Francos: un poco más de “billetera”. De esa manera, sin montos importantes, va logrando sumar voluntades para proyectos libertarios en el Congreso.

    Tres gobernadores aliados con los que conversó LA NACION plantean que, para la reelección, no basta con consensos en el Congreso. Coinciden en que “la gente” debe empezar a percibir una mejora en sus condiciones de vida. El cambio de la geografía socio-económica de la mano de los nuevos motores de crecimiento, la minería y los hidrocarburos, no impacta en los grandes centros urbanos, donde está el mayor volumen de electores.

    Toda la negociación entre Nación y provincias, que todavía no abordó aspectos claves de reformas necesarias como la tributaria, se da en un contexto de tensión en las cuentas subnacionales. El superávit primario consolidado de las provincias cayó al 0,2% del PBI durante el primer trimestre, uno de los registros más bajos de los últimos 13 años y muy por debajo del 0,4% alcanzado en igual período de 2025 y del máximo de 0,9% registrado en 2024.

    El jefe de Gabinete, Diego Santilli, en la Casa Rosada con el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés
    El jefe de Gabinete, Diego Santilli, en la Casa Rosada con el gobernador de Corrientes, Juan Pablo ValdésPresidencia

    El dato, de la consultora Empiria, muestra un escenario de menor margen financiero para los gobernadores que enfrentan también mayores reclamos de estatales y de los sectores sociales más vulnerables. En paralelo, los representantes empresarios reclaman baja de impuestos, un tema al que el ministro Luis Caputo vuelve periódicamente y apunta a Ingresos Brutos.

    Los gobernadores insisten en que hay áreas de las que Nación se retiró y son ellos los que deben dar respuestas para evitar crisis sociales y que, así, el ajuste tiene un límite.

    Un trabajo de los economistas Marcelo Capello y Gaspar Reyna, del Ieral de la Fundación Mediterránea, pone la lupa en cuánto margen hay para bajar la carga fiscal en el marco de un análisis de la evolución del gasto público en los últimos 20 años. Aunque la mayor expansión correspondió al Estado nacional, las provincias explican cerca de un tercio del aumento del gasto consolidado y, en ese alza, los salarios y las jubilaciones provinciales concentran la mayor parte del fenómeno.

    El estudio sostiene que, tras varios años de ajuste, la discusión ya no pasa solamente por cuánto debe gastar el Estado para sostener el equilibrio fiscal, sino también por definir cuál debería ser un nivel de gasto compatible con una menor presión tributaria y con un crecimiento económico sostenido.

    Karina Milei y el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro
    Karina Milei y el gobernador de Santa Fe, Maximiliano PullaroPresidencia

    El gasto público consolidado (Nación, provincias, municipios, empresas públicas y obras sociales) alcanzó su máximo histórico en 2016, cuando representó el 47,3% del PBI. Desde entonces cayó hasta 35,4% el año pasado.

    A largo plazo

    Los economistas subrayan que esa reducción reciente no modifica la fotografía de largo plazo. Comparando el inicio y el final de las dos décadas analizadas, el gasto público sigue siendo significativamente superior al registrado 20 años atrás.

    En el caso de las provincias, el principal motor fue el gasto en personal. Cerca de 60% del incremento provincial respondió al aumento a los empleados públicos, tanto por mejoras salariales como por la expansión de las plantas de personal. Si se agregan las jubilaciones provinciales, ambos ítems explican alrededor de cuatro quintas partes del aumento del gasto provincial registrado en el período.

    Los salarios representan, en promedio, 45% del gasto total de las provincias, una participación muy superior a la observada en el gobierno nacional, donde ese componente ronda el 12% del presupuesto. Es decir, los gobernadores tienen una restricción al recorte salvo que opten por achiques masivos de planteles, lo que evitan porque no hay sectores que absorban a esa gente.

    En los municipios, el peso de las remuneraciones ronda 47% del gasto. A nivel nacional, en cambio, la composición del aumento fue diferente. El crecimiento estuvo explicado principalmente por las prestaciones previsionales, impulsadas por las moratorias jubilatorias y la ampliación de la cobertura, junto con los programas de asistencia social, los subsidios económicos −especialmente en energía− y las transferencias a empresas públicas.

    Santilli y el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto
    Santilli y el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto

    El reporte marca que, mientras las remuneraciones reales del sector público aumentaron cerca de 95%, la cantidad de empleados públicos se expandió alrededor de 60% entre 2005 y 2025.

    Otro dato relevante es la evolución de la inversión pública, aspecto que están discutiendo gobernadores y Santilli. Las erogaciones de capital crecieron hasta 2014, pero luego perdieron participación relativa y finalizaron el período en niveles similares a los de comienzos de la serie, mientras que los intereses de la deuda aumentaron especialmente durante los episodios de mayor endeudamiento, como los registrados entre 2016 y 2019.

    La magnitud del ajuste realizado desde 2016 abre una nueva discusión: cuál debería ser el tamaño permanente del Estado argentino. La respuesta, dicen Capello y Reyna, será determinante no sólo para garantizar la sostenibilidad fiscal, sino también para habilitar futuras reducciones de la presión tributaria sin comprometer el equilibrio de las cuentas públicas.

    En ese debate, las provincias aparecen como actores centrales, dado el peso que tienen los salarios y los sistemas previsionales en la estructura del gasto subnacional.

    Por Gabriela Origlia

    Fuente: La Nación

  • Kristalina Georgieva llegó a la Argentina y se reúne con Javier Milei, Luis Caputo y Horacio Marín

    Kristalina Georgieva llegó a la Argentina y se reúne con Javier Milei, Luis Caputo y Horacio Marín

    En un contexto de mayor estabilidad para la gestión oficial, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI)Kristalina Georgieva, desembarcó este lunes por la mañana en la Argentina tras una invitación formal del presidente Javier Milei. La cumbre principal entre ambos se llevará a cabo a las 14 en la Casa Rosada, marcando el reencuentro presencial de los líderes tras 10 meses de su último contacto.

    Kristalina Georgieva en Argentina.

    Kristalina Georgieva en Argentina.Noticias Argentinas

    El encuentro en el despacho presidencial servirá como preámbulo de una reunión de trabajo de alto nivel que Georgieva mantendrá con el ministro de Economía, Luis Caputo, y el equipo económico de la Nación. Durante la mesa técnica se auditará el avance del programa vigente, con especial énfasis en el cumplimiento de las metas pactadas, el ritmo de acumulación de reservas internacionales, la evolución del esquema cambiario y la proyección del esquema de financiamiento para 2027. Tras las deliberaciones, se espera que la máxima autoridad del FMI brinde una conferencia de prensa en suelo argentino.

    El posteo de la titular del FMI en suelo argentino

    «¡Hola desde Buenos Aires! Me entusiasma conectar con gente de toda Argentina y conocer más sobre las oportunidades y ambiciones del país», dijo Kristalina Georgieva en su llegada a la Argentina, destacando que «desde la innovación hasta la energía, Argentina tiene un enorme potencial para impulsar el crecimiento, crear empleos y construir un futuro más próspero».https://platform.twitter.com/embed/Tweet.html?creatorScreenName=mdzol&dnt=false&embedId=twitter-widget-0&features=eyJ0ZndfdGltZWxpbmVfbGlzdCI6eyJidWNrZXQiOltdLCJ2ZXJzaW9uIjpudWxsfSwidGZ3X2ZvbGxvd2VyX2NvdW50X3N1bnNldCI6eyJidWNrZXQiOnRydWUsInZlcnNpb24iOm51bGx9LCJ0ZndfdHdlZXRfZWRpdF9iYWNrZW5kIjp7ImJ1Y2tldCI6Im9uIiwidmVyc2lvbiI6bnVsbH0sInRmd19yZWZzcmNfc2Vzc2lvbiI6eyJidWNrZXQiOiJvbiIsInZlcnNpb24iOm51bGx9LCJ0ZndfZm9zbnJfc29mdF9pbnRlcnZlbnRpb25zX2VuYWJsZWQiOnsiYnVja2V0Ijoib24iLCJ2ZXJzaW9uIjpudWxsfSwidGZ3X21peGVkX21lZGlhXzE1ODk3Ijp7ImJ1Y2tldCI6InRyZWF0bWVudCIsInZlcnNpb24iOm51bGx9LCJ0ZndfZXhwZXJpbWVudHNfY29va2llX2V4cGlyYXRpb24iOnsiYnVja2V0IjoxMjA5NjAwLCJ2ZXJzaW9uIjpudWxsfSwidGZ3X3Nob3dfYmlyZHdhdGNoX3Bpdm90c19lbmFibGVkIjp7ImJ1Y2tldCI6Im9uIiwidmVyc2lvbiI6bnVsbH0sInRmd19kdXBsaWNhdGVfc2NyaWJlc190b19zZXR0aW5ncyI6eyJidWNrZXQiOiJvbiIsInZlcnNpb24iOm51bGx9LCJ0ZndfdXNlX3Byb2ZpbGVfaW1hZ2Vfc2hhcGVfZW5hYmxlZCI6eyJidWNrZXQiOiJvbiIsInZlcnNpb24iOm51bGx9LCJ0ZndfdmlkZW9faGxzX2R5bmFtaWNfbWFuaWZlc3RzXzE1MDgyIjp7ImJ1Y2tldCI6InRydWVfYml0cmF0ZSIsInZlcnNpb24iOm51bGx9LCJ0ZndfbGVnYWN5X3RpbWVsaW5lX3N1bnNldCI6eyJidWNrZXQiOnRydWUsInZlcnNpb24iOm51bGx9LCJ0ZndfdHdlZXRfZWRpdF9mcm9udGVuZCI6eyJidWNrZXQiOiJvbiIsInZlcnNpb24iOm51bGx9fQ%3D%3D&frame=false&hideCard=false&hideThread=false&id=2081750066415706558&lang=es&origin=https%3A%2F%2Fwww.mdzol.com%2Fdinero%2Fkristalina-georgieva-llego-la-argentina-y-se-reune-javier-milei-luis-caputo-y-horacio-marin-n1573939&sessionId=cfac1814802085bc2d8225a412c2903cd885853d&siteScreenName=mdzol&theme=light&widgetsVersion=6a3ad42b224df%3A1778106238597&width=550px

    Así llegó Kristalina Georgieva al Ministerio de Economía

    https://cdn.jwplayer.com/previews/iOzF3LmbNicolás Gallardo/MDZ

    Visita estratégica a Vaca Muerta con el titular de YPF

    La agenda de la funcionaria internacional continuará el martes con una recorrida de fuerte impacto productivo. Georgieva viajará a la provincia de Neuquén para visitar la formación Vaca Muerta, donde será recibida por el presidente de YPF, Horacio Marín, junto a autoridades nacionales y provinciales.

    Alf Ponce Mercado / MDZ

    La incursión en el megaproyecto no es casual. El Poder Ejecutivo busca exhibir ante el organismo de crédito el potencial del sector energético como el principal motor de generación de divisas por exportaciones. La consolidación del polo no convencional se perfila como un pilar decisivo para garantizar el fortalecimiento de las arcas públicas y respaldar la capacidad de repago de la deuda externa en la próxima década.

    Fuente: Mendoza online

  • El ministro de Hacienda de Brasil llamó “payaso” a Milei en medio de la crisis diplomática con Argentina

    El ministro de Hacienda de Brasil llamó “payaso” a Milei en medio de la crisis diplomática con Argentina

    El ministro de Hacienda de Brasil, Dario Durigan, calificó de «payaso» al presidente de Argentina, Javier Milei, y afirmó que la economía argentina atraviesa una situación más grave que la brasileña. Las declaraciones de Durigan se produjeron este lunes durante una entrevista en la emisora Radio Jornal de Pernambuco, en medio de la crisis diplomática desatada por los recientes ataques verbales de Milei contra su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.Te puede interesar:Crece el malestar en Brasil por las acusaciones de Milei al gobierno de Lula da Silva

    En sus palabras, Durigan señaló: «El payaso del presidente de Argentina vino a Brasil y habló de Brasil, cuando el riesgo país de Argentina es mucho más alto, la deuda pública es mucho más alta y la inflación es mucho más alta“. El ministro instó a no “seguir la corriente a esas personas que dicen que esto va a convertirse en un apocalipsis”.

    PUBLICIDADJavier Milei viajó a São Paulo para la proclamación de Flávio Bolsonaro y allí llamó “presidiario” y “ladrón” a Lula. (AP/Ettore Chiereguini)Javier Milei viajó a São Paulo para la proclamación de Flávio Bolsonaro y allí llamó “presidiario” y “ladrón” a Lula. (AP/Ettore Chiereguini)

    La tensión bilateral escaló tras la visita de Milei a São Paulo el sábado, donde asistió a la proclamación de Flávio Bolsonaro, hijo mayor del exmandatario Jair Bolsonaro, como candidato presidencial para las elecciones de octubre. En ese acto, Milei se refirió a Lula como “presidiario” y “ladrón”, y lo acusó de malgastar recursos públicos brasileños. Además, alertó sobre un supuesto “riesgo Lula” en el mercado financiero debido a las políticas sociales del presidente y expresó su apoyo a Flávio Bolsonaro como “el único candidato capaz de parar a la basura socialista” en las urnas.Te puede interesar:Mauro Vieira, canciller de Brasil: “Fue una provocación sin precedentes en más de 200 años de relaciones bilaterales”

    Como respuesta, Brasil llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, y convocó al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi. La Cancillería brasileña optó así por una vía diplomática ante la escalada de tensiones.

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    Situación económica de Brasil según Hacienda

    Durigan reconoció que “no está todo resuelto” en la economía brasileña, la mayor de América Latina, y mencionó los elevados tipos de interés, actualmente en el 14,25 % anual. No obstante, el ministro descartó que el país se dirija hacia una recesión este año y ratificó las previsiones de un crecimiento del 2 % en el producto interior bruto (PIB).Te puede interesar:“Hijo por hijo”: la hipótesis de la Policía sobre el crimen del niño de 12 años que expone la guerra narco en UruguayDario Durigan reconoció que la economía de Brasil enfrenta tipos de interés del 14,25 %, pero descartó una recesión y mantuvo la previsión de crecimiento del 2 % del PIB. (REUTERS/ARCHIVO)Dario Durigan reconoció que la economía de Brasil enfrenta tipos de interés del 14,25 %, pero descartó una recesión y mantuvo la previsión de crecimiento del 2 % del PIB. (REUTERS/ARCHIVO)

    El titular de Hacienda subrayó que el desempleo se sitúa en torno al 6 %, uno de los niveles más bajos de la historia reciente del país, y que la inflación se mantiene bajo control, ubicándose en un 4,64 % interanual. Además, destacó los récords alcanzados en la balanza comercial.

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    En el marco de la crisis diplomática entre Brasil y Argentina, el ministro de Hacienda brasileño, Dario Durigan, sostuvo que la economía de su país muestra mayor solidez que la argentina, remarcando el control de la inflación, crecimiento económico y bajos niveles de desempleo en contraste con los indicadores negativos del país vecino.

    Fuente: Infobae.com

  • Lionel Messi llegó a la Argentina junto a su familia y ya descansa en su casa de Rosario tras el Mundial

    Lionel Messi llegó a la Argentina junto a su familia y ya descansa en su casa de Rosario tras el Mundial

    Lionel Messi arribó este martes a la mañana a Rosario, donde pasará unos días junto a su familia después de su participación en la Copa del Mundo Canadá-México-Estados Unidos 2026, en la que el seleccionado argentino terminó segundo tras perder la final contra España, y antes de reincorporarse a las actividades con su equipo, Inter Miami.

    El avión privado que trasladaba a Messi junto a su esposa, Antonela Roccuzzo, y sus hijos, Thiago, Mateo y Ciro, aterrizó a las 6.27 en el Aeropuerto Internacional de Rosario, en Fisherton, donde se había desplegado un importante operativo de seguridad. Un grupo de hinchas (algunos habían llegado a las 3.30) lo esperaban con carteles y banderas, pero el jugador no entró en contacto con ellos.

    Desde el aeropuerto de la ciudad santafesina, el capitán del seleccionado nacional y su familia se trasladaron en una combi al barrio privado Kentucky, ubicado en la localidad de Funes, donde residen sus padres.Messi eligió no regresar junto al grueso de la delegación argentina, compartirá unos días junto a sus seres queridos. Foto Sebastían GranataMessi eligió no regresar junto al grueso de la delegación argentina, compartirá unos días junto a sus seres queridos. Foto Sebastían Granata

    El jugador de Inter Miami, quien eligió no regresar junto al grueso de la delegación argentina el lunes, compartirá unos días junto a sus seres queridos y luego volverá a Estados Unidos para sumarse a los entrenamientos de su equipo y volver a competir con el elenco del estado de Florida, que el miércoles volverá a disputar un partido oficial tras el parate impuesto por el Mundial (enfrentará a Chicago Fire por la Major League Soccer).

    El lunes, unas horas después de la derrota 1 a 0 ante España en la final de la Copa del Mundo en el MetLife Stadium de East Rutherford, el rosarino había publicado un mensaje en su cuenta de Instagram en el que había expuesto su tristeza por ese traspié que le impidió conseguir su segundo título mundial, aunque también había destacado los logros del seleccionado.

    “El dolor es muy grande y va a costar que cierre esta herida. Pero también me quedo con todo lo bueno… Con los partidos que dimos vuelta dejando todo y que quedarán para siempre en la memoria, con el apoyo de un país entero que junto con el trabajo y el esfuerzo de este grupo nos llevó a volver a estar, una vez más, entre los mejores del mundo. Hoy cuesta valorar lo que hicimos, pero este grupo llegó a dos finales consecutivas de la Copa del Mundo”, remarcó el capitán.

    A diferencia de Messi, 15 jugadores del seleccionado y el cuerpo técnico del seleccionado nacional habían regresado al país el lunes. El avión AR 1721 de Aerolíneas Argentinas que los trasladó desde Nueva York aterrizó a las 18.21 en el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini, donde fueron recibidos por la banda del Regimiento de Granaderos a Caballo.

    Desde allí, la delegación se trasladó en dos micros hasta el predio que la Asociación del Fútbol Argentino posee a pocos kilómetros de la terminal aeroportuaria. Durante el trayecto, los jugadores y los integrantes del cuerpo técnico fueron saludados por alrededor de 3000 hinchas que habían ido a recibirlos y a agradecerles por su actuación en la Copa del Mundo.

    Fuente: Clarín.com

  • Fundación Proa celebra sus 30 años con becas de investigación junto a la Unsam

    Fundación Proa celebra sus 30 años con becas de investigación junto a la Unsam

    Durante el 2026, algunas de las instituciones más importantes de nuestro país celebran aniversarios claves en sus trayectorias. Entre ellas se destaca la Fundación Proa, que celebra su 30.º aniversario con un programa de becas de investigación que busca destacar la riqueza de su extensa historia y memorables exhibiciones.Fundación Proa celebra sus 30 años con becas de investigación junto a la Unsam. Foto: gentileza.Fundación Proa celebra sus 30 años con becas de investigación junto a la Unsam. Foto: gentileza.

    «Este recorrido comenzó en 1996, cuando nos establecimos en nuestra primera casa y presentamos muestras como la de Dan Flavin, donde la gente decía que sus obras eran solo luces y que las podía hacer cualquiera. Sin embargo, a lo largo de los meses, nos visitaron 2.000 personas. Pasamos por muchos cambios y transformaciones, entre ellos la ampliación de este edificio, que nos permitió sumar un auditorio, una librería y un café, además de consolidar vínculos con instituciones de todo el mundo y presentar ambiciosas exhibiciones, de las que participaron 2.060 artistas hasta la fecha”, cuenta su directora, Adriana Rosenberg.

    Proa también fue testigo del crecimiento cultural de La Boca, que sucedió de la mano de instituciones, galerías y otras fundaciones, como Andreani, Larivière y Colón Fábricaademás de Proa 21, que abrió sus puertas en 2018 y que fue un espacio clave durante la pandemia, ya que permitió ampliar la producción de sus exposiciones, incluyendo voces y miradas de artistas de una nueva generación.

    Frente a la pregunta de cómo deberían festejar este aniversario, Rosenberg contempló la posibilidad de poner en valor la relación con lo académico, inaugurando una tercera etapa: Instituto Proa, a través de la cual se lanza la primera edición del Programa de Becas de Investigación, en colaboración con la Escuela de Arte y Patrimonio de la Universidad Nacional de General San Martín (EayP–Unsam).

    Nuevas miradas e interpretaciones

    El programa está dirigido a toda su comunidad de docentes, no docentes, investigadores, becarios y graduados que hayan obtenido su título dentro de los últimos tres años al momento del cierre de la convocatoria, buscando promover nuevas miradas e interpretaciones sobre algunos de los tópicos difundidos a lo largo de estas tres décadas.

    “Este programa es el resultado de un extenso trabajo realizado en conjunto. Contar con el reconocimiento de la Unsam es una garantía que demuestra el recorrido que hemos tenido con instituciones educativas a lo largo del tiempo,» aclara Rosenberg.

    Silvia Dolinko, decana de la Escuela de Arte y Patrimonio, explicó con entusiasmo que, después de un largo proceso de debate en relación con los posibles temas de investigación que podían abordar, se hizo una selección contemplando la heterogénea historia de Proa.

    “Si bien los tópicos sugeridos han sido profundamente analizados en el pasado, sentimos que todavía queda mucho por conocer, entendiendo que, con el paso de los años, en especial desde la década del 90, han surgido aperturas y redefiniciones que consolidaron los procesos de investigación en el campo del conocimiento. Esto permite que podamos debatir si estamos parados frente a una nueva historia del arte«.Fundación Proa celebra sus 30 años con becas de investigación junto a la Unsam. Foto: gentileza.Fundación Proa celebra sus 30 años con becas de investigación junto a la Unsam. Foto: gentileza.

    Además, celebró el hecho de que esta propuesta surja en medio de una coyuntura compleja, crítica y de desfinanciamiento de las universidades públicas.

    El foco de los trabajos a presentar estará puesto en las transformaciones del arte en las décadas de 1960 y 1970 a nivel internacional, latinoamericano y nacional, a partir del archivo y las exhibiciones antes mencionadas, que ya se encuentran disponibles en la web de Instituto Proa –de acceso libre– y que incluyen material de catálogos, obras, publicaciones, entrevistas, registros audiovisuales y archivos de exhibiciones.

    Consolidados y emergentes

    Los seis becarios serán seleccionados por un comité compuesto por Viviana Usubiaga, Rodrigo Alonso y Mariana Marchessi, y recibirán dos becas para investigadores consolidados de $ 4.000.000 y cuatro para investigadores emergentes de $ 2.500.000.

    Durante seis meses formarán parte de diversos espacios de formación y producción de pensamiento, que incluyen seminarios y tutorías presenciales y virtuales. Por último, en marzo de 2027 sus trabajos serán presentados en una publicación conjunta.Fundación Proa celebra sus 30 años con becas de investigación junto a la Unsam. Foto: gentileza.Fundación Proa celebra sus 30 años con becas de investigación junto a la Unsam. Foto: gentileza.

    “Este acuerdo nace de la convicción de que la historia del arte se enriquece cuando la perspectiva académica y la institucional trabajan de la mano para producir interpretaciones, lecturas y conocimientos capaces de renovar nuestra comprensión del pasado y del presente,» aseguran desde ambas instituciones.

    Quienes quieran postularse, pueden hacerlo hasta el lunes 17 de agosto. Las bases y condiciones se encuentran online.


    Sobre la firma

    Melisa BoratynBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Argentina y la revolución pendiente que no llega con Milei

    Argentina y la revolución pendiente que no llega con Milei

    En la Argentina hay un casillero vacío que sigue siendo esquivo para la política. La aparición de Javier Milei en el firmamento electoral argentino tampoco logró capturarlo. Hay una demanda subterránea por una motivación vital transversal y trascendente. Surge en momentos únicos. Se vio desde que empezó el Mundial, y sobre todo, desde el partido contra Inglaterra. La Selección argentina de Messi y Scaloni y las Malvinas logran capturar esa corriente escurridiza y crossover de ideologías, clases sociales y edades que la política no acierta en representar. El problema es que esa demanda hace tiempo que no se traduce, del otro lado del mostrador, en una oferta política tan audaz como inteligente y con chances de llegar al poder, y ejercerlo con decisión.

    La demanda está sostenida en un entramado de millones de argentinos que deja de lado sus prejuicios rabiosos y conecta emocionalmente, y al unísono, con las dos causas: la camiseta de la Selección como bandera de todos y paraíso perdido y las Malvinas como dolor transgeneracional que se arrastra desde hace cuarenta y cuatro años. Un nacionalismo de baja intensidad, lejísimo del nacionalismo conservador y católico, o del nacionalismo procesista que alimentó la Guerra de Malvinas, o del nacionalismo xenófobo que ve fantasmas en el dígito de extranjeros en la Argentina.

    Giovani Lo Celso con la bandera: "Las Malvinas son argentinas"
    Giovani Lo Celso con la bandera: «Las Malvinas son argentinas»SHAUN BOTTERILL – GETTY IMAGES NORTH AMERICA

    El nuevo nacionalismo

    El Mundial y la emoción Malvinas muestra una oportunidad para una oferta política que ponga sobre la mesa un liderazgo superador que haga lo difícil sin romper el tejido social: acelerar a la Argentina hacia adelante en el progreso económico sostenible, de macro ordenada y micro a todo vapor, sin acentuar la polarización ciudadana y política. La utopía perfecta: que no sólo no agrave la polarización, sino que, al contrario, contenga multitudes.

    Porque ya quedó claro: cualquier cambio de régimen que destrabe a la Argentina por uno o dos mandatos, va a quedar frenado por el futuro movimiento del péndulo en una lógica estéril de extremos. El milagro político de la transformación para siempre depende del milagro social del surgimiento de una Argentina de consensos racionales y emocionales básicos.

    Lo que se huele en esa demanda es una especie de orgullo alegre por ser argentino: un nacionalismo inocente, sin voluntad de construir enemigos. Apenas, enfocada en disfrutar de la familia, el asado con amigos, el fútbol, las librerías, las vacaciones, la escuela pública, de una pista donde tirar unos pasos y en valorar el esfuerzo diario como manera de salir adelante. Esta Selección representó muy bien algo de todo eso: amigos, esfuerzo, ascenso social en el Mundial, o en la vida, y una sensibilidad leve, que llevó al acto espontáneo de recoger una bandera arrojada desde la tribuna, sin premeditación ni alevosía ideológica. Pura sospecha de sensibilidad compartida entre pibes de hoy y pibes de ayer en las islas.

    "Arrogancia argentina", tituló el portal del británico The Sun, con la imagen de los jugadores con la bandera "Las Malvinas son argentinas"
    «Arrogancia argentina», tituló el portal del británico The Sun, con la imagen de los jugadores con la bandera «Las Malvinas son argentinas»https://www.thesun.co.uk/

    Ahí hay material narrativo y propositivo suficiente para una política que abandone el horizonte sacrificial, de batallas culturales y guerra contra los poderes fácticos, y proponga la belleza de la vida cotidiana y el compromiso con la tarea. Por ahora, es un guante que nadie logra recoger.

    Esa sociedad sólo se expresa, por el momento, en el fútbol mundialista y en el dolor malvinero. Algo despuntó también en la muerte del Indio Solari: una transversalidad federal y social, de seguidores de todas las edades en todo el territorio.


    La Argentina que gobernó Alfonsín tenía un enemigo común que estaba por fuera de la sociedad, el poder militar. Ese liderazgo supo leer la época. No es casual que la Selección del ‘86 celebró su triunfo en el Mundial desde el balcón de la Casa Rosada


    Para todos los Gobiernos, esas causas, y más si están entretejidas, son un problema. El caso de Milei no es una excepción: su calidad de outsider, cada vez más machucada desde que es poder desde hace dos años y medio, tampoco le alcanzó para encontrar una nueva relación con la demanda Malvinas y una nueva posición para leer el tema Selección nacional de manera políticamente constructiva.

    El mileísmo y el tablero monocomando

    En el mileísmo, hay un problema básico de conexión emocional: el monocomando de la rabia deja afuera los cincuenta matices emocionales que mueven el deseo de una sociedad, es decir, de los votantes. ¿Muerta la rabia, o trasladada al Gobierno que la representó mejor que nadie en 2023, qué queda? El mileísmo en el poder no tiene una respuesta que ofrecer: la rabia y la división es un acto reflejo.

    En general, el Gobierno que está en el poder no logra convertirse en el gobierno de todos. Alfonsín la tuvo algo más fácil, en un punto: la Argentina que gobernó Alfonsín tenía un enemigo común que estaba por fuera de la sociedad, el poder militar. La cohesión llegó por esa vía, y un liderazgo alfonsinista que supo leer la época en ese sentido. No es casual que la Selección del ‘86 celebró su triunfo en el Mundial desde el balcón de la Casa Rosada. Tampoco es casual que Alfonsín se hizo a un costado para despejar cualquier sospecha de aprovechamiento político para su propia figura: la conciencia de su carácter de figura de consenso pesaba en esa coreografía.

    Maradona en el balcón de la Casa Rosada
    Maradona en el balcón de la Casa RosadaArchivo

    En 2014, ya se notó un cambio: la Selección salió vicecampeona en ese Mundial y fue Cristina Kirchner la que se trasladó hasta Ezeiza para recibirlos: la Selección en camino a un poder simbólico mayor que la esfera política y la Casa Rosada. Y una Cristina Kirchner que copó la escena con su protagonismo: la mención de Ezequiel Lavezzi como “sex symbol” es una prueba del pasaje de la ejemplaridad alfonsinista al narcisismo cristinista. Con Alberto Fernández, la Selección campeona rechazó la invitación a Casa Rosada, y en Ezeiza, Lionel Messi esquivó el abrazo de Eduardo “Wado” De Pedro que se acercó a recibirlo: Claudio “Chiqui” Tapia hizo de escudo humano para impedir esa apropiación. La cercanía a la política dejó de ser, definitivamente, un activo que conviniera a la Selección. Al contrario, se convirtió en el riesgo de contagio de un sesgo.


    Desde Casa Rosada, el momento Malvinas de la Selección fue difícil de digerir. Milei ensayó respuestas que no terminaron de quedar claras: ¿condenó o no a la Selección por generar ruido en la diplomacia?


    En el caso de Milei, motivos cabuleros lo dejaron en la Argentina. Fue el único mandatario, de los que debían estar en la Final, que faltó a la cita. La cábala funciona en dos sentidos: para no llevar mala suerte a la Selección repitió el modo en que vio los partidos anteriores, pero también evitó que una derrota quedara pegada a su presencia. Milei evitó ser considerado “mufa” o “yeta”. En ese punto, Mauricio Macri es el que lo resolvió con más eficacia: estuvo presente como funcionario de Fundación FIFA en el Mundial de Qatar, y pese a todo, Argentina salió campeona. La suerte estuvo de su lado.

    Mundial y traspiés mileístas

    Pero en los dos temas que se cruzaron como nunca la última semana, Malvinas y fútbol, el Gobierno tuvo problemas. La ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva fue más enfática de lo necesario para evitar que los fanáticos llegaran con banderas politizadas a los partidos. La sábana-bandera de un muchacho de Villa Luro, que recogió la Selección del césped del estadio, produjo un cimbronazo geopolítico y fue la evidencia de esa demanda emocional vigente en torno a Malvinas. El sobregiro disciplinador de Monteoliva dejó offside al Gobierno: quedó afuera del aura de la emoción Malvinas.

    Victoria Villarruel retomó la retórica procesista y nacionalista conservadora para referirse a la Selección de Inglaterra: “piratas usurpadores”, los llamó, en un lenguaje que no representan el tono de la demanda más generalizada. Con el olfato de siempre, Patricia Bullrich se desmarcó de Monteoliva y se sacó foto alentando a la Selección con un termo que tenía impreso: “Islas Malvinas. Siempre nuestras”.

    Desde Casa Rosada, el momento Malvinas de la Selección fue difícil de digerir. Milei ensayó respuestas que no terminaron de quedar claras: ¿condenó o no a la Selección por generar ruido en la diplomacia? El festejo de la Final también representó un desafío: desde el viernes, hubo versiones sobre un asueto. El Gobierno anunció un festejo y un asueto antes de tiempo, que ayer quedó completamente desactivado por los mismos jugadores. La Selección también es cabulera: una fuente autorizada confirma que nadie en el círculo rojo de Tapia estaba dispuesto a plantearle el tema a Messi y sus muchachos antes de que se jugara el partido del domingo. Lo único que había anticipado: la reserva de un avión y de espacio en la pista argentina para el domingo a la noche.

    Mundial y Malvinas obligó a todos a hacer algún malabar. Jorge Brito, el banquero que va en busca de su destino de outsider, en un pase que todavía está libre, también aprovechó el momento: hubo postal familiar donde Brito destacó con una remera con el impreso de Malvinas y el año 1982.

    No es humo

    La estructura emocional argentina con mayor base de sustentación política sigue huérfana. Una demanda social que por ahora sólo encuentra respuesta en una oferta alejada del tablero político: el fútbol de Mundiales y el sentimiento Malvinas, una emocionalidad hecha desde abajo, que produce alegría y también dolor auténtico, y que sorprende cada vez que emerge. No logró representarla el kirchnerismo con todos los fuegos artificiales de la polarización. Tampoco Milei.


    No hay que confundir “liderazgo superador” con una propuesta buenista bienpensante o una ilusión de cohesión hecha de centrismo retórico: esa impostura está presente en el tablero político y hay nombres y apellidos que se apropian de ese fingimiento


    “Liderazgo superador” dispara las alertas: suena a humo. Pero el concepto tiene algo de verdadero: la Argentina sigue a la espera de una figura política, con su armado propio, que reinvente las posibilidades argentinas. Pro y Mauricio Macri representaron en parte esa opción en 2015: el giro republicano en el ejercicio de la política y una voluntad política de racionalidad económica. Se quedó corto: en ese hueco, se coló Milei. Los libertarios coparon el poder a fuerza de convencimiento político a la hora de dar el giro macroeconómico como respuesta a todo. No va a alcanzar.

    El multitudinario festejo en el Obelisco después de la victoria en Qatar 2022
    El multitudinario festejo en el Obelisco después de la victoria en Qatar 2022Rodrigo Abd – AP

    El giro completo implica la convergencia de las tres volteretas clave: giro republicano, giro macroeconómico y el giro del cemento emocional. Todos, o la mayoría de los argentinos, tirando hacia el mismo lado. Esa pulsión convertida en emoción generalizada, es decir, esperanza futura sostenida: sobre esa vibración se construye el futuro duradero. Al contrario, si domina la percepción de fracaso o de éxito que excluye a muchos, en un momento la calesita de la historia vuelve a cero.

    No hay que confundir “liderazgo superador” con una propuesta buenista bienpensante o una ilusión de cohesión hecha de centrismo retórico: esa impostura está presente en el tablero político y hay nombres y apellidos que se apropian de ese fingimiento. En el cuadrante peronista, Sergio Massa viene hace años con ese intento: la esperanza blanca y capitalista de un pero-kirchnerismo demasiado corrido a la izquierda y hacia el distribucionismo deficitario sin sostenibilidad. En el cuadrante de centro derecha, Horacio Rodríguez Larreta suele caer en la tentación de un discurso de pretensión transversal, pero que se termina convirtiendo en un discurso vacío.

    La esperanza es captar algo que supere grietas y coseche votos por derecha e izquierda. Pero sigue faltando un liderazgo que dispute el poder saltando por arriba del laberinto de la polarización y que dé una respuesta inteligente y aurática, contagiosa y emocional, con futuro de orden macro y micro sólida.

    Por Luciana Vázquez

    Fuente: La Nación

  • La Exposición Rural incorpora por primera vez el acompañamiento institucional de YPF

    La Exposición Rural incorpora por primera vez el acompañamiento institucional de YPF

    La Exposición Rural incorporará este año, por primera vez en su historia, el acompañamiento institucional de YPF, que además dará nombre a esta edición de la muestra. La alianza pone en valor el vínculo entre dos sectores estratégicos para el desarrollo de la Argentina: el campo y la energía.

    “Estamos convencidos de que la energía y el campo son los dos grandes motores de la economía argentina, con una enorme capacidad exportadora, que pueden impulsar un proceso de desarrollo y crecimiento sostenido, generando las divisas que el país necesita”, afirmó Horacio Marín, presidente y CEO de YPF.

    Por su parte, Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina, señaló: “El campo y la energía son pilares fundamentales del crecimiento de la Argentina. Que YPF acompañe institucionalmente esta muestra refleja una visión compartida sobre la necesidad de impulsar la producción, la innovación y el desarrollo federal”.

    YPF dará nombre a la Exposición Rural 2026 en una alianza inédita

    YPF dará nombre a la Exposición Rural 2026 en una alianza inéditaPrensa YPF

    Durante la exposición, YPF estará presente con su marca Full, acercando sus productos a los visitantes de la Expo Rural 2026 – Edición YPF. Además, quienes recorran la muestra podrán poner a prueba sus habilidades como pilotos en simuladores de Fórmula 1, instalados en un espacio especialmente ambientado de casi 200 m².

    Con esta alianza, la Exposición Rural e YPF consolidan un espacio de encuentro entre dos actividades que, trabajando de manera complementaria, pueden transformar el potencial argentino en crecimiento, exportaciones y desarrollo.

    Bajo el lema «El campo nos une», la 138° Exposición Rural se realizará del 16 al 26 de julio en el Predio de Palermo. La muestra es organizada por la Sociedad Rural Argentina y La Rural S.A., y presentará la mejor genética de la ganadería, y una gran agenda técnica y comercial.

    Fuente: Mendoza online

  • La mujer que denunció al intendente Espinoza pidió que no lo dejen salir del país sin permiso

    La mujer que denunció al intendente Espinoza pidió que no lo dejen salir del país sin permiso

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    Melody Rakauskas, que denunció al intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, por abuso sexual, se presentó ante la Justicia para pedir que le impidan salir del país en las vacaciones de invierno sin permiso judicial. Además, solicitó medidas de protección.

    El caso iniciado por Rakauskas había sido cerrado por la Justicia debido a la falta de acusación fiscal, por carecer de evidencia y porque la mujer se había quedado sin abogado que la represente como querellante. Pero la semana pasada la Cámara Nacional de Casación reabrió el caso al devolverle a Rakauskas el rol de querellante y ahora se presentó a impulsar la acción penal.

    Se presentó ante el tribunal de feria N° 2 para pedir que se mantenga la prohibición que pesaba sobre Espinoza de salir del país sin autorización judicial previa, así como el embargo sobre sus bienes.

    El nuevo abogado de Melody Rakauskas, Ignacio Fernando Barrios, y su clienta tapándose el rostro
    El nuevo abogado de Melody Rakauskas, Ignacio Fernando Barrios, y su clienta tapándose el rostro

    La presentación, con el patrocinio del abogado Ignacio Barrios, solicita la habilitación de la feria judicial.

    El viernes pasado, la Sala III de la Cámara Nacional de Casación, con los votos de los jueces Alberto Huarte Petite y Horacio Días y la disidencia de Pablo Jantus, revocó el sobreseimiento que el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 16 había dictado el 18 de febrero, restituyó a Rakauskas como querellante y ordenó que el juicio oral se realice “a la brevedad”.

    El mismo día, el caso llegó al tribunal oral y la defensa de Espinoza pidió declarar nula esa decisión. El juzgado dispuso estar a la espera de que este fallo quede firme.

    La querella pidió que el tribunal de feria certifique el estado actual de las medidas cautelares impuestas a Espinoza y, comprobada su vigencia, disponga expresamente su mantenimiento hasta la finalización del proceso.

    Si alguna de ellas fue levantada, pidió que sea restituida y comunicada a la Dirección Nacional de Migraciones. La querella subraya que no reclama la detención del intendente, ni prisión preventiva, ni retención de pasaporte, ni una prohibición absoluta de viajar, sino solo que pida permiso antes de hacerlo.

    Quiere la querellante que se explique destino, motivo, fechas, itinerario, medios de transporte, alojamiento y documentación respaldatoria, que explique su compatibilidad con las audiencias fijadas y que sea resuelto previa vista a la fiscalía.

    Sobre el embargo, pide que se certifique su monto, alcance y registración, que se mantenga hasta la sentencia definitiva y que cualquier pedido de reducción o levantamiento se le dé traslado a la fiscalía y a ella misma.

    Con independencia de la discusión sobre la firmeza del fallo, Rakauskas reclamó medidas por su condición de víctima: la prohibición de que Espinoza la contacte, perturbe o intimide en forma directa o indirecta, personalmente, por medios digitales o a través de terceros, la reserva de su domicilio y de todo dato que revele su ubicación, y la canalización de las comunicaciones a través de sus abogados.

    La causa se originó en la denuncia que Rakauskas radicó el 10 de mayo de 2021, cuando se desempeñaba como secretaria de Espinoza.

    Según su relato, el intendente se presentó en su departamento con una excusa laboral e intentó abusar sexualmente de ella. Espinoza siempre negó los hechos y goza del estado de inocencia; el propio escrito de la querella aclara que su petición “no procura anticipar pena, restringir de modo absoluto la libertad ambulatoria ni alterar el estado de inocencia”, sino “preservar la disponibilidad del imputado para el juicio ordenado por la Sala III”.

    Fuente: La Nación

  • El Gobierno designó a Javier Lanari como director del Banco Nación tras renunciar a la secretaría de Comunicación

    El Gobierno designó a Javier Lanari como director del Banco Nación tras renunciar a la secretaría de Comunicación

    El Gobierno nacional designó a Javier Lanari como nuevo director del Banco de la Nación Argentina (BNA). La medida quedó oficializada este martes mediante el Decreto 618, publicado en el Boletín Oficial.

    Lanari ocupará el lugar que dejó Gonzalo Pascual dentro del directorio de la entidad bancaria. El decreto, firmado por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, lo designa al exsecretario de Comunicación y Prensa en este nuevo cargo «para completar un período de ley que vence el 4 de febrero de 2028«.

    ¿Quién es Javier Lanari?

    Javier Lanari es licenciado en Periodismo por la Universidad del Salvador (USAL). Se incorporó al Gobierno al comienzo de la gestión de Javier Milei como uno de los principales colaboradores de Manuel Adorni, cuando este se desempeñaba como vocero y estaba al frente de la Secretaría de Comunicación y Prensa.

    Antes de ingresar a la función pública, ambos compartían un programa durante los fines de semana en Radio Rivadavia, vínculo que nació tras sus respectivas trayectorias en los medios de comunicación.

    Cómo fue su paso por el Gobierno

    Tras el ascenso de Manuel Adorni a la Jefatura de Gabinete, Lanari asumió como secretario de Comunicación y Prensa. Desde ese cargo fue la mano derecha de Manuel Adorni, y tuvo como principales funciones la relación con los periodistas y la administración de la sala de prensa de la Casa Rosada.

    En junio presentó su renuncia a la Secretaría de Prensa, pocos días antes de que se confirmara la salida de Adorni. Posteriormente, Fabián Fernández quedó al frente del área.

    También se oficializó la salida de Gonzalo Pascual

    El mismo decreto de este martes formalizó la renuncia de Gonzalo Pascual como director del Banco Nación, con efecto desde el 31 de enero. Pascual, abogado egresado de la Universidad de Buenos Aires (UBA), había sido designado para integrar el directorio del Banco Nación el 5 de febrero de 2024.

    Fuente: Mendoza online

  • El juez Jorge Gorini: autoexigencia, amenazas y más de dos décadas juzgando la corrupción

    El juez Jorge Gorini: autoexigencia, amenazas y más de dos décadas juzgando la corrupción

    No sabemos mucho de Jorge Gorini. Se trata de un juez que no da entrevistas personales, que evita la exposición y prefiere, en su lugar, hablar a través de las sentencias. Sin embargo, todos, de algún modo, lo conocemos.Te puede interesar:Cayó en una “página melliza” del banco y le vaciaron la cuenta: la Justicia rechazó la culpa de la víctima y fijó en $22 millones la indemnización

    Una búsqueda rápida de su nombre arroja resultados que reconstruyen las últimas dos décadas de la historia judicial de nuestro país: su firma figura en causas como la tragedia aérea de LAPA, juicios de lesa humanidad en centros clandestinos, la condena a Reynaldo Bignone, el encubrimiento del atentado a la AMIA, la tragedia ferroviaria de Once, Vialidad, INDEC y Skanska.

    En esta entrevista, la segunda entrega de Sr. Juez, un ciclo semanal dedicado a explorar las experiencias, pasiones y dilemas que moldean el pensamiento de los jueces más importantes del país, conocemos, en cambio, a un Gorini autoexigente y metódico, un docente hijo de docentes, un deportista, un hincha de River Plate y un padre de cuatro hijos. Habla, entonces, por primera vez en público sobre el costo personal de juzgar al poder, el esfuerzo y la disciplina y sobre lo que el boxeo le enseñó sobre la vida, este Jorge Gorini.Te puede interesar:Denunció que le robaron el auto pero el seguro dijo que fue un “autorrobo”: por qué la Justicia falló a favor de la aseguradora

    —Usted es quizá uno de los jueces más reservados en este país. Habla a través de sus sentencias, pero no lo escuchamos hablar públicamente como está haciendo ahora. ¿Es una decisión ese perfil bajo o es un rasgo de carácter?

    —No, es una decisión personal. Asumo que el protagonismo tiene que pasar por mi actividad profesional. No soy yo el protagonista, sino el servicio de justicia que presto. Por eso es cierto lo que decís. No me he prestado nunca a entrevistas personales. Probablemente, no se sepa demasiado de mí y tal vez la gente se haga una construcción de mi persona distorsionada a partir de lo que mediáticamente pueda trascender.Te puede interesar:Casación cerró el camino de Martín Báez a la Corte Suprema para evitar pagar una multa de USD 274 millones

    —¿No cree que los jueces deberían hablar con la gente, ser más visibles?

    —Sí, me parece que sí. Lo hago en el ámbito más íntimo de mi círculo social, donde busco que la gente me conozca, incluso en la docencia. Vos sabés que a partir del ejercicio de la docencia, yo empecé a dar clases hace treinta años y en un principio lo hice animado por un propósito de capacitación personal, de mantenerme siempre actualizado. Y hoy resignifiqué lo que es la docencia para mí. Los últimos años, en particular, lo hago como principal motivación, justamente tomando contacto con chicos jóvenes, estudiantes de abogacía, que puedan desmitificar la idea preconcebida que tengan de un juez, que en el ideario puede figurar como una persona relativamente inaccesible, con anteojos oscuros, que se mueve acompañado. Y que tengan contacto con un juez como profesor en la clase, que puedan interactuar con él, me parece que es una forma también de acercar los jueces a los ciudadanos y a las familias, porque ese chico o esa chica cuando vuelve a su casa, compartiendo la cena familiar o el domingo después del almuerzo, comentando en qué anda cada uno, probablemente diga: “Vos sabés que tuve de profesor a fulano de tal”, en mi caso, Jorge Gorini, y dar su impresión, que probablemente va a ser mucho más cercana que la que previamente pudo haber construido a partir de lo que pueda leer en los diarios o en los medios, a partir de mi trabajo, justamente.

    —¿Siempre soñó con ser juez?

    —No. Vengo de una familia donde no había abogados, mis padres docentes, mi mamá maestra de grado, mi papá docente universitario y de colegio secundario. Tampoco fue mi primera opción estudiar abogacía. Cuando terminé quinto año, estaba desorientado en cuanto a qué carrera seguir. Estaba inclinado a la parte humanística. Cuando me decidí finalmente a estudiar abogacía, sin tener muy claro hacia dónde me iba a orientar, si al ejercicio profesional, si a la magistratura, si hacia la docencia, si a la investigación, fui descubriendo sobre la marcha y a medida que fui avanzando en la carrera, mi verdadera vocación. A poco de haber ingresado a la facultad, me di cuenta que había acertado con la carrera y estaba muy entusiasmado con el derecho. Después, a partir de un compañero mío de facultad de aquel momento, que era meritorio y lo nombran pinche, que así le llamamos al primer cargo del escalafón judicial, deja su vacante de meritorio y me propone conseguirme una entrevista con su secretario para ver si podía postularme a esa vacante de meritorio, que era una modalidad de ingreso habitual en la justicia, trabajando gratis, de manera indefinida y a la espera de que se genere una vacante. De esa manera, uno verificaba si tenía verdadero gusto por ese tipo de trabajo y a su vez, los jefes verificaban si uno tenía condiciones para ese trabajo. Este amigo me gestiona esa entrevista. Al día siguiente me dice: “Te esperan mañana”. Fui sin saber qué me iba a encontrar ni a qué fuero iba a ir. Resultó ser un juzgado de instrucción de capital. Esa entrevista me fue bien, me tomaron como meritorio. Empecé así mi carrera judicial y descubrí en mí una vocación que ignoraba que tenía. Me veo con veinte años subiendo las escalinatas del Palacio de Tribunales, que por otra parte, ediliciamente me sedujo porque es una belleza de lugar, y diciéndome a mí mismo: “Yo entro a meritorio, pero me voy a ir juez de acá”. Fantasía de un chico que recién empieza. Nunca me costó trabajar, me enamoré del trabajo, me destaqué casi naturalmente, por el propio gusto que sentía por el trabajo, no me representaba mucho esfuerzo. Así transité mi carrera judicial y sigo de luna de miel con el trabajo.Jorge Gorini, juez del Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº 2Jorge Gorini, juez del Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº 2

    —¿Qué veía en los jueces que le atraía?

    —En ese momento, cuando ingresé, era un poder judicial totalmente diferente al que es hoy. Lo que más me sedujo fue el ambiente y la tarea que se desarrollaba en esa época. Empecé en el fuero penal, en la justicia de instrucción donde yo estaba, con un código de procedimientos inquisitivo, muy marcada la autoridad del juez de instrucción en particular. Había un dicho en ese momento que decía: “Dios en el cielo y en la tierra, el juez de instrucción”, para dar una dimensión del poder que tenía esa persona. Empecé a involucrarme con los sumarios que llegaban, las situaciones de vida que había detrás de cada sumario. Venía por policía, con denuncias, con delitos. Me sedujo por ese lado y después me fui involucrando a medida que fui progresando en la carrera desde distintos lugares. Es como un noviazgo. Uno se aproxima a una persona porque siente algún tipo de afinidad y a medida que la va conociendo se va enamorando. Lo mismo me pasó a mí. A medida que fui avanzando, me fui enamorando cada vez más del trabajo en la justicia.

    —¿Cómo llegó de meritorio a juez?

    —Estuve prácticamente un año con cierta incertidumbre de cuándo se podía producir esa vacante que finalmente me incorporara a ese escalafón judicial. Un secretario me dijo en su momento, cuando empecé, que como meritorio uno es el NN de la justicia, un ignorado total. Así empecé como meritorio hasta que se produjo una primera vacante para la cual me convocaron. Me convocó un fiscal que había sido recientemente designado como juez de instrucción y a quien yo iba a notificar todos los días y me conoció de esa manera. Cuando asume como juez se le genera una vacante y me manda a llamar. Ese día no lo olvido más, porque era un día de lluvia torrencial. Había salido a notificar y llevar expedientes, porque empecé haciendo un trabajo de ordenanza, la ordenanza del juzgado era una señora mayor, así que la suplía yo en ese tipo de tareas. Cuando llego, época precelulares, me dicen que me estaba buscando este juez para una entrevista y yo estaba empapado. Tuve que pedir el saco a un compañero, la corbata a otro y fui. Era para proponerme esta designación en el primer cargo. A partir de ahí transité todos los cargos de empleado en la justicia de instrucción de capital hasta llegar al cargo de secretario, un cargo que me enamoró. Fui diez años secretario del Juzgado de Instrucción. Aprendí muchísimo, le di todo. Después fui dos años defensor oficial del Poder Judicial de la Ciudad de Buenos Aires por concurso. En paralelo, venía transitando el concurso para Juez de Instrucción, que para mí en lo personal era el cargo con el que siempre había soñado, porque después de haber empezado como meritorio, habiendo sido empleado, después de diez años de secretario, llegar a ser juez de instrucción por concurso era coronar. En ese concurso quedé primero en orden de mérito y salí designado juez de instrucción. Esa fue mi primera designación como juez.

    —En 2011 llega al Tribunal Oral Federal en el que se encuentra en este momento. Estaría cumpliendo unos quince años en ese cargo. ¿Qué implica ser juez de TOF?

    —En 2011 juré como juez titular del Tribunal Oral Federal Nº 2, en el cual me desempeño, pero desde el 2005 venía subrogando en otros tribunales. Tengo experiencia como juez de Tribunal Oral Federal desde 2005. Cumplo veinte años de juez de Tribunal Oral Federal. Lo que veo como juez y que siempre vi en el juez de juicio es que se despliegan la totalidad y la plenitud de las potencias de un juez. El juez de la instancia de primera instancia investiga, establece una semiplena prueba de la acreditación de hechos y responsabilidades de los eventuales imputados. Y es en el juicio donde finalmente el tribunal, los jueces, disponen y resuelven la condena o la absolución de una persona. Y en el caso de condenar, establecer y fijar la pena. Ahí es donde se baja el martillo y se concentra la plenitud de las potencias del juez.

    —Y le ha tocado en estos últimos años estar a cargo y tomar decisiones sobre algunos de los casos más importantes de este país.

    —El último gran caso de trascendencia política institucional me colocó en un nivel de exposición superior al que tenía. Si miro en retrospectiva mi carrera judicial, empecé con otros juicios que me fueron preparando para afrontar lo que finalmente fue un caso de alta exposición. Como juez de juicio, fui juez del tribunal que llevó adelante el juicio del APA, una tragedia aérea tremenda que en su momento me pareció el juicio más importante que había tenido. También estuve en el juicio de encubrimiento del atentado a la AMIA, en la tragedia ferroviaria de Once, en muchos juicios de lesa humanidad. Cuando llegó el juicio de Vialidad, que me tocó protagonizar, ya estaba preparado y todas esas etapas previas me fortalecieron para poder afrontar un juicio de alta exposición y de alta responsabilidad de una manera más natural. La presión siempre existe porque uno no puede desentenderse del contexto y las decisiones que toma trascienden la esfera del juicio en sí mismo en este tipo de casos, porque tienen una repercusión político-institucional importante. Pero lo nuestro es profesional. Hay que saber abstraerse de ese tipo de condicionamientos y actuar dentro de la ley. Siempre digo que cuando uno se mueve dentro del código procesal, se mueve en zona segura. No hay que hacer nada raro, simplemente cumplir la ley.

    —¿Pesa distinto juzgar a una persona con mucho poder?

    —No, asumo con total responsabilidad lo que es el caso de un ciudadano no conocido que una persona con relevancia mediática. El nivel de exposición que uno asume cuando resuelve un caso de trascendencia lo coloca en un lugar donde va a estar sometido a la crítica, el aplauso y probablemente la disconformidad de todos. Pero en el caso individual del ciudadano de a pie que tiene un conflicto con la ley penal, una víctima de un delito que acude al sistema de justicia en procura de defensa de sus intereses y sus derechos, me representa el mismo nivel de dedicación. Siempre digo que pongo toda mi energía, toda mi capacidad, toda mi inteligencia, al servicio de lo que hago en todos los casos. No es una frase hecha. Soy autoexigente. Esa autoexigencia se traslada a mi entorno de trabajo, pero asumo que mi error es inadmisible y hago todo lo posible para que el error no se produzca. Mi error es injusticia. No hay margen de error. No es que lo corrijo y lo enmiendo. Me concentro intensamente en todo lo que hago. Probablemente me equivoque más de lo que deseo y que el error sobrevuela en todas las actividades, pero tengo la tranquilidad de conciencia de poner todo de mí para que eso no ocurra. Duermo tranquilo. Siento que pongo todo de mi parte para hacer lo que tengo que hacer y hacerlo bien. No me reprocho nada. Me brindo en todas mis posibilidades para hacer bien lo que tengo que hacer. Siempre cuento una historia cuando se habla de esto. Digo: estando donde te toque estar, haciendo lo que te toque hacer, hacelo bien. Y eso en algún momento de mi vida alguien me lo comentó, lo hice carne, lo llevo adelante en prácticamente todas las actividades personales de mi vida privada también. Hay una anécdota que a mí me marcó mucho, se la cuento siempre a mis hijos, que tengo cuatro, que es la historia de un general griego, Epaminondas, que era muy popular entre su pueblo porque había vencido a los espartanos y eso le había generado una popularidad enorme. El pueblo lo quería, pero eso despertó el celo y la envidia de los gobernantes, que para humillarlo lo pusieron a barrer las calles de Tebas, para degradarlo y ponerlo en exposición frente a una tarea que en principio no estaba a la altura de esos éxitos militares que le habían generado la popularidad que tenía. Y también hay historia diciendo que las calles de Tebas nunca estuvieron tan limpias como cuando las barrió Epaminondas. Entonces, hagas lo que hagas, estés donde estés, hacelo bien.

    —¿Qué aprendió en todos estos años sobre cómo funciona el poder?

    —El poder tiene distintas aristas y manifestaciones. Entiendo que te referís al poder político, supongo, pero el poder se ejerce de mil maneras. Al poco tiempo de empezar mi carrera judicial me di cuenta que ejercía progresivamente cuotas de poder. Cuando mi secretario, siendo yo pinche, me decía: “Llamá al comisaría y decile al comisario tal cosa”, y yo lo hacía y el comisario me hacía caso, estaba ejerciendo un acto de poder. Cuando empecé a tomar mis primeras declaraciones como empleado, que eran los casos más sencillos, y yo preguntaba y esa persona me respondía lo que yo le preguntaba, estaba ejerciendo poder. Eso va progresivamente incrementando, porque es gradual, hasta asumir mayores dosis de poder, pero se va naturalizando porque es parte de lo tuyo. Siempre digo que en mi caso el poder es absolutamente instrumental. No tengo un poder por mí mismo, porque me lo merezco como Jorge Gorini, sino que es en función de hacer bien lo que tengo que hacer. Es para eso. Después, el poder político y la dinámica política la leo, no soy un experto, la percibo, no soy un experto, tiene dinámicas propias. A veces siento que el Poder Judicial habla en un lenguaje y la política habla en otro. Es como dos bandas. Vos hablas en AM y te hablan en FM. Son como canales de comunicación distintos, que hay que saber decodificar y entender para poder acercarse, pero son diferentes.

    —¿En qué son diferentes?

    —Porque los objetivos son diferentes, los propósitos son diferentes. Nosotros no tenemos especulaciones electorales, no tenemos intereses por fuera de no hacer bien lo que tenemos que hacer. Al no tener intereses compartidos, probablemente a pesar de que confluyamos en determinado punto, las veredas son distintas y las perspectivas son diferentes, y de ahí que las decisiones pueden no coincidir.

    —¿Cree que en Argentina naturalizamos algunos comportamientos?

    —Sí, me crié escuchando que había siempre impunidad de los poderosos, como que había tolerancia hacia los delitos de guante blanco, como que no se percibía tan negativamente un acto de corrupción como un delito callejero común. Había cierta tolerancia y eso creo que con el tiempo fue cambiando. Hay que intensificar ese cambio. Hoy percibimos como sociedad que los delitos de corrupción en realidad son tanto o más graves que un delito común, callejero. Siempre digo lo mismo: por un acto de corrupción a lo mejor derivan cien delitos callejeros. Lograr esa conexión entre el acto corrupto que nos afecta a todos, pero como nos afecta a todos, no nos afecta a nadie, que contra el robo particular, que a vos te rompen una ventanilla del auto, te sustraen algo y la víctima sos vos, lo sentís como una afectación directa. La otra parece más distante. Hoy siento que empezamos a dimensionar la trascendencia de los delitos de corrupción y de qué manera se reflejan y terminan impactando en el cuerpo social, en su conjunto.

    —¿Puede pasar tiempo con sus hijos?

    —Sí, dentro de todo comparto bastante. Los cuatro han practicado deportes y los acompañé siempre en cada una de sus actividades. Tengo una experiencia con respecto a eso. El primero, cuando empezó su salita de dos en jardín, fue mi mujer a acompañarlo y yo era secretario en un juez de instrucción en ese momento con mucho trabajo. No fui. El primer día de colegio no fui. Cuando vuelvo a casa me comenta: “No sabés qué lindo que estuvo. Mi hijo pasó a la bandera, llamaron a los chicos, el que quisiera se animó y pasó a la bandera”. Y me lamenté tanto no haber estado, que si ahora me preguntás qué fue lo que hice por lo que no estuve ese momento, no me acuerdo. De haber estado, probablemente no lo hubiera olvidado. A partir de eso cambié la cabeza y decidí no perderme nada. Todos los actos escolares estuve. Cada vez que hubo convocatoria para padres, estuve. Durante los fines de semana en las prácticas deportivas de los chicos siempre estuve y he compartido. La cena familiar siempre fue de todos juntos, así que de alguna manera se concilia todo.

    —¿Tiempo libre?

    —El tiempo libre que tengo me gusta, me gustan los deportes, me gusta el aire libre. Tengo dos actividades recreativas dentro de las cuales descomprimo. Con eso libero un poco las tensiones propias de la semana, que son la pesca deportiva y el boxeo, que practico desde chico, que me las presentó mi papá en su momento cuando yo era un nene y que practico desde entonces y que no logré transmitir plenamente a mis hijos porque ninguno pesca y ninguno le gusta el boxeo.

    —¿Qué le enseñó el boxeo sobre la vida?

    —Cuando se habla ahora de trabajar en el mindfulness, concentración, creo que el boxeo, entre otras cosas, contribuye muchísimo, porque te abstrae absolutamente de todo tu entorno. Estás concentrado en la actividad que desarrollás. No veo dos personas golpeándose, veo mucho más que eso. Veo valores, lealtad, nobleza. Es el único deporte que empieza a las trompadas y termina en un abrazo. Es una esgrima con los puños. Tengo una concepción del boxeo que trasciende lo que puede ver un espectador novato. Es el desafío, la autosuperación, es superar frustraciones. Educa para la vida, porque esos valores que se manifiestan en el deporte, trasladados a la vida personal, son herramientas valiosas. Generalmente, el boxeo se nutre de personas que vienen de sectores socioculturales postergados, y encuentran en el deporte una posibilidad de salida, de prestigio en su entorno y genera vínculos muy fuertes. He conocido campeones que fueron rivales muy acérrimos y uno de ellos me dijo: “Matándonos a trompadas nos hicimos grandes amigos”.Jorge Gorini es el segundo invitado de Sr. Juez, el ciclo semanal de entrevistas conducido por Paula Guardia BourdinJorge Gorini es el segundo invitado de Sr. Juez, el ciclo semanal de entrevistas conducido por Paula Guardia Bourdin

    —Fue un aprendizaje de su padre, ¿fue una forma de forjar carácter?

    —Estas mismas actividades nos las presentó a mi hermano y a mí. Nos llevó por primera vez al Luna Park a ver una pelea de boxeo. Épocas de Luna Park repleto de gente, sábado a la noche, policía montada, como ir a la cancha. La primer pelea fue entre Manuel González y Esteban Ozuna. Manuel González después peleó por el título del mundo en Japón. Perdió, pero un gran campeón mendocino y Esteban Ozuna, campeón argentino, ya sobre el final de su carrera. Ese entorno del Luna Park repleto de gente y ver la pelea me sedujo enormemente, pero yo tenía menos de diez años, con lo cual no puedo racionalizar demasiado qué fue lo que me despertó el interés por el boxeo en ese momento. Mi hermano, que fue conmigo, sin embargo, no le interesó y no volvió. Y yo quedé fascinado por eso. Después, sigo conectado con el mundo del boxeo todavía. Los guantes no me los cuelgo ni me los pongo desde hace tiempo, muy recreativamente y de vez en cuando. Ya le tengo miedo hasta la bolsa, que me pegue. Empecé como aficionado al boxeo, como espectador de chico, siguiendo la carrera de los grandes boxeadores argentinos que tuvimos, sobre todo en la década del 70, que soy nacido en el 67, así que viví el apogeo de los grandes campeones.

    —¿Como quiénes?

    —Como Monzón, Galíndez y después mis boxeadores favoritos, que son Gustavo Bayas, Lorenzo García y Ubi Sacco. Los tres pelearon por el título del mundo. Dos llegaron a campeones del mundo, Gustavo Bayas y Ubi Sacco. Lorenzo García, un sanpedrino de una clase estupenda. Invito a los que les interese buscar algún video en YouTube, peleó por el título del mundo. No tenía pegada, no se le dio, pero fue un boxeador estupendo. Empecé como espectador, después lo practiqué como aficionado, llegué a hacer algunas exhibiciones. En la Facultad de Derecho hay un gimnasio de boxeo muy bueno, y lo practiqué relativamente activo hasta que me casé. A mi casamiento vino mi técnico. Después la dedicación profesional y la vida personal me fueron corriendo un poco, pero siempre estuve atraído por el mundo del boxeo y así fue como hice el curso de jurado de boxeo en la Federación Argentina de Box. Empecé como jurado de boxeo amateur, después pasé a ser jurado de boxeo profesional y ahora formo parte de lo que es el Consejo Mundial de Boxeo, en la Junta de Gobierno del Consejo Mundial de Boxeo. Soy jurado también de boxeo internacional. Es una actividad que, por otra parte, no entra en conflicto con mi actividad profesional, porque siempre se desarrolla por la noche y los fines de semana. No tengo ningún tipo de conflicto de compromisos.

    —¿Siente miedo?

    —Miedo personal diría que no. No soy tampoco un inconsciente. Quien diga que no tiene miedo, miente, porque probablemente todos tengamos miedo ante determinadas situaciones. Me asustan muchas cosas, como a muchos, las enfermedades, el sufrimiento de mi familia, el propio también. El miedo, y ahí voy a lo que en algún momento preguntaste qué me enseñó el boxeo, el miedo podés tomarlo como un potenciador o como un condicionante. Yo trato de que el miedo sea potenciador.

    —Uno de sus hijos es abogado, ¿le recomendaría que siga su camino?

    —Mi hijo mayor es abogado. Tengo cuatro. El mayor es abogado, la segunda es médica, el tercero estudia arquitectura y el último va para ingeniería nuclear. Todos distintos. El mayor, Franco, está desarrollando una carrera profesional brillante, diploma de honor en la facultad. Es un chico con una capacidad enorme y yo sí, quisiera, pero me parece estupendo que transite su propio camino. No quiero ni ser yo la sombra para él, que le digan: “Yo conocí a tu papá o tu papá, tu papá, tu papá”. Cosa que no estaría ocurriendo, porque ahora me preguntan a mí si soy el padre de Franco. Porque él está desarrollando su propio camino. Pero estaría encantado que lo haga, como que se desarrolle por el camino que él elija.

    —¿Cuál podría ser un detractor?

    —El camino de la carrera judicial no es una alfombra de pétalos de rosa. Yo mismo sufrí experiencias desalentadoras internamente, dentro de lo que es la justicia, arbitrariedades, postergaciones, todo el mundo las transita en su ámbito laboral. Eso, a su hijo uno quisiera evitárselo, pero entiendo que es parte del camino. Como juez, a él le veo condiciones altísimas y muy marcadas como para ser un excelente juez, pero podría ser excelente en lo que decida. Si quisiera evitarle, le diría que no me gustaría que estuviera, que expusiera su entorno, porque cuando hablábamos hace un rato de las presiones y demás, en términos personales a mí no me preocupa. Estoy preparado. Sí, por supuesto que me duele cuando ese tipo de presiones se traducen en agresiones que me trascienden e impactan en mi círculo familiar, como ha ocurrido, porque me ha pasado de todo.

    —¿Amenaza, intimidación?

    —Tuve muchas. La primera cuando empecé el juicio del encubrimiento del atentado a la AMIA, que involucraba servicio de inteligencia inorgánico en gran medida. Ahí tuve un ingreso al domicilio muy raro, muy sugestivo, que fue un mensaje para mí, porque en ese edificio donde vivían mis vecinos, a quien habían encontrado, quisieron robarle, la misma persona me dijo: “La impresión que me dio no es que venían a robar, sino que estaban buscando a alguien”. La única persona que podían estar buscando en ese lugar era a mí. Después hubo robo a mi hija, de una manera también muy rara, no un robo al azar o convencional de los muchos que ocurren. Después me pasó de todo, desde que se sustrajeron las declaraciones juradas personales mías, los anexos reservados, hubo doce intentos de acceso ilegítimo a mi base de datos biométrico del RENAPER, con lo cual, si tomás los datos sensibles de la información reservada y los datos biométricos míos, me conformás una falsa identidad y aparezco donde no estuve haciendo lo que no hice. Me pusieron una falsa bomba en mi domicilio, mi hijo menor en ese momento estaba en un campamento del colegio y yo me sentía aliviado. Qué suerte que está lejos, no se entera, pero hoy por hoy los chicos se enteran de todo. Un compañerito le dijo: “Parece que pusieron una bomba en tu casa”. Gran preocupación, mi mujer habló con el colegio, le hicieron saber que se quedara tranquilo, que estaba todo bien. Al día siguiente volvía del campamento. Le mando un mensaje: “Te voy a buscar al colegio”. “No, dejá, papá, no vengas, voy yo”. Capaz que adolescente, le da cosa que vaya el papá, y vino solo, vivimos cerca del colegio. Cuando llega me dice: “Preferí que no vinieras, por un lado, porque te iban a llenar de preguntas”, lo cual era cierto, “pero me asusté mucho cuando bajé del micro y los profesores me dijeron: ‘Te acompañamos a tu casa’”. Pensó que podía encontrarse con algo feo. El mayor, Franco, el abogado, un día saca al perro y se le acerca una persona y dice: “¿Vos sos el hijo del juez?”. Por suerte fue con el mayor y manejó bien la situación, pero pudo haber sido el menor y llevarse un susto grande. El tercero, una vez fue a sacar el registro para manejar, haciendo los controles ahí en Roca, la prueba de manejo, uno de los controles se llama Agustín Luciano, yo soy Jorge Luciano. Dice: “Te llamás igual que un juez de Comodoro Py, ¿tenés algo que ver?”. “No”. “¿Estás seguro? Se llama igual que vos, ¿nunca escuchaste?”. “No”. Y me negó, yo lo cargo con eso, me negó como Pedro al Cristo. Pero detrás de la negación lo que está es que reconocerse hijo mío en ese momento podía representarle algún tipo de situación no deseada. Son cosas que habitualmente uno no, yo no habría negado nunca a mi padre, pero tampoco estuve en una situación como en la que estaba él. Gracias a Dios tengo una estructura familiar de contención muy fuerte. Me considero una persona con un carácter fuerte y soy muy sensible, me emociono fácil, pero lo controlo. Si me preguntás cómo, cada uno tiene mecanismos propios para gerenciar ese tipo de emociones o situaciones. No lo tengo demasiado racionalizado, pero se ve que lo fui elaborando.

    —¿Qué lo emociona?

    —Un montón de cosas. El amor, la familia, la función que ejerzo me emociona. Descubrí en mí una vocación que ignoraba que sentía. Al poco tiempo de haber ingresado a Tribunales, me proyectaba juez, pero por fuera de eso fue sentir como que se corre un velo y ves con absoluta nitidez qué es lo que querés para vos. Eso me pasó de forma concomitante a conocer a mi mujer. Me puse de novio con mi esposa casi a la par de ingresar a Tribunales. Fue una etapa de revelación. Descubrí en mí una capacidad de amor que tampoco conocía, que fue cuando me enamoré de mi mujer. Había tenido experiencias previas, pero nunca había sentido lo que sentí por ella. Siempre digo que Tribunales y mi mujer me cambiaron la vida para bien. Y para enojo de ella, digo en ese orden.

    —Y el fútbol, la música…

    —Me gustan los deportes todos. El fútbol, soy hincha de River, soy socio de River, fui con mis hijos a la cancha hasta hace poco, bastante seguido, que por fuera del partido ahora me moviliza más ir al ver el partido acompañando a mis hijos y compartiendo el momento de la ida y de la vuelta y el desarrollo del juego, que por el partido en sí mismo. Resignifiqué ir a la cancha. No es lo mismo ir a la cancha ahora con mis hijos, que lo que era para mí ir a la cancha siendo joven y alentar al equipo. En términos emocionales, las hazañas deportivas me conmueven bastante, porque sé que detrás de cada éxito deportivo hay un esfuerzo enorme y coronarlo con un objetivo tan deseado me conmueve. Lo mismo que la gimnasia artística que practicó mi hija. Hay una ex campeona olímpica brasileña que me gustó lo que dijo en un momento. Ganó una medalla de oro muy importante y dijo: “Yo no le pedí a Dios una medalla, le pedí una oportunidad”.

    —Lo moviliza entonces la excelencia.

    —Me moviliza cuando la persona se brinda al cien por un objetivo. Esa generosidad en brindarse por un objetivo y sobre todo cuando el objetivo es noble. En un médico que deposita toda su energía, su capacidad, su dedicación al servicio de brindar cura a los demás. En mi función, la dedicación plena a prestar un servicio de justicia con la mayor responsabilidad posible. El esfuerzo individual comprometido me conmueve.Compartir nota:

    Fuente: Infobae.com